domingo, 21 de marzo de 2010

Propósitos de primavera

Me parece un buen día para retomar esto después de tanto tiempo... Hoy empieza la primavera, y aunque aquí eso dé un poco bastante igual, eso siempre es motivo de alegría. Y mi cuerpo también está comenzando la primavera, debe ser por eso que me siento feliz sin más, y que hoy me basta un poco de música o un par de miradas para que el brillo de mis ojos se ponga un poco líquido...

Así que vamos a intentar recomenzar a cultivar algunas zonas que han estado demasiado dormidas...

No sé si vale hacerse propósitos de Año Nuevo a estas alturas de año, pero qué me importa a mí... Éstos están desde Enero, pero más vale tarde que nunca, y aquí van mis propósitos de primavera:
- Definirme profesionalmente
- Suavizarme en esas cosas en las que soy demasiado dura
- Estabilizarme alrededor de n-5 kilos
- Querer sólo a quien me quiera, y no perder tanta energía en intentar contentar a todo el mundo
- Leer mucho
- Y conseguirte...
***** "Aprendí todo lo bueno, aprendí todo lo malo"

viernes, 11 de diciembre de 2009

Presque back y...

... Aún no me he ido y ya ando buscándote...

... Qué pena, porque si yo fuera realmente ave de paso, no me harías tanta falta... Dudo mucho que las aves migratorias se enamoren cuando menos lo anticipaban...


Te busco entre la gente y el ruido de las plazas, te busco en las calles de ciudades que yo ya no conozco y tú ya no recuerdas. Te busco en el aroma de mujeres que pasan a sus cosas, a la lucha que cogen (jejeje). Te guardo una tarde de sol por si la quieres, ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarte. Te guardo una mirada risueña que nada pretende (o que lo pretende todo, mejor dicho), te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses.

Yo me guardo en un bolsillo el color y el calor de tu piel, por si no vienes. Guardo tu mirada risueña.

Me guardo una tarde de sol por si hace falta (porque me hará falta). Ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarme.



http://www.youtube.com/watch?v=UByu9PTK-bY

viernes, 18 de septiembre de 2009

¡¡Pero bueno!! ¡¡Qué despiste tan imperdonable!! Resulta que hace un mes que dejé de incluirme en ese segundo grupo, y se me había olvidado contarlo aquí. Pues sí: ahora sé lo que se siente, y por partida doble. Una, porque quien tiene una amiga nueva tiene un tesoro. Otra, porque quien recibe una visita que está a punto de horca, recibe también un desayuno con huevos fritos incluidos... Aunque para ello haya tenido previamente que dejar caer, por mail, ciertas peticiones (mi madre lo llamaría inteligencia emocional: si quieres algo, pídelo).

jueves, 10 de septiembre de 2009

A doble altura y con ventanales grandes

(Demasiados días sin comentar que Septiembre ya comenzó y que viene, como todos los años, a tope de momentos, sensaciones y emociones... A tope de "sin saber cómo ni cuándo"... Pero otro día trataré de explicarlo mejor...)


La ventaja de los lugares así, a doble altura y con ventanales grandes, es girarme para enseñar el cuadro del fondo y verte abajo, sonriéndome de reojo, justo cuando se supone que debías estar en la otra punta de la ciudad pero aun así viniste...

La ventaja de que sea Septiembre es que los ventanales grandes a doble altura y las apariciones inesperadas me provocan cierto brinquito en el estómago...



*****
"Pero sucede también que sin saber cómo ni cuándo..."

domingo, 16 de agosto de 2009

San Roque

Hoy huele a pólvora. Lo dice la memoria de mi piel, que no necesita relojes para saber qué día es.

Hoy huele a pólvora, y ya van cinco "hoys" que ese olor me hace llorar de pena, de nostalgia y de rabia, y pasarme toda la semana anterior a base de pesadillas. Y no es verdad que cada año me afecte menos, por mucho que mi caparazón se empeñe en no decirlo en voz alta...

Hoy huele a pólvora... Y es un olor tan especial que tengo el calendario grabado a fuego...

Quizá por eso parece imposible no acordarme de que hoy hace un año que te fuiste. Te fuiste justo la mañana en que más te necesitaba, porque olía a pólvora y yo necesitaba taparme la nariz con tu abrazo. Hace un año que te fuiste, y qué quieres que te diga... El mundo no se ha parado, tal como sabíamos. Es más, el mundo me sigue pareciendo un lugar demasiado injusto y demasiado bello para dejar de respirar... Y qué quieres que te diga... Cada vez te pareces menos a ese El Hombre del que yo solía hablar aquí, porque desde luego muy hombre no has sido. Y porque incluso en esa superficie horizontal donde ganaste las mayúsculas de la H por antonomasia están a punto de pisarte los talones, tanto a nivel peluchil como hormonal (están a punto de pisarte los talones = eufemismo que quiere decir que ya te los están pisando, pero que sigue costándome enterrar definitivamente tu leyenda).

Así que... Qué quieres que te diga... Yo me lo perderé, sí; pero más te estás perdiendo tú, que, ahora sí que te lo puedo asegurar, en tu vida te has visto en una feria con tantas luces... Ni te verás...

Y mientras, continúa este aroma metido en mi nariz, y llevo una semana acordándome de que hoy huele a pólvora...




*****
"¿Dónde estabas cuando te llamaba?"

viernes, 14 de agosto de 2009

Me busco

Empiezo a aprender cómo camina mi corazón... Y no sé si me gusta... Algún día aprenderé el porqué de algunas cosas. Me precipito, salto al vacío, luego me siento y me pongo a buscarme.

... Y es que ya se va notando que Septiembre está a la vuelta de la esquina...





***** "Busco, me busco y no me encuentro"

martes, 11 de agosto de 2009

Chamaquiteando

- Se te están poniendo los ojos chinitos chinitos.
- Eso es porque yo nunca me había encontrado con una mujer así como tú...


Pero qué peligro de bilirrubina... Si cada vez que te miro me estás mirando... Y en esta oficina hemos creado un monstruo, una espiral desatada...


... O de lo bonita que se ve la vida con orgasmos y achuchones... :-)



***** "Ay negra, mira, búscate un catete, heyyyyyy"

domingo, 19 de julio de 2009

Se hacen charcos, se hacen olas

Esta bebida nacional me da un sueño y una melancolía que no se sostienen. Va a haber que encontrarle una solución, aunque no sé cuál, antes de que sea demasiado tarde...


Y traigo el peine de mi alma (que está harto de la gente)
que ya está hasta los cojones de peinar tirabuzones,


... Dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana de hambre, todas mis mentiras...

... Dejadme que invente que un tren es la libertad mía, que va donde quiero,
sin más traqueteo, sin más tontería... Más que agua es aguarrás...




***** "...Si buscas deslumbre y encuentras alambre será que descuidas..."

miércoles, 15 de julio de 2009

Y, en realidad, a estas alturas ya está claro que la he vuelto a cagar. Y que no debería haberme dejado llevar ni por Marruecos ni por Estambul: porque hay veces que la emoción del momento satura tu necesidad de inquietud por un tiempo; y veces que te la reactiva. Y así estoy yo ahora, que en vez de una mujer soy una hormona con patas. En vez de pensar hormono. En vez de concentrarme hormono. En vez de trabajar hormono... Y hormono sin desahogo porque Estambul no piensa volver a cruzar el Bósforo, aunque aún no sé si porque no le parece tan bonito o por pura paja mental.

Y hormono y hormono, y este calor no ayuda... Aaaaayyyyyyy omá si Estambul no estuviera tan rico.....

sábado, 11 de julio de 2009

Entre Marruecos y Estambul

Yo iba a escribir algo acerca del cuidado que hay que tener cuando te intenta enseñar a bailar alguien que... Alguien que despierta tus instintos más básicos.

Iba a escribir que bastante difícil me resulta mantener el ritmo, como para que encima me agarres y te me pegues tanto. Iba a escribir que gastaras cuidaito, porque si encima de apretarme así me seguías diciendo "Pégate más, méteme más el pie, tienes que bailar casi encima mía"... Pensaba escribir que si volvía a escuchar eso no respondía de mis actos.

Todo eso pretendía yo escribir anoche... Hasta que, entre Marruecos y Estambul, te intuí en la mirada que tu lengua estaba a un tris de no resistir la tentación. Y ahí sí, sé que la intuición no me falla. Y entre la Mezquita Azul y el Bósforo te devolví esa mirada (ésa que, por poco listo que seas, estuviste pillándome la noche entera)... Y habría sido la primera vez que la intuición me fallara.



***** "Siento más corazones que arenas en mi pecho; dan espuma mis venas..."

martes, 7 de julio de 2009

Ya va siendo hora

No me acordé de olvidar que hoy es San Fermín, patrón de los capicúos...







***** "Ojalá fuera más fácil olvidarte... Ojalá no duela tanto no verte y los días me hagan mucho más fuerte"

lunes, 6 de julio de 2009

Porque yo lo valgo

Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia...

... Hoy ha habido un rato, quizá un par de horas de intermitente intensidad, en la que me he sentido feliz por nada (que es probablemente la mejor de las felicidades) y reconciliada con el mundo.

Y ha sido la primera vez en muchos meses que me siento así (así de alegre y así de en paz). La primera vez que esos momentos no tienen que ver con paletudos, secuestradores o producciones de serotonina...

Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia... Y qué pinta tan buena tiene esto...



***** "Ojalá que llueva café en el campo"

domingo, 5 de julio de 2009

Y 500 noches

sábado, 27 de junio de 2009

Buscando en la basura

Si no fuera porque cumplir años no es en balde, porque de alguna manera ya venimos de vuelta, y porque por todo esto ya pasé... Pensaría que ya nunca más podré volver a emborracharme, por miedo a que la lucidez etílica me lleve, invariable e inamoviblemente, a ti.

Porque yo, en realidad, debería concentrar toda mi fuerza y mi energía en no entregarme tanto: en no regalar mis lugares preferidos, mis bares favoritos y mis canciones especiales. Así no tendría que acordarme tantísimo y tan irremediablemente de ti cada vez que piso los mismos sitios que pisaba ya mucho antes de conocerte. Es como si me usurparas hasta la parte de mi vida que no surgió contigo, aquélla en la que no tenías exclusividad.


No tardarías, entonces, tanto en no doler. Yo, en realidad, debería concentrar toda mi fuerza y mi energía en no entregarme tanto... Pero entonces, ¿seguiría siendo yo?




***** "Absurdo como un domingo por la tarde, como las balas por el aire, como un puto despertador. Inútil, como los besos que no diste, como un cuerpo que se viste cuando me desnudo yo... Confuso como las frases que ya no te escribo pa que vuelvas otra vez. Ya ves, voy buscando en la basura unos labios que me digan "esta noche quédate".

lunes, 22 de junio de 2009

T'es où?

I thought I saw a man brought to life. He was warm, he came around like he was dignified. He showed me what it was to cry.

Well you couldn't be that man I adored. You don't seem to know or seem to care what your heart is for. I don't know him anymore!!

There's nothing where he used to lie, my inspiration has run dry. That's what's going on: nothing's fine, I'm torn. I'm all out of faith, this is how I feel, I'm cold and I'm ashamed lying naked on the floor.

I'm already torn...


viernes, 12 de junio de 2009

Reflexiones vitales I

Hay dos clases de mujeres en el mundo:

A las que les han llevado el desayuno a la cama, y las que no han tenido nunca en su vida esa suerte.

Lamentablemente, me incluyo en el segundo grupo (¿acabo de auto-etiquetarme como "mujer"? Oh-my-God!! Tan viejuna!): todo lo más, me he tenido que conformar con unas cuantas promesas incumplidas, un "Si lo llego a saber...", y un zumo de naranja en el sofá.

Lo confieso:
Nunca me han traído el desayuno a la cama. Y cada vez lo llevo peor.



***** "Cuando tenga valor para hablar diré que tengo miedo de vivir sin volver a escuchar cómo suena un te quiero".

viernes, 5 de junio de 2009

Oda a la mantequilla

A veces me paro a pensar (últimamente bastante: sí, te he hecho caso, y no me he ido a la playa con el Sandevid pero sí al parque con la libreta), y la única conclusión que saco es que me fascina el cerebro humano, o el alma, o el corazón, o lo que quiera que sea.

A veces me paro a pensar, y me parece tan surrealista como mágico que, pese a que nunca estuviste demasiado presente en mi día a día, haya momentos en los que invariablemente vuelves a mí. Me sigue resultando increíble recordar con tanta claridad cómo me sentabas en tus rodillas y me ibas untando pan (poco) con mantequilla (mucha), cómo a mí se me hacía la boca agua y a ti se te estiraba la sonrisa hasta cada una de tus enorme orejas. El ritual mágico que convertía los viernes por la noche en uno de los mejores momentos de la semana, y, desde luego, el único en el que comía con ganas y velocidad (por extraño que pueda parecer ahora). Me lo debiste escribir en la piel, porque no hay una sola vez que yo vea mantequilla y no me acuerde de ti. Ni una sola vez que no me siga sorprendiendo tener esa asociación mental tan metidita ahí dentro, desde hace aproximadamente unos 22 años.

Tan sencillo y tan especial como el pan con mantequilla... Hoy también es viernes por la noche, pero hace demasiado tiempo que todo cambió. Todo menos el pan con mantequilla, la única tentación a la que ni intento resistirme, pese a tener comprobadísimo que, al día siguiente, el botón de mis vaqueros me hará sufrir en una cantidad directamente proporcional a las dimensiones del atracón. Porque hace, hoy, exactamente 4 años que dejé de intentar resistirme, y ahora me la como en tu honor. En honor de lo mucho que te recuerdo cuando veo la mantequilla, y de que, en el fondo, me alegro de que te fueras en ese momento, porque quizá si hubieras tardado unos años más, habríamos tenido ocasión de chocar mucho, en ciertos aspectos inocuos y en otros no tan inocentes; o quizá habría terminado teniendo que darme por enterada de cosas que nunca quise saber...

Hoy es viernes por la noche. Y, además, hace exactamente 4 años que me propuse no resistirme ni una vez más a la mantequilla. Así que me voy a la cocina a buscarla antes de que ella me encuentre a mí. Y pienso darme un atracón, que es mi manera de decirte que los viernes por la noche te echo mucho de menos, abuelo.

domingo, 31 de mayo de 2009

Río...

... "Y si me acuerdo de ti es porque el frío me aconseja que lo haga"...

jueves, 21 de mayo de 2009

3ª conjugación

Ellos fingen

Vosotros fingís

Nosotros fingimos

Él finge


¿Tú finges?


¿¿Y yo?? ¡¡Yo finjo!!...



... Pero... ¿Engaño a alguien?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Don Mario dixit

Ya he hablado de ella, ésta es mi preferida... Con permiso de Táctica y estrategia, claro. Creo que son las dos letras con las que más me identifico ever. Pero quizá éste en concreto sea más especial: no más certero, el otro también lo clava, pero éste es más único, más DonMario y menos Lugarcomún; porque me dice mucho sobre muchas cosas, porque al final ésa es la esencia, por muy radical que parezca. Porque al final ésa es la línea que separa la gente que merece la pena de la que no la merece.


Táctica y estrategia me parece igual de definitoria, pero la dualidad entre ambas se balanza hacia uno u otro lado según el momento de mi vida que esté viviendo. Hace, curioso, casi exactamente un año, (casi) toda armonía yo, os puse Táctica. En épocas de mi vida llenas de rabia, contra las injusticias del mundo en general y contra algunas mías en particular, como esta etapa que se prolonga, No te salves, a la que ya había hecho alusión, es una de las pocas cosas que me reconcilian con mi camino.


NO TE SALVES
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

Pero si pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo





***** "Y no se quedará inmóvil al borde del camino, y hará futuro su fuerte fragilidad".

martes, 12 de mayo de 2009

Saudades

L de él: ¿Cuánto funge?
L de yo: Um bocadito.
L de él: ¿Cómo que um bocadito? ¿Só? Jooooo.
L de yo: Bueeeeno. Un poquito más de um bocadito.
L de él: Ah vale. ¿Só un poquito?
L de yo: En realidad, bastante más de um bocadito.
L de él: Mejor, mejor.
L de yo: ¿Y tú qué, tú cuánto funge?
L de él: Yo, un saco grande de fuba. Un saco muy muy grande de fuba.
L de yo: ¡Hala!
L de él: Claro. Y ésa es una de las razones por las que ahora estoy mal aquí y todo esto me parece más feo... Jo, qué mal se le da a mi voz ponerse dulce, mi cara es mucho más expresiva que mi garganta...



... Lo bueno es que anoche me hiciste sonreír mucho y, aunque no te veía, tu voz estuvo especialmente expresiva... Lo ¿malo? es que la cam te dejó al descubierto mis sonrisas... Y que, aunque E me recuerde que como humanas que somos es lógico necesitar mimos y amor de vez en cuando, incluso si es en abstracto... Me cuesta aceptarlo. Ssshhh, no se lo digas a nadie... Es el secreto de las tartarugas.



***** "Y si seguimos con el plan establecido nos cansaremos al ratito de empezar. Probablemente no encontremos el camino, pero nos sobrarán las ganas de volar".

sábado, 18 de abril de 2009

Atónita

El otro día, el del tradicional botellón del 14 de Abril, acabamos hablando, como de costumbre, de las dos cuestiones principales de la vida: de política y de sexo. Y me preguntaba el amigo carnavalero, ante mis vehementes afirmaciones, si es que yo nunca le había dicho a mi pareja eso de “Ay no, es que me duele la cabeza” o, más directamente, “Hoy no me apetece”.

Me quedé reflexionando para asegurarme de no mentir… Pues no, la verdad es que no. Yo nunca le he dicho que no a un polvete previsiblemente bueno (doy por hecho que con una pareja lo es: si no, no es pareja, por lo menos no mía). Ni siquiera a uno previsiblemente rutinario. El 95% de las veces he tenido las ganas incorporadas per se, y en el 5% restante no ha sido demasiado difícil contagiármelas… En eso El Hombre era único: en asegurarse, en el 1% de los casos en los que yo andaba demasiao pillá de tiempo como pa pensar en sexo y él tenía que convencerme de alguna manera, de que el 99% restante de las veces no tendría ni que insistir.

Hasta hoy. Hoy ha sido la primera vez que he rechazado una oferta potencialmente atractiva y satisfactoria porque, sencillamente, no me apetecía. Me ha podido la pereza a las ganas. Y eso que anoche, haciéndote caso as I use to, hice los deberes y me dejé las piernas suavitas suavitas. Incluso al saber que no sé cuándo se me va a volver a presentar ocasión alguna (sobre todo una vez revisado el calendario y comprobada la inoportunidad de los ciclos “aquéhuelenlasnubes”).

Y yo me pregunto… ¿Será esto normal? ¿A qué se deberá? ¿El recule de la primavera? ¿El desajuste de mis biorritmos? ¿La vejez? Y, lo más importante… ¿Debería preocuparme?

domingo, 12 de abril de 2009

Volviendo

Abro la libreta aún guardada en el equipaje de mano y me encuentro con esto escrito...


La vida son pequeñas cosas, eso ya lo sabíamos. Pequeños detalles. Por ejemplo, la salsa envasada de una ensalada envasada que te dan en un avión (envasado). Una salsa que te teletransporta, como por arte de magia, a aquella ciudad (y aquel comedor con palmeras). Un sitio que echas tanto de menos que cuando, en momentos como éste, algo te lleva allí, el dolor te desgarra por dentro. Y te encanta el dolor, te encanta su raíz. Y de repente te encanta la vida (o quizá sea el efecto combinado de jaqueca, antihistamínicos, fiebre y vino).


***** “Que se fundan balas para hacer campanas de libertad”

jueves, 2 de abril de 2009

Constatando evidencias...

Yo: "Desde luego... Si es que... Se nos escapan los mejores"

Ella: "¡Cómo lo sabes...!"




***** "Mi galeón sigue el suspiro del Poniente... Treinta cañones por el aire van silbando... Ya sale el sol hacia babor por Punta del Diablo... Por un bajel que se marchó cantando triste esta canción. Oh oh oh y una botella de ron"

jueves, 26 de marzo de 2009

(Tus) Pros y (tus) contras: me gusta(¿s?)... Recapitulándote

No me gustaron todas las veces que no tuviste valor o consideración, que te hiciste de rogar, que te faltó decisión, personalidad, espontaneidad y cojones. Que te olvidaste de que, camarão que dorme, a onda leva.

No me gusta que a veces las uses de escudo… Pero me encantan tus sonrisas sonoras.

No me gusta cuando te rayas… Pero me gusta cómo te tocas la barbilla cuando estás pensativo. Y cómo te sigue sorprendiendo que sepa cuándo le estás dando vueltas al coco.

No me gusta su infrecuencia... Pero me flipan nuestras noches juntos: me encanta nuestra metafísica trasnochadora; estar tumbados horas y horas sin que se nos agote la conversación; que siempre me cosquillees la espalda; tus habilidades (ejem). También me gustan nuestras noches separados: que me cuentes cuentos, que anuncies once veces el sueño que tienes, que me cantes nanas a la EstePaís-ana (Duérmete moça, duérmete ya, que viene el bandido y te robará. Si al bandido el móvil no das, con la botella te rajará). Que llames sólo para dar las buenas noches. Que hagas una lista de "Buenos días" a objetos.

No me gustó que tuvieras que presenciar aquella conversación tan agradable en aquel hospital… Pero me encantó que entraras conmigo en todas las consultas.

Me crispa que tu despiste te haga tener detalles tan feos… Pero me gusta lo consciente que eres de algunos de tus defectos. Me gusta que te dé la vena orgullosa con las críticas de los demás, y no con las mías.

No me gusta lo mojigato que eres a veces... Sin embargo, me hace gracia que te pongas colorado cuando alguien te dice una barbaridad, que consideres poco elegante dejarte “cosas” sin recoger… Y poder volver a cachondearme de tu falta de elegancia.

Me joroba que preguntes, como si no lo supieras, porqué te llamo bandido, porque un día yo voy a ser valiente como pa responderte y tú no vas a ser valiente como pa continuar la conversación… Pero me gusta cuando finges indignarte porque te lo llamo a la cara, o porque se lo digo a tu espalda. Me jode que no admitas que eres así... Pero me gusta que no lo seas. Me molesta que estés tan limitado por tus propias barreas pseudo-morales… Pero me gusta saber que, en el fondo, es sólo que estás perdido; y que, si no te encuentras, el único desgraciado serás tú.

Me fastidia que lo lleves al extremo… Pero me gusta que siempre te preocupes por los demás.

Me molesta la estúpida barrera mental por la que vendes tan caros los besos… Pero me encanta cuando se te escapa alguno. Y me encanta la generosidad de tus abrazos. Me gusta cuando, al girarte, tiras de mi brazo y lo enroscas a tu alrededor. Me gusta cuando lo haces para demostrar que you were not meaning to darme la espalda. Me gusta que, cuando en mitad de la noche te la doy yo a ti, te baste una mano para arrastrar todo el peso de mi cuerpo hacia tu pecho. Me gusta que ésa sea tu “adaptación postmoderna de la costumbre neanderthal de arrastrar a la hembra de los pelos pa meterla en la cueva cuando la llamada de la procreación se hace insoportable”.

Me jode que a veces seas tan tonto, o te lo hagas. Pero me gusta que seas más inteligente de lo que sueles parecer. Que seas capaz de hacerme pensar.

Me fastidia que no termines de mojarte (aunque así me permites a mí también pasar palabra)… Pero me gusta que te metas en jardines de los que sabes no podrás salir. Me encanta meterte caña, la cara de bobo que se te queda cuando recuerdas que soy más lista que tú y que, aunque a veces me haga la tonta, sé mucho más de lo que querrías.

Me jode que no cumplas lo que dices. Me jode ser tan consciente de tu informalidad… Pero me gusta que digas que nos vamos a ver pronto. Me jode que ni siquiera seas consciente de lo informal que puedes llegar a ser, pero me gusta cuando intentas defenderte.
“- No me creo nada, porque como has sido tan informal…
- ¿He sido muy informal?
- Has sido bastante informal, sí.
- Jo, tienes razón. Es que esta ciudad me vuelve un impresentable. De todas maneras, te quiero recordar que…
- ¿Te crees que no me acuerdo? ¿Te crees que si me acordara sólo de lo informal que has sido iba a estar aquí haciéndote la maleta?”

Me jode que te las merezcas, pero me gusta la voz con la que me dices "¿Me vas a echar la bronca?" y con la que a continuación te disculpas.

Me crispa mucho... Pero, en el fondo, parte de tu encanto radica en tu imprevisibilidad: alejándote o acercándote, siempre haciendo lo contrario de lo que parecía que harías. Me encanta cuando apareces con planes inesperados. Me jode que, ahora como antes, te hayas puesto las pilas cuando ya nos quedaba poco tiempo... Pero me encanta que, al menos, te las hayas puesto.

En definitiva, no me gusta que me desconciertes… Pero me gusta darme cuenta de que te desconciertas más a ti mismo.

Me gustó que aparecieras aquel día en el aeropuerto. Me gustó aquel “te voy a echar de menos” y aquella postal. Me gustó que me llamaras para inaugurar el año y averiguaras el municipio de Alicante de 5 vocales. Aquella sorpresa animal. Que en vez de irte al cine me trajeras comida de enfermo. Me gustó sufrir en una fiesta por lo mucho que me dolían las piernas. Tu respuesta entrecortada y después tu "¿Qué es lo que me habían preguntado?". Me gustó hacerte la maleta. Aquel "Me gusta cómo vienes hoy, porque vienes vestida de ti misma: ni con camisas mías que te llegan por las rodillas, ni con los ojos pintados". Me gustó cuando dijiste que te encantaría poder quedarte la mañana entera. O aquello de “No estaría mal que estuvieras. Estaría muy bien”. Profanar la camiseta. Me gustó que pensaras en traerte tu estuche de las lentillas y acabáramos compartiendo el mío.

Me gusta lo ganso que eres con tus chistes malos, ser yo tan gansa que hasta me hacen gracia, y lo mucho que nos reímos. Me gusta cuando te pones bizco. Me gusta la manera en la que alargas las vocales. Me gusta la manera en la que mezclas ya Esteidioma con el castellano, hasta el punto de cagarla por escrito... Me gusta que seas igual de friki que yo, y podamos tirarnos horas hablando en 4 idiomas. Me gusta que diminutes mi nombre en vez de acortarlo, y que me pongas apodos originales. Me hace gracia que me conviertas en gimnasio. Me gusta tener una anécdota de atraco que compartir contigo, y lo bien que lo imitas: ssssshhhhhhh.

Me gusta seguir debiéndote una cena, porque si no te la cobras, te arrepentirás. Me gusta que empieces a creerte que los Reyes existen, y que lo que les pedí en aquel vídeo está al caer. Me gusta que siempre digas “Oye, que gracias por llamar”. Me gusta darte clases de gastronomía y que luego nunca recuerdes lo que es un sofrito. Me encanta que, aun siendo un completo inútil en la cocina, me hagas los huevos fritos justo como a mí me gustan (y sólo te superen, ligeramente, los de mi mamá). Me gusta depilarte las cejas, y que me lo pidas. Me gusta que siempre nos riamos con ese juego tan tonto de agarrarme para no dejarme salir de la cama, que te decepciones cuando yo no te lo hago a ti y se te escape un “¿Pero es que no me vas a coger?”. Me gusta cuando dices: “¿Quieres que te lleve mañana al trabajo?”.

También me jode no haber sido yo, haber callado ciertas veces y no haberle echado muchos huevos. Pero me gusta haber mantenido esta prudente distancia. Me jode saber que no sólo tú frenabas… Pero me gusta darme cuenta de que, si alguien leyera sólo la mitad de este texto, esto parecería haber sido mucho más de lo que en realidad fue.

Me gusta poder considerarte un buen amigo, aunque me jode ser consciente de que quizá me equivoque. Me gusta la sensación de estar escribiendo porque así desahogo esta tristonería que me ha dejado la despedida (más de la esperada), y en el futuro volver sobre estas líneas me hará sonreír. No sé si me gustaría que leyeras que me gustan todas estas cosas… No sé si tendría valor… Te mereces que lo escriba porque, al fin y al cabo, has compartido casi todos mis días durante estos 5 meses, y me has dado grandes orgasmos momentos… Pero no creo que te merezcas leerlo, porque… Porque me gusta todo lo que he relatado, me gusta cuando eres así de guay… Pero me jode que lo hayas sido (proporcionalmente) tan pocas veces.

Me gusta releer esto con una enorme sonrisa. Me gustan todas esas cosas… Pero sigo sin saber si me gustas tú. Aunque a veces, como ahora escribiendo, sí lo tenga un poco más claro. Aunque me haya dado una punzada de alegría vergonzantemente egoísta cuando casi no puedes volar hoy. Aunque ya esté sintiendo haber perdido lo que teníamos... Aunque ya te esté echando de menos.




***** "Regálame la silla cansada de la esquina donde te esperé, donde siempre te esperaba, amor"

jueves, 12 de marzo de 2009

Y es que en Marzo me toca...

Al final esto no ha salido exactamente como yo pensaba que iba a salir. Pero es que el día ha sido demasiado especial como pa salir inmune. Y ha incluído malas noticias que, sin embargo, no me quitan la sonrisa mientras escribo esto. Además, como mi club de fans me lo estaba reclamando y ya tocaba más de la cuenta... Ahí queda eso.

Pues sí. A veces la vida te sorprende, en los momentos más desconcertantes y en los sitios más inesperados. Te sorprende y, después de llevar siete meses puteándote sin parar, te regala pequeños destellos que te hacen sonreír gratuitamente, y que te recuerdan que, reniegues cuanto reniegues, todos, pero absolutamente TODOS los sitios en los que vivas, por más difíciles que sean, tendrán cosas que merezcan la pena... Y que, puede, todo es posible, que hasta termines echándolos de menos.

O quizá sólo sea mi ciclo vital, que, como en otras ocasiones, está aprimaverándose (si bien mis biorritmos deberían estar ya adaptados a este verano perpetuo, pero puede que no, puede que a mí también me llegue la primavera). Y, como toca cada vez que queda más o menos un mes para cerrar una vuelta al círculo, mi cuerpo se pone tonto: tierno, receptivo, místico, melancólico... Se acercan las despedidas, momento crítico e intenso donde los haya... Y, ahora quizá más que nunca, la intensidad no me molesta. Es más, la voy a recibir con los brazos abiertos, porque ya iba tocando después de tanta apatía.

Me he sentido muy viva esta tarde cuando me habéis dicho, a dos bandas y media, que ya no os veré allí. Joder, qué pena me ha dado. Aun cuando en frío las cosas no siempre se notan, es en estos momentos cuando te das cuenta de cuánto te llegan las cosas, de cuánto quieres a la gente y cuán unida te sientes, mesmo a tu pesar, a determinadas cosas y sitios. Así que no me ha importado sentirme viva y triste esta tarde...

... No me ha importado porque ese mismo lazo me hizo sentirme viva, y contenta, estos últimos días... Cuando compré un periódico como regalo de cumpleaños y, a cambio, recibí un abrazo espontáneo y sincero. Cuando aprendí a tomarme como un chiste la gilipollez estrella de la gilipollas estrella. Cuando por fin conseguí mandar un mensaje que la pereza me dificultaba y leí la palabra "ilusión". Cuando tu "I miss you" y tu promesa de un Jueves Santo me llegaron más que nunca. Cuando luché contra los elementos y gané, y pude pasarme dos noches disfrutando como una enana sacándole fallos a ese documental tan propagandístico. Cuando me cedieron la mitad de un mini panel de burbujas de plástico...

... Cuando de repente, C, con esa bondad intrínseca y esa expresión dulce tan suya, se dio cuenta de que sólo podré conocer a su bebe por foto, porque dentro de mes y medio yo ya no estaré allí. Y no hizo falta que añadiera nada más, porque su cara de pena me lo dijo todo. E hizo que también mi corazoncito se encogiera... Y eso también no... Eso también no tiene precio.

Y qué leches. Por muy cuesta arriba que se pongan las cosas tan frecuentemente... Así da gusto vivir y sonreír. Así da gusto subir las pendientes.



***** "Pero sucede también que sin saber cómo ni cuándo algo te eriza la piel"

lunes, 2 de marzo de 2009

Ya, ya sé que tengo esto más muerto que vivo. Pero lo intento cada día (actualizar, me refiero). O, al menos, todos los días intento intentarlo. Aunque no me suele salir. De hecho, tengo casi preparado un post (las ideas puestas en un papel) mu chulo sobre algunas cosas de ésas que hacen sonreír súbitamente... En días en los que podría llorar de alegría y por eso dejo comentarios súper cursis en blogs que huelen a ciudades súper cosmopolitas :-)

Pero al final, un día por otro... Entre el agotamiento físico y el mental, el "pluriempleo", las tareas domésticas, el envío de CVs... Que no doy. Y pa escribirlo mal mejor no lo escribo.

Lo seguiré intentando fuerte, ¿vale?



***** "In any other world you could tell the difference. And let it all unfurl into broken ruminants. Smile like you mean it and let yourself let go. Cos it's all in the hands of a bitter, bitter man. Say goodbye to the world you thought you lived in"

miércoles, 11 de febrero de 2009

Nudo

Necesito ponerme a escribir de verdad y sacar toda la mierda. Pero es que no puedo. Porque ponerle palabras (escritas o pensadas; habladas no sé, porque no he tenido el gusto de tener ocasión) a este nudo que me atenaza la garganta pulsa de manera automática e inexorable el botón de mis lagrimales. E igual es lo que me viene haciendo falta, pero no en público... Y llevo días sin conexión privada con el mundo exterior. Y además, pegarme la llorera yo conmigo misma, lejos de suponerme el alivio habitual, ahora no hace sino aumentar esta desazón y esta soledad. Estoy muy cansada de no tener un abrazo en el que desahogarme.

Llevo unos días perpetuamente inundada por una tristeza infinita. Y lo peor es que no sé exactamente porqué. Y quizá por eso me cueste tanto darle salida. No sé si tengo motivos objetivos o no, pero me siento, simple y llanamente, completamente sola en el mundo. Por no tener, ni tengo esperanza, ni tengo objetivos, ni tengo ilusiones. Por no tener, no me tengo ni a mí misma.

Además, y tal vez por eso lo de anoche simplemente declenchó el punto álgido de una crisis interna de semanas, harta de que las depresiones ajenas se parapeteen en su propia mierda para olvidarse de que yo tengo las mías propias, y mis propias necesidades, y mis propios días malos, y mis propias necesidades de un abrazo, y, en definitiva, que ni siquiera yo soy de piedra, estoy harta de esperar. Mi vida aquí, y no sólo por estas circunstancias, mi vida en los últimos meses se ha reducido a esperar. A esperar a algo que nunca llega, y con cada nueva ausencia no hace sino aumentar la frustración. A esperar a encontrarle sentido a la vida. A esperar a que llegue un día en el que yo deje de ser incapaz de aprender si no es a hostias. A que deje de chocarme contra las mismas paredes una y otra vez.

Y esto, en realidad, lleva varios años aquí dentro, aunque yo de vez en cuando consiga medio esconderlo de mí misma durante días, semanas o incluso meses. Y cada vez que reflota, reflota con más fuerza, con más mierda acumulada, con más decepciones. Con más tristeza, más melancolía, echando de menos hasta las frases inteligentes del apuntador. En el fondo, quizá todo se resuma a que espero algo sin saber qué es, espero una respuesta, espero un sentido... Espero a saber cuál es mi lugar en el mundo... Y ocuparlo.

Espero a dejar algún día de escuchar (anoche fue la enésima) lo bien amueblada que tengo la cabeza. O espero, por lo menos, a dejar de tener que contestar que para qué coño me sirve, además de para llevarme más hostias y encima tener que seguir al pie del cañón. Espero a dejar algún día de tener que fingir, me bastaría con poder conservar cierta esperanza en dejar, algún día, de tener que cuidar del mundo a cambio de que el mundo me deje con el culo al aire cuando más cuidados necesito.

Espero, espero y nunca llega nada. Espero tener algo a lo que agarrarme para seguir caminando. Y nunca lo encuentro.




***** "This is a crazy world. These can be lonely days. It's hard to know who's on your side. Most of the time. Who can you really trust. Who do you really know. Is there anybody out there who can make you feel less alone. Some times you just can't make it on your own"

miércoles, 4 de febrero de 2009

Siento estar tan plagiosa, pero es que, entre unas cosas y otras, con lo flojita que estoy la inspiración la tengo más bien seca.


"Soy fácil y lo admito. Soy igual pero distinto, y hasta el final... Es lo que tengo, es lo que hay. Tengo una paja mental que ya no sé de qué va..."



***** "Pregunto qué parte se quedó por el camino"

miércoles, 14 de enero de 2009

O que pase un milagro o pase algo...

jueves, 8 de enero de 2009

El día D

El día que los nervios no me ataquen cuarenta y ocho horas antes... El día que no se me salten los lagrimones cuando en el telediario anuncien que Oriente sirve, además de para que los palestinos caigan como chinches entre terroristas de a pie y terroristas de Estado, para albergar a unos Reyes que vienen a visitarnos... Y no llore cuando salen niños diciendo que se han pedido una hermanita... El día que no se me pongan los pelos como escarpias al ver el ambiente cabalgatero, las miradas de los niños, las churrerías llenas, los roscones agotaos, el papel de regalos asomando por encima de una mochila... El día que no vuelva a emocionarme al ver gente cargando paquetes y bolsas de casa en casa en una mañana soleada y fría...

El día en que no invierta diez minutos de mi vida en ponerle agua a los camellos, roscón, champán y tres copitas; en avanzar definitivamente las figuras en el Belén... Que no coloque los zapatos más relucientes en mi sitio del sofá y no desmonte el salón para tal fin, y mi madre no ande quejándose... Que no te tengas que bajar del burro y mandar sms mañaneros retirando tus palabras defecales...

... Que no olvide las bondades de la República que tanto pregono 363 días al año, para poder así demostrar que el 5 y el 6 de Enero son las excepciones que confirman esta regla... Que no sea mi momento preferido del año, y la mayor de las cosas que hacen que la vida valga la pena...

... El día que todo esto deje de hacerme ilusión, que haga caso de los burdos rumores... El día que me crea la milonga ésa de que los Reyes son los padres...

Ese día, la vida perderá la mitad de su encanto, y ya no servirá demasiado intentar sonreír. Y me sigo negando a que eso ocurra.

***** "Campanitas verdes, hojas de limón"

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Balance II

Imagino que, interior o exteriormente, habría que continuar la iniciativa de hace un año y hacer balance. Por aquel entonces me limité a poner los puntos positivos. El amor es lo que tiene: impide que la sangre llegue bien al cerebro y haces ese tipo de gilipolleces. Además, o más bien por eso mismo, el 2007 fue un año estupendo, tal como había anunciado, horóscopo de por medio, mi amigo el de los zumos durante la primera copa de aquel Enero. Pero es que también el zodiaco pronosticó que 2008 no iba a ser del todo malo pero sí raro. Et voici mon problème. Raro, efectivamente, de cohones. Pero es que, además, me sigue pareciendo que ha sido una mierda. Y sé que no debería percibirlo así, supongo que objetivamente no lo ha sido (luego veremos porqué). Pero así es como lo siento.

Porque a primera olhada, sólo se me ocurre, ipsofactamente y sin dudar, una cosa como “lo mejor de 2008”, y son los paletudos. Si tuviera que elegir un momento del año, elegiría aquel “Estrellita, por favor, sal ya”, junto a ellos y junto a un arco iris, pese a la nocturnidad del suceso, de inestimable ayuda. Momento que, por otra parte, resumiría el año bien: lleno de luces, sombras, lágrimas y melancolías.

Pero tengo que repetirme a mí misma que ése fue el mejor momento. Porque sino, no me va a quedar más remedio que aceptar que lo mejor del 2008 fuiste tú: nuestra semana de frío, o una cualquiera de nuestras siestas, o una cualquiera de nuestras noches de campo… Entonces, si aceptara eso, tendría que quedarme con todos esos momentos, y con tu manera de abrazarme, con aquel juego de pistas, con aquella botella de vino, con la cara que pusiste cuando vinieron los Reyes, porque nunca había visto a nadie tan grande con tal cara de crío. Podría incluso quedarme con que al final consiguieras hacerme querer hacer planes. Pero entonces también tendría que quedarme con que hayas puesto el listón tan jodidamente alto, cacho cabrón: a ver dónde coño encuentro yo ahora alguien con tanta diversión y comprensión como para que aguante con una sonrisa que le llame, 4 meses después, a 6000 kilómetros y a la hora de dormir, llorando a moco tendío de rabia por no entender el mundo, la crueldad, el egoísmo, el hambre ni la indiferencia.

Pero es que, si pretendo ser capaz de salir viva de ésta (y de eso no os cabe la menor duda, porque so am I…?), no puedo permitirme reconocer que has sido lo mejor del 2008, aunque las fechas me den a ello. Y, en el fondo, el problema es el de siempre: que contigo no sé si me quedo. Porque no me quedo con que se haya acabado. No me quedo con tu falta de razones, ni con tu cobardía, ni con tus incongruencias, ni con tu tirarlo todo por la borda. No me puedo quedar con los piratas. Aunque quizá incluso sí que me quede, porqué no, con mi estrategia de supervivencia, consistente primero en estrellarme, a lo kamikaze (pura inteligencia emocional, vaya) contra tu pared hasta romperme del todo, porque eso al menos me deja la conciencia tranquila; y después seguir palante, aprovechar todo lo que el camino traiga y fingir para casi todo el mundo que sonrío… Incluso para ti, mientras se me atraganta el bocadillo de chorizo al otro lado del teléfono.

Supongo que eso es lo que hace a la vida tan especial y ¿bonita?... Esa ambivalencia y contradicción, esa capacidad de hacer de ti a la vez lo mejor y lo peor del 2008…

En fin. Como de todas maneras la conclusión es que no me puedo permitir a mí misma quedarme contigo, sobre todo porque tú no quieres que lo haga, pensemos más cosas con las que quedarse del 2008… Me quedo, como decía, con las sonrisas paletudo-zanahoriles-quejicosas de mis churus. Y con sus ocurrencias. Y con tu ayuda brutal, incondicional y pacientísima en el campamento, para la cual nunca encontraré palabras ni, afortunadamente, precio. Me quedo con licenciarme, claro, con la caló que yo había dado al respecto… Con conocer Estambul en tan buena compañía… Con revisitar Italia visitándote a ti. Como siempre, con descubrimientos y redescubrimientos: con los zumos y con el zumero, que dio mucho más de lo esperado. Y, una vez más, con el paralelismo de nuestras vidas. Me quedo con tu tontez y mi retontez.

Me quedo con miradas y escalofríos, claro. Con el sol y el mar. Y con tus abrazos. Y con estar así de morena. Y con que cada día te merezcas más haberte quedado con mi bellota. Y con colgarme al teléfono por las calles de Toledo para que flipáramos de lo cerca y lo lejos que puede estar Oviedo (tanto como Zarago…). Y con una llamada extremeña diaria en los peores momentos del verano. Podría incluso quedarme con microondas, tartarugas fallidas, y con haber estado dócil en Septiembre… Aunque eso depende del precio que haya que pagar, a cambio, en gilipolleces.

No tengo apenas serenidad aprendida con la que quedarme, así que tendré que conformarme con la que se me resiste. Pasa lo mismo con la aceptación de los fracasos. Habrá que espabilarse (Camarão que dorme…) y afinar más. Creo que sí transmití buenas lecciones, aunque cada vez me queden más por aprender.

En definitiva, leyendo y releyendo creo que este balance no queda tan bonito como el de hace un año. Probablemente, ni 2007 fue tan bueno ni 2008 ha sido tan malo. La diferencia ha estado en la manera de tomárselo. La diferencia ha sido que el 2007 me resumía en la palabra dis-fru-to-na, y el 2008 casi lo contrario. Pero sólo le quedan 4 horas y media, así que… Lo único que le pido al 2009 es que me ayude a volver a ser yo, y me quite todas las tonterías de encima.

¡¡Feliz año!!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Aquí o allí

Tenía en la cabeza un post mu chulo...

Pero como mi cerebro lleva tres días lleno de mocos, se me ha olvidao incluso de lo que trataba...

Y en este estado sólo soy capaz de cantar... Bueno, no. También soy capaz de tener miedo. Mucho. De estar aterrada por no ser capaz de anticipar ni tus hipotéticas no-acciones ni mis consecuentes reacciones. Vamos, aquello de que me haré caquita si oigo tu voz, y más caquita aún si pasan los días y no te dignas a dejarte oír. Que ni siquiera estoy segura de que te acuerdes de que el Lunes... De que vuelve a darme la sensación de que ya soy simplemente una persona más para ti, y no, no puedo soportar esa idea.

Hace mucho mucho, pero mucho tiempo que no estaba tan acojonada. Casi prefiero esta distancia, porque tan lejos tu ausencia parece más natural, casi como si fuera normal que estés fuera de mi vida. Pero allí... Allí donde cada sitio, cada palabra, cada periódico, cada comida y cada vino me recuerdan a ti... Donde nuestro hedonismo era tan patente y tan fácil, ambos éramos tan disfrutones, que nos divertíamos con cualquier pequeña cosa, con cualquier noche campestre, cualquier pastizal, cualquier botella, cualquier manera de arreglar el mundo. ¿Te he dicho ya que, en el más amplio sentido de la expresión "pasarlo bien", nunca en mi vida lo pasé mejor con absolutamente nadie? Y por eso creía que podía durar, que podía funcionar, porque el vínculo parecía contener alicientes más poderosos y largos, y eso construíamos. Allí constataré tu ausencia sólo en el dolor, no en la "normalidad" o incluso en las escasas ventajas de ello. Y estoy harta de binomizar en aquí y allí. Harta de esta sensación de necesitar huir, de estar huyendo de ti. Porque ni siquiera sé si es real. Porque a veces se me olvida que éste ya era mi plan antes de que tú aparecieras, y no veo porqué ahora tendría que tener relación alguna contigo... Pero quizá al fin y al cabo sí que la tiene. Y por eso, al fin y al cabo, lo que yo querría es to lay and just forget the world.


Forget what we're told
before we get too old
Show me a garden
that's bursting into life

I need your grace
to remind me,
to find my own.

All that I am, all that I ever was...

If I lay here,
if I just lay here,
would you lie with me
and just forget the world?



***** "It's not, what good girls do. Not how they should behave. My head gets so confused"

domingo, 7 de diciembre de 2008

Con las manos en la masa

Menos mal que la búsqueda –infructuosa- de esosotrosanimalesconcaparazón era nocturna y la Luna estaba bastante tapada por las nubes. Menos mal que, consecuentemente, la oscuridad era casi total y, gracias a ello, no pude ver el color de tu cara, aunque tu piel me dejó intuirlo fácilmente...


Porque si no llega a estar oscuro en aquel momento en que, en mitad de esa indisimulada maniobra en la que, mientras todos caminábamos juntos por la playa, estiraste tus brazos hacia atrás buscándome, me agarraste las manos, atrajiste mi cuerpo hacia el tuyo y me apretaste contra tu espalda, Hijodetujefe (de edad paletuda) se plantó delante tuya y, con pícara sonrisa, lanzó a bocajarro: “Camarãoquedorme, Camarãoquedorme, ¿Autoradelblog es tu novia? Mi padre dice que Autoradelblog es tu novia” y tú y yo nos echamos a reír… Si no llega a estar oscuro, me hubiera terminado cachondeando mucho de ti, pobre camaroncillo, poco acostumbrado a la sinceridad brutal de los paletudos, al ver el color tomatoso que, a juzgar por la súbita subida de temperatura de tus manos, debió adquirir tu cara… Y eso no habría hecho sino aumentar tu ya de por sí exasperante timidez y mi ya de por sí pasiva impaciencia… Y no estamos ninguno de los dos como pa' bloquearnos aún más.



***** "Porque soy como el árbol talado que retoño, aún tengo la vida"

domingo, 30 de noviembre de 2008

Algo personal

Probablemente en su pueblo se les recordará como cachorros de buenas personas que hurtaban flores para regalar a su mamá y daban de comer a las palomas. Probablemente que todo eso debe ser verdad, aunque es más turbio cómo y de qué manera llegaron esos individuos a ser lo que son, ni a quién sirven cuando alzan las banderas. Hombres de paja que usan la colonia y el olor para ocultar oscuras intenciones. Tienen doble vida, son sicarios del mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato. Se gastan más de lo que tienen en coleccionar espías, listas negras y arsenales. Resulta bochornoso verles fanfarronear a ver quién es el que la tiene más grande. Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, juegan con cosas que no tiene repuesto y la culpa es del otro si algo les sale mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa nada tiene que perder, pulsan la alarma y rompen las promesas, y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer nos ponen la pistola en la cabeza. Se agarran de los pelos pero para no ensuciar van a cagar a casa de otra gente. Y experimentan nuevos métodos de masacrar sofisticados y convincentes. No conocen ni a su padre cuando pierden el control, ni recuerdan que en el mundo hay niños. Nos niegan a todos el pan y la sal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero eso sí, los sicarios no pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz, de Este a Oeste y de Sur a Norte, donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz.


Últimamente esto es lo único que tengo claro. Y es una lástima tremenda que eso me recuerde invariablemente a ti, porque ya estaba en mí mucho tiempo antes, pero no puedo disociarte de ello. Y no me ayuda precisamente que estés tan presente en mi única certeza, pero en fin. Y casi todos los escasos momentos en los que me siento llena de vida y vibro tiene, directa o indirectamente, que ver con ello. Y cuando no consigo evitar pensar en mañana, y me siento tan perdida, y no sé por dónde cogerlo, y no sé cuál es mi sitio en el mundo... Lo único que tengo claro es que, cada vez más, me parece algo personal; así que, al menos, sé algunas cosas que no quiero. Y me parece una complicación tremenda que mi sitio tenga que ver con eso, porque menudo pollo se me vendría encima... Pero a lo mejor también es cada vez más inevitable. A lo mejor, pero sólo a lo mejor, eso es lo que quiero ser de mayor.


O no. Yo qué sé. ¿Y esto era crecer?


***** "Por las nubes te sentirás libre de tribulación y en el mundo de Nunca Jamás todos tus sueños volarán, sentirás renacer la ilusión. Volarás, volarás, volarás, volarás"

jueves, 27 de noviembre de 2008

No lo estropees

Haz el favor, no lo estropees. No hagas que deje de ser gracioso. Que estábamos de acuerdo en que como te dormas muito, a onda va levarte... Pero ni calvo ni tres pelucas. Recuerda que me divierte el tira y afloja, e incluso que dejes sistemáticamente las frases a medias (si bien no me divierte tanto que dejes otras cosas a medias, pero en eso no vamos a entrar). Recuerda que me diviertes porque dices cosas atípicas, porque me haces pensar y porque, entre cañonazo y cañonazo, nos ponemos metafísicos, y también ahí nos parecemos, porque hasta eso se nos da mejor con la luz apagada.

Así que no lo estropees. Por mucho que sea una frase a medias, no me sueltas cosas tan típicas que ya sé cómo siguen. No hagas ni siquiera amago, no me intentes decir algo tan cursi porque no cuela, porque lo estropearías. Porque ya no tenemos quince años pa salir con semejantes gilipolleces, porque no es mi estilo, y porque de todas maneras no me lo iba a creer. Porque ambos sabemos cuál es el contexto, sabemos dónde estamos y cómo funcionan las cosas en estas situaciones, y cómo no funcionarían en una situación menos atípica. Ambos sabemos que yo soy básicamente una de las varias bandas con las que juegas abiertamente, una ficha más en el tablero, y que tú eres básicamente una de las tres o cuatro bandas que yo mantengo abiertas aunque en realidad, si pudiera, elegiría cerrarme a una en concreto (aunque a lo mejor cada vez un poco menos, cierto es), pero no puedo.

Y está bien así. Como yo no necesito más, no hace falta que simules querer dármelo. No pretendo que te pongas en modo uni-banda (o que tus frases parezcan ponerte en esa onda), básicamente porque, por mucho que mi cara cambie cuando suena el teléfono, ambos sabemos que no das pa tanto, sabemos de lo que va el rollo y sabemos a lo que estamos jugando; y porque yo me estoy divirtiendo con cada una de esas tres o cuatro bandas, así que no tengo ni la más mínima intención de renunciar a ninguna de ellas, que luego llega el invierno y hace frío. Recuerda que aunque éste sea el contexto, tú mismo lo dijiste: yo no soy de aquí, y además no soy así, no necesito que me amagues frases pomposas, si lo que quieres es echar un polvo pasar un buen rato, o dos o tres, sólo tienes que decirlo… O quizá estaría bien que lo demostraras cuando tengas ocasión, en vez de quedarte en el umbral de la puerta como un pasmarote. Lo que, desde luego, no tienes es que convencerme, porque convencida ya estoy y lo sabes. Y, si aun así pretendes camelarme, ten un poquito de estilo, chato, por favor. No seas tan previsible.

No lo estropees. No empieces a intentar soltar azúcar, que no te lo crees ni tú, y, si te lo creyeras, me obligarías a salir por patas y a estas alturas me daría pena. Que eres la única persona aquí a la que creo puedo considerar más o menos amigo. Que te he cogío cariño, joé. No lo estropees. Simplemente vence tus bloqueos, aparta tu timidez y déjate llevar… Pero no tanto.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Camarão que dorme... a onda leva

El que avisa no es traidor: éste es un post de bandazos emocionales-hormonales del quince, propio de mi situación, mi país de acogida y mi síndrome pre-menstrual arrastrado desde hace diez días y que sigue siendo sólo pre. Así que ya lo sabéis.


Sí, definitivamente creo que lo que más me gusta de Skype es que deja guardadas las conversaciones por los siglos de los siglos. Y hay conversaciones de ésas que te dan vidilla por el tira y afloja, que te hacen sonreír, que tienen mucho más jugo del que parece, de ésas que gusta releer y volver a disfrutar... "Sí que sabes apretar cuando quieres, sí. Y además inteligentemente"... Pues claro chaval, ¿o qué te creías? Que tú no sabes con quién te estás jugando los cuartos. Que tengo mucho más peligro del que calculas... Y es que en el fondo me encantan los retos...





Por otra parte, hace poco recibí un mensaje electrónico de una de esas personas de las que van y vienen, pero siempre están ahí. De ésas que, en el fondo, sabes que son de verdad, que te quieren tal cual y que puedes contar con ellas. Una de esas personas chiquitas con las que hay que tomar precauciones, pa' más señas. Y ese mensaje fue de los que me hizo sonreír: bonito, sin segundas, sólo para saber qué tal. Y ese mensaje confiaba en que yo siguiera en mi línea, que definía como "protestando de las injusticias, sacándole punta a todo, flipándolo y disfrutando de las pequeñas cosas". Y me recordaba lo bonito que eso es, lo importante que era mantenerlo y seguir siendo así...



... Y me hizo sonreír, con lo de las injusticias y la punta... Y me dio que pensar, porque llevo ya demasiados días con una limitada capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas...



Y ya lo dice el refrán, y el Skype se lo recuerda a sí mismo. Y yo soy muy consciente de ello, cada día más. Sé que como me duerma me lleva la corriente. Y, aunque comience a ver la luz al final del túnel, e intente hacer como si nada, y me lo tome todo a risa, soy muy consciente de que aún me quedan muchas recaídas y muchos días de eterna oscuridad. Soy muy consciente de que, además, las fechas venideras son incluso, si cabe, más traidoras que tú. Que será más difícil cuando esté allí, porque si suena el teléfono y oigo tu voz, no matter how smiley I try to seem, me haré caquita encima. Porque será caquita si llamas, pero si no llamas será aún peor... No quiero ni imaginármelo.

Pero hoy no quiero hablar de eso. No quiero pensarlo ya, ni mucho menos sentirlo. No quiero y ni siquiera estaba haciéndolo, pero es que anoche el mp3 me jugó una mala pasada. A mí Sabina deberían prohibírmelo en algunas épocas de mi vida. Porque entonces empezarás a dolerme de nuevo. Porque llevo un par de semanas asombrosamente mucho mejor, pero eso no significa que a mí se me olviden las cosas... Que se me olvide que a nosotros no nos sobraban los motivos. Porque por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que, probablemente, éstos no son los últimos versos que te escribo; que ni siquiera tengo un adiós en el que esconder un hasta luego; que, no nos engañemos, cualquier nunca escondería un ojalá. Porque a mí sí me sobran los motivos: me sobra el no poder jugar con fuego porque ni siquiera tengo cenizas para ello; la sala de espera sin esperanza, la empresa de mudanzas, la campana muda; me sobran las ganas de nada menos de ti, el huracán sin ojo que lo gobierne, el jueves, el viernes y el miércoles que vendrá; me sobra esta cura de humildad, este trono de princesa destronada, el poco rato que duró la vida eterna por el túnel de tus piernas; y me sobran los pañuelos de estación, y los dedos que te desnudan.


Me sobra todo eso, y me falta un helado de fresa de la venganza. Puestos a faltarme, me falta hasta un nunca que esconda un ojalá. Menos mal que, al menos, no me sobra también una caracola viuda sin la pianola del mar. Porque al menos en una cosa estuve lista, y fue en recordar que el mar no está en el escaparate de los regalos, y que ése me lo quedo para mí.


Por eso, porque te lo llevaste todo menos el mar... Por eso hoy me quedo sólo con el refrán... Camarão que dorme, a onda leva. Porque yo también tengo que aplicármelo, y en ello estoy pero la distancia entre el camino y el desierto es muy estrecha. Así que habrá que seguir luchando contra la corriente. Y pienso reírme mucho con el juego que da el Skype. Y pienso ponerme desde ya a esforzarme en volver a disfrutar las pequeñas cosas. Dicho queda.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Jejeje

Qué pena que no sea hoy cuando me has preguntado "¿Cómo estás?". Si me hubieras preguntado hoy, no habría intentado hacerme la sueca hasta que tu tenacidad me venciera. Si me hubieras preguntado hoy, te habría contestado inmediatamente, sin dudarlo, y con una sonrisa en los labios...

... Hoy estoy mucho más contenta que de costumbre... Aunque sea por poquito, que es lo más importante...

... Estoy más contenta que de costumbre porque, al menos, dentro de lo malo, con este Nuevo Jefe Del Mundo, el futuro parece un poco menos negro (qué doble sentido taaaan ingenioso, mae mía). O quizá sea tan sólo que el que no se consula es porque no quiere...

... Y porque parece que igual hasta meneo el culo... Que así haciendo recuento, ¡¡llevo casi 6 semanas sin viajar ni un poquito!! Voy a batir mis propios records :-)

domingo, 2 de noviembre de 2008

So am I?

Que conste que estoy harta de volver a usar esta página pa tirar la mierda que debería llevarse el viento, pero no me queda otra opción porque empiezo a estar demasiado bloqueada como pa desahogarme con gente de carne y hueso... Y que conste, también y sobre todo, que escribo esto sólo porque sé que no lo leerás, que prefieres la ignorancia...

Pero es que, ¿sabes qué?
Te echo mucho de menos. Todos los días: todas las mañanas, todas las noches, incluso todas las tardes; ni un puto día me libro de añorarte. Y estoy cansadísima de tu recuerdo, no imaginas cuánto. Quizá porque la paciencia nunca fue lo mío, y se me hace interminable esta larga espera hacia algo que pueda realmente parecerse a lo que debería ser mi vida después de ti. Quizá porque, no nos engañemos, lo peor de todo es que, a veces, como dicen por ahí, no me acuerdo de olvidarte. O porque yo quise que tú fueras mi camino, y tal vez sea por eso que ahora no me basta con un despues-de-ti, necesitaría más bien una vida nueva, porque no éramos igualables a nada que se nos pareciera.

Y aunque los días vayan pasando más o menos bien, y yo consiga lidiar con las horas más o menos un poco mejor de lo que pensaba, y consiga mantenerte más o menos a distancia más o menos todo el día... Aunque parezca que nunca llevo el corazón encima por si me lo quitan... Siempre hay algún momento en el que me vences y vuelves sin volver. Algún momento para recordar, lamentar y preguntarse.

Sigo sabiendo, no obstante, que lo que no mata hace más fuerte (Life is hard, and so am I... o eso se supone) y de esto no se muere nadie, así que el horizonte está claro... El problema es que sé muchas otras cosas que me hacen más pesado el camino de vuelta a la tranquilidad. El problema es que nunca imaginé que un después-de fuera tan complicado, que lidiar con tu recuerdo se me hiciera tan cuesta arriba.

El mayor problema es que creo que he hecho cosas muy difíciles en mi vida, a veces por circunstancias incontrolables y a veces por mi maldita manía de retarme constantemente... Pero nada ha sido tan difícil como esto de ahora (Nunca antes tanto... y nunca después tan difícil). Ni siquiera el 2005 con todo lo que su famosa rima conllevó... Esto es lo más difícil que he hecho en mi vida... Y aún me queda muchísimo para conseguirlo.





***** "El camino se hace andando, sí; pero un desierto es un desierto".

sábado, 25 de octubre de 2008

Otros por menos...

No sé si estoy en lo cierto,
lo cierto es que estoy aquí.
Otros por menos se han muerto...
Maneras de vivir.


"Todos los años, cuando llega la Navidad, echo de menos aquella confortable sensación de integridad, de coherencia, esa complicidad con el mundo que se expresaba en una simple fila india, una línea recta contenida en todos sus puntos, un orden irresistiblemente deseable que me garantizaba que, si yo estaba en mi sitio, todas las cosas pasadas y presentes ocuparían también el lugar correcto, y el futuro, ese horizonte inmenso, inabarcable, se doblegaría sin esfuerzo en la dirección de mi voluntad. Porque eso es lo que ocurre cuando uno pertenece de verdad a algo, a alguien, a alguna parte".
Estaciones de paso. Almudena Grandes



sábado, 18 de octubre de 2008

Esta noche...

Yo iba a escribir algo así como que "Es temprano, para el sol. Pero tarde para hablar de amor (Tan tarde que el aliento de la noche parece terminar en palabras")...

Iba a decir que quizá lo que más me duela sea la conciencia de que es tarde para hablar de amor, porque tú sólo (o tus circunstancias) te lo cargaste.. Pero jode, cuanto más, porque aún es demasiado temprano para el sol... Y esta oscuridad vacía... En fin. He hecho cosas muy difíciles en mi vida, pero creo que ésta las supera a todas.

Iba a escribir sobre eso, mejor dicho, sólo mencionarlo. Pero ahora sólo me queda, de nuevo, la perplejidad y admiración de que tú, amigo hormonáutico, seas tan capaz de abrirme las compuertas. Yo aquí dos semanas intentando mantener el tipo y me basta una leve conversación contigo en la que ambos fingimos hablar en portugués como si nada... Pa que se me abran las compuertas totalmente, y ya entre broma y portugués, rompa a llorar antes siquiera de tocar temas espinosos, y toda lágrima sea excesiva y todo abrazo escaso...

... Y supongo que si tanta gente intenta arrancármelas sin éxito y tú, sin querer, lo consigues, será por algo. Y sé que no te gustan las palabras, que eres más de demostraciones, de besos y abrazos. Pero es que, ¿sabes? Esta noche necesito decirte que te quiero mucho, amigo hormonáutico... Y que tengo muy pocas certezas en la vida, cada vez menos, quizá tres o cuatro... Pero desde luego tú eres una de ellas... Así de cursi, hijo mío. Qué le vamos a hacer...


jueves, 16 de octubre de 2008

Ejem

Ejemmm... Estooooo... Que digo que...

... Se me está acabando la libreta... La de la portada diplomática... Ya mismo voy a necesitar otra...



((Queridos Reyes Magos))

viernes, 3 de octubre de 2008

Como dicen Los Piratas...

Prometo que a partir de ahora lucharé por cambiar...


Invento más de mil palabras y busco una verdad. Intento que suenen de forma genial... Intento que no digan nada... Y hago que suenen de forma genial, prometo que no dicen nada. Nada siempre es toda la verdad, nada significa nada. Palabras que no dicen nada en estas cuatro paredes (como lágrimas en la lluvia se irán, se perderán). Promesas que no valen nada, nada, nada.


Y el aire que me sobre alrededor, y el tiempo que se quede en nada... ((Energía nunca liberada)).





***** "Préstame esta noche tu maleta de los sueños"

jueves, 25 de septiembre de 2008

Sin salvarme

Típico, también, de Septiembre. En este caso, de finales de Septiembre...

Típico no tener claro si hay algo más, o si es sólo ésa la causa -en cuyo caso, "si te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas, entonces... no te quedes conmigo", no hay nada más que añadir por mi parte, aunque duela.

Aunque dijiste que preferías no salvarte, pero eso fue hace mucho tiempo (en realidad no tanto, pero a mi piel le parece que hubiera pasado un siglo). Si no te estás salvando, si te estás moviendo, aunque sea por otro camino... Entonces quédate, que yo también me quedo contigo.


Típico no tener claro si hay algo más, si te estás salvando o todo lo contrario, si te estás quedando inmóvil o por el contrario inmóvil hubiera sido permanecer en mi regazo...


... Pero aunque sea típico no tener claro si es eso o no... Estoy harta de darle miedo a la gente. Porque no lo entiendo. No veo el peligro, y no voy a verlo por mucho que lo expliquéis...


... Y aunque no me guste la gente que se salva... Duele mucho. Sobre todo la reiteración. Y escuchar -con palabras o con silencios, con los labios o con el corazón- que doy miedo en tres sitios distintos -en los que me importan o en los que no, en los propios o en los ajenos, en los efímeros o en los que se suponían duraderos- en una misma semana... Es más desesperanza de lo que mi caparazón es capaz de soportar.


Y no se me da bien escribir con las letras del teclado mojadas. Porque no me gusta la gente que se salva. Y aunque moje el teclado... Yo no pienso salvarme. No pienso quedarme inmóvil al borde del camino. Me niego. Aunque ahora no sepa ni por dónde empezar, tengo que conseguirlo. Yo sí que voy a hacer futuro mi fuerte fragilidad...





***** "El caso es que no conseguimos aislarnos del resto de este mundo donde los humanos cambian sus sueños por aire".

Quedan dos días...

... y no hace falta que os diga cómo me siento porque ya lo sabéis...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Retales de un Septiembre

..... Diferente o no, Septiembre siempre es Septiembre, siempre deja pequeños detalles en el camino...


Retal nº1 # Viajo en tren (Septiembre y los trenes...), en uno de esos asientos de a cuatro (cual viaje de caracoles), con una pareja de ancianitos: él a mi lado, ella enfrente. De vez en cuando no puedo evitar mirarla; debió ser guapísima años ha, porque conserva los vestigios de una belleza digna y altiva. De repente, la descubro mirándole a él, que le devuelve el piropo silencioso. Y hay en sus ojos tanta ternura y complicidad, tanto amor, que me siento incómoda e intrusa en ese vagón, e, invadida por el pudor, me obligo a girar la cabeza para dejarles la intimidad que merecen.

*****************************************************


Retal nº 2# Sigo en el tren, aún conmovida por la escena anterior -que me recuerda, además y sin remedio, a pinículas preferidas-, cuando de pronto... Suena el móvil, y un menzahe multimedia me muestra la foto de una Enana (perdiste el privilegio de la abreviatura, chata), acariciando a un animal preferido. La salope. La envidia me mata. Qué capacidad de hacerme llorar tienes, hija de mi misma madre. Ahí, inflaíta como las magdalenas, enmedio del vagón. Demasiada ternura para un solo trayecto... Y eso que aún no había llegado a la cajaroja.

*****************************************************

Retal nº 3# El metro me recibe, comme d'habitude, con trampas en las esquinas. Esta vez, en lugar de frases sobre infancias, me encuentro con uno de los mejores amigos de esa patria mía: Teo. Y más escalofríos me erizan la piel. Lavin, vaya tarde llevo. Y me encantaría quedarme aquí para coleccionárselos a mi rubio (o a mi moreno) y enseñarle a leer con ellos. Y de paso darme el gusto yo... Pero mi sitio sigue siendo otro, o, mejor dicho, no siendo ninguno, así que una vez más me tocará perderme sus momentos y limitarme a los "Hola, pescaíllo" por teléfono...

*****************************************************

Retal nº4# Tanto tiempo queriendo visitar ese sitio, y ahora a la primera visión del Guernica y su contexto, a la primera canción de los documentales proyectados al lado, me entra un agua de levante y una angustia vital que me corta el cuerpo... Revueltita entera, así de tonta soy yo. Como si de verdad cobrara sentido la frase ésa de "más se perdió en...". Ya ves tú, la chuminá, como si a estas alturas del partido no tuviera yo más motivos... Huyendo tengo que salir de aquí, pensé. Afortunadamente, la huida fue hacia delante y, de camino, me topé a Dalí y su infinita habilidad para reconciliarme con el mundo.

Y lo siento por la contemporaneidad, pero mi museo preferido sigue siendo otro...

*****************************************************

Retal nº5# En Madrid ya es otoño, y yo, cateta cabezona de provincias sureñas, tengo los pies a punto de sabañón. Menos mal que, esta vez, la cama que me aloja incluye una estufa que parece, a simple vista, de carne y hueso (este último punto, sin embargo, no podría afirmarlo, gracias a la abismal distancia que mi alma de caracol mantiene en todo momento), y que incorpora, a su vez, estupendos regalos envueltos en cajasrojas, que, si bien no parecen a la altura de endulzarme el otoño, al menos consiguen distraerlo de manera efímera.


******************************************************

Retal nº6# Su cama asoma directamente a una ventana desde la que no se ven más que las azoteas de Madrid y sus tejados... Yo que creía conocer tan bien esta ciudad y, mire usted por donde, al final resulta que para encontrarle un nuevo ángulo tuve que renunciar a Roma...

... Me quedo una buena media hora extasiada en el silencio que me rodea, maravillada por la soledad de las azoteas... Por fin consigo salir de la cama y tirar pa' la ducha. Un post-it en el espejo me recuerda que seré culpable de algún despido procedente, de que hoy el metro no corra lo suficiente. Disfruto bajo el grifo largo largo, hasta que el vapor borra todas las letras de la mampara. Con el pelo aún chorreando, abro el bolso, enciendo el móvil y, menzahes inesperados, me encuentro con un nuevo retal que, sin embargo, mi espíritu vergonzosamente supersticioso me impide describir... Porque no sé si de verdad será real la frase ésa de reír dos veces...

******************************************************

Retal nº7# Cuatro ciudades en una semana. Un viaje relámpago donde los haya. Y cuatro o cinco despedidas prematuras... Y la madre de mi churu apeztozo haciéndome llorar (tampoco es difícil, ché) con la vaina de que me van a echar de menos, que escriba de vez en cuando... Qué comienzo más largo y agotador del agotamiento.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Ay, mi Roma

Gggrrrrrrr... Mi alma willyfoggera es taaaan cabrona -la salope- que hasta tiene conciencia. Y a su conciencia le pesa muy mucho declinar ciertas invitaciones. Y cambiar Roma por la Warner... ¡¡Niña, pero, ¿tú qué crees? ¿Se te va la pinza?!! Mira que ya va a ser la duodécima vez que pases por Madrid en lo que va de año... Mira que a la Warner ya fuiste así la hayan ampliado...


... ¡¡Mira que a Roma no se le puede nunca decir que no!! ...


... Intuyo que cualquier miembro de la mitología romana va a castigarme por este desprecio a sus orígenes...


... Pero no es mi culpa. Ahora resulta que a todo el mundo le da miedo volar, pero nadie me regala a mí los billetes de avión... Ni aunque sea para volar un día 11 de un mes septiembre...


Se ve que esto era hacerse mayor. Tener que decirle que no a Roma por dinero... Qué vida más perra...


Aaaayyyy alma de cántarooooo...




***** "Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar"

martes, 2 de septiembre de 2008

Me siento...

... Como una escollera sin marea...

... Como un horizonte sin gaviotas suspendías...

Porque tu silencio me mata. Lento y de a poco, pero mata el castillo de ilusiones que tanto trabajo nos costó construir. Como si de repente yo ya no formara parte de tu vida, en uno u otro sentido. Como si ya te hubieras olvidado de mi fuerte fragilidad. Como si el silencio no sólo fuera externo -me temo que no lo es, no demuestras que lo sea-, y el peor fuera el de dentro. Y ya ni siquiera me puedo fiar del willing but unable (to give me anymore).

Yo nunca serví para el silencio. Ya desde chica apuntaba maneras. Y ahora, mi silencio no es sino efímero. Es sólo apariencia y concha, una protección -bastante ineficaz, por cierto- contra tu propio silencio, contra lo que él significa o lo que yo imagino (a ver qué remedio). El mío es sólo apariencia y concha... Y el tuyo no es más que olvido.

Y siempre me parecieron vacíos, los horizontes sin gaviotas.

Y no puedo evitarlo, seguir pidiéndole a la Luna que alumbre tu vida. La mía hace ya tiempo que... Aunque siga chocándome con tu silencio, con tu roca que, en el fondo, siempre fue más dura que la mía... Y, sin embargo (ya mi único consuelo son los sin embargos), más blanda también.




***** "Mientras rebusco en tu basura van creciendo los enanos de este circo que un día montamos"

viernes, 29 de agosto de 2008

1 de 400

Ayer fue el primer día, después de más o menos 400 (a ojo de buen cubero) de silencio absoluto, por parte y parte. Hoy ya no. Hoy ya no pude ser. Uno de cuatrocientos. Qué raro es todo esto.

Y yo sigo peleando entre lo que soy y lo que no soy, lo que quiero ser y lo que no sé si quiero ser. Intentando encontrar el equilibrio entre el demasiado y el demasiado poco. Intentando encontrarme a mí misma de nuevo, o a lo que quede de mí después de las debacles.

La historia se repite, eso está claro. Pero además es tan hijaputa que hasta los detalles sin aparente importancia escuecen. Y Septiembre siempre será Septiembre. Desde finales de Agosto, Septiembre siempre es el mes de las emociones con mayúsculas, de las sorpresas y las consecuencias. Sólo que este año pinta al contrario de los dos anteriores. Sólo que este Septiembre ya no parece el mes del riesgo y la valentía, como ocurrió todos los anteriores.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Porque las heridas cada vez llegan más profundo, cada vez dejan más marca. Y cuando una herida nueva se abre, todas las cicatrices anteriores sangran al mismo tiempo. Y lucho por seguir distinguiendo entre el quién y el qué, pero algo de ese qué debe permanecer ahí cuando de repente todos los quién anteriores duelen tanto, porque no fueron ni qué ni quién. Y porque, en honor a la verdad, yo tengo claro el quién por encima del qué... Pero ya no sé quién, y el qué y el cómo duelen demasiado.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Me recuerda a otros Septiembres. A escarabajos, orugas y focas remolonas. A visitas a otros mares, a vehículos adquiridos y a El Viaje. A Muy Muy Lejano. A áreas de descanso, a desayunos en un lago, a súperhéroes, a Alatriste y sesiones de cine hasta el amanecer. A bañeras con demasiada espuma. A muertes lentas y a muertes rápidas. A mundiales de baloncesto. A tonadilleras y alcaldes corruptos. A emes de Móstoles ("el punto vale, las pelotas habrá que medirlas"), a botellas de vino, a arreglar el mundo, a boquerones enlatados, a camisetas de Pipi Calzaslargas. a varios orgasmos diarios. A Benedetti, a muchos Benedettis. A aeropuertos, a muchos aeropuertos. A trenes y a carreteras, a muchas carreteras. Al sandwich que fue mucho más que un principio. A puntos verdes y un punto rojo, enorme y lloroso. A concursos de nudos y concursos de orgasm... A piratas y escalofríos.


A todo eso me recuerda Septiembre. Y todo eso duele. Y duele mucho tener tan buena memoria.




Pero es muy difícil recordar que las frases sobre ferias y luces siguen ahí, llevándose la palma de la razón. Y es muy muy difícil dejar de esperar algo más...



***** "No matter what I sacrifice, it's still never enough"