miércoles, 31 de diciembre de 2008

Balance II

Imagino que, interior o exteriormente, habría que continuar la iniciativa de hace un año y hacer balance. Por aquel entonces me limité a poner los puntos positivos. El amor es lo que tiene: impide que la sangre llegue bien al cerebro y haces ese tipo de gilipolleces. Además, o más bien por eso mismo, el 2007 fue un año estupendo, tal como había anunciado, horóscopo de por medio, mi amigo el de los zumos durante la primera copa de aquel Enero. Pero es que también el zodiaco pronosticó que 2008 no iba a ser del todo malo pero sí raro. Et voici mon problème. Raro, efectivamente, de cohones. Pero es que, además, me sigue pareciendo que ha sido una mierda. Y sé que no debería percibirlo así, supongo que objetivamente no lo ha sido (luego veremos porqué). Pero así es como lo siento.

Porque a primera olhada, sólo se me ocurre, ipsofactamente y sin dudar, una cosa como “lo mejor de 2008”, y son los paletudos. Si tuviera que elegir un momento del año, elegiría aquel “Estrellita, por favor, sal ya”, junto a ellos y junto a un arco iris, pese a la nocturnidad del suceso, de inestimable ayuda. Momento que, por otra parte, resumiría el año bien: lleno de luces, sombras, lágrimas y melancolías.

Pero tengo que repetirme a mí misma que ése fue el mejor momento. Porque sino, no me va a quedar más remedio que aceptar que lo mejor del 2008 fuiste tú: nuestra semana de frío, o una cualquiera de nuestras siestas, o una cualquiera de nuestras noches de campo… Entonces, si aceptara eso, tendría que quedarme con todos esos momentos, y con tu manera de abrazarme, con aquel juego de pistas, con aquella botella de vino, con la cara que pusiste cuando vinieron los Reyes, porque nunca había visto a nadie tan grande con tal cara de crío. Podría incluso quedarme con que al final consiguieras hacerme querer hacer planes. Pero entonces también tendría que quedarme con que hayas puesto el listón tan jodidamente alto, cacho cabrón: a ver dónde coño encuentro yo ahora alguien con tanta diversión y comprensión como para que aguante con una sonrisa que le llame, 4 meses después, a 6000 kilómetros y a la hora de dormir, llorando a moco tendío de rabia por no entender el mundo, la crueldad, el egoísmo, el hambre ni la indiferencia.

Pero es que, si pretendo ser capaz de salir viva de ésta (y de eso no os cabe la menor duda, porque so am I…?), no puedo permitirme reconocer que has sido lo mejor del 2008, aunque las fechas me den a ello. Y, en el fondo, el problema es el de siempre: que contigo no sé si me quedo. Porque no me quedo con que se haya acabado. No me quedo con tu falta de razones, ni con tu cobardía, ni con tus incongruencias, ni con tu tirarlo todo por la borda. No me puedo quedar con los piratas. Aunque quizá incluso sí que me quede, porqué no, con mi estrategia de supervivencia, consistente primero en estrellarme, a lo kamikaze (pura inteligencia emocional, vaya) contra tu pared hasta romperme del todo, porque eso al menos me deja la conciencia tranquila; y después seguir palante, aprovechar todo lo que el camino traiga y fingir para casi todo el mundo que sonrío… Incluso para ti, mientras se me atraganta el bocadillo de chorizo al otro lado del teléfono.

Supongo que eso es lo que hace a la vida tan especial y ¿bonita?... Esa ambivalencia y contradicción, esa capacidad de hacer de ti a la vez lo mejor y lo peor del 2008…

En fin. Como de todas maneras la conclusión es que no me puedo permitir a mí misma quedarme contigo, sobre todo porque tú no quieres que lo haga, pensemos más cosas con las que quedarse del 2008… Me quedo, como decía, con las sonrisas paletudo-zanahoriles-quejicosas de mis churus. Y con sus ocurrencias. Y con tu ayuda brutal, incondicional y pacientísima en el campamento, para la cual nunca encontraré palabras ni, afortunadamente, precio. Me quedo con licenciarme, claro, con la caló que yo había dado al respecto… Con conocer Estambul en tan buena compañía… Con revisitar Italia visitándote a ti. Como siempre, con descubrimientos y redescubrimientos: con los zumos y con el zumero, que dio mucho más de lo esperado. Y, una vez más, con el paralelismo de nuestras vidas. Me quedo con tu tontez y mi retontez.

Me quedo con miradas y escalofríos, claro. Con el sol y el mar. Y con tus abrazos. Y con estar así de morena. Y con que cada día te merezcas más haberte quedado con mi bellota. Y con colgarme al teléfono por las calles de Toledo para que flipáramos de lo cerca y lo lejos que puede estar Oviedo (tanto como Zarago…). Y con una llamada extremeña diaria en los peores momentos del verano. Podría incluso quedarme con microondas, tartarugas fallidas, y con haber estado dócil en Septiembre… Aunque eso depende del precio que haya que pagar, a cambio, en gilipolleces.

No tengo apenas serenidad aprendida con la que quedarme, así que tendré que conformarme con la que se me resiste. Pasa lo mismo con la aceptación de los fracasos. Habrá que espabilarse (Camarão que dorme…) y afinar más. Creo que sí transmití buenas lecciones, aunque cada vez me queden más por aprender.

En definitiva, leyendo y releyendo creo que este balance no queda tan bonito como el de hace un año. Probablemente, ni 2007 fue tan bueno ni 2008 ha sido tan malo. La diferencia ha estado en la manera de tomárselo. La diferencia ha sido que el 2007 me resumía en la palabra dis-fru-to-na, y el 2008 casi lo contrario. Pero sólo le quedan 4 horas y media, así que… Lo único que le pido al 2009 es que me ayude a volver a ser yo, y me quite todas las tonterías de encima.

¡¡Feliz año!!

jueves, 18 de diciembre de 2008

Aquí o allí

Tenía en la cabeza un post mu chulo...

Pero como mi cerebro lleva tres días lleno de mocos, se me ha olvidao incluso de lo que trataba...

Y en este estado sólo soy capaz de cantar... Bueno, no. También soy capaz de tener miedo. Mucho. De estar aterrada por no ser capaz de anticipar ni tus hipotéticas no-acciones ni mis consecuentes reacciones. Vamos, aquello de que me haré caquita si oigo tu voz, y más caquita aún si pasan los días y no te dignas a dejarte oír. Que ni siquiera estoy segura de que te acuerdes de que el Lunes... De que vuelve a darme la sensación de que ya soy simplemente una persona más para ti, y no, no puedo soportar esa idea.

Hace mucho mucho, pero mucho tiempo que no estaba tan acojonada. Casi prefiero esta distancia, porque tan lejos tu ausencia parece más natural, casi como si fuera normal que estés fuera de mi vida. Pero allí... Allí donde cada sitio, cada palabra, cada periódico, cada comida y cada vino me recuerdan a ti... Donde nuestro hedonismo era tan patente y tan fácil, ambos éramos tan disfrutones, que nos divertíamos con cualquier pequeña cosa, con cualquier noche campestre, cualquier pastizal, cualquier botella, cualquier manera de arreglar el mundo. ¿Te he dicho ya que, en el más amplio sentido de la expresión "pasarlo bien", nunca en mi vida lo pasé mejor con absolutamente nadie? Y por eso creía que podía durar, que podía funcionar, porque el vínculo parecía contener alicientes más poderosos y largos, y eso construíamos. Allí constataré tu ausencia sólo en el dolor, no en la "normalidad" o incluso en las escasas ventajas de ello. Y estoy harta de binomizar en aquí y allí. Harta de esta sensación de necesitar huir, de estar huyendo de ti. Porque ni siquiera sé si es real. Porque a veces se me olvida que éste ya era mi plan antes de que tú aparecieras, y no veo porqué ahora tendría que tener relación alguna contigo... Pero quizá al fin y al cabo sí que la tiene. Y por eso, al fin y al cabo, lo que yo querría es to lay and just forget the world.


Forget what we're told
before we get too old
Show me a garden
that's bursting into life

I need your grace
to remind me,
to find my own.

All that I am, all that I ever was...

If I lay here,
if I just lay here,
would you lie with me
and just forget the world?



***** "It's not, what good girls do. Not how they should behave. My head gets so confused"

domingo, 7 de diciembre de 2008

Con las manos en la masa

Menos mal que la búsqueda –infructuosa- de esosotrosanimalesconcaparazón era nocturna y la Luna estaba bastante tapada por las nubes. Menos mal que, consecuentemente, la oscuridad era casi total y, gracias a ello, no pude ver el color de tu cara, aunque tu piel me dejó intuirlo fácilmente...


Porque si no llega a estar oscuro en aquel momento en que, en mitad de esa indisimulada maniobra en la que, mientras todos caminábamos juntos por la playa, estiraste tus brazos hacia atrás buscándome, me agarraste las manos, atrajiste mi cuerpo hacia el tuyo y me apretaste contra tu espalda, Hijodetujefe (de edad paletuda) se plantó delante tuya y, con pícara sonrisa, lanzó a bocajarro: “Camarãoquedorme, Camarãoquedorme, ¿Autoradelblog es tu novia? Mi padre dice que Autoradelblog es tu novia” y tú y yo nos echamos a reír… Si no llega a estar oscuro, me hubiera terminado cachondeando mucho de ti, pobre camaroncillo, poco acostumbrado a la sinceridad brutal de los paletudos, al ver el color tomatoso que, a juzgar por la súbita subida de temperatura de tus manos, debió adquirir tu cara… Y eso no habría hecho sino aumentar tu ya de por sí exasperante timidez y mi ya de por sí pasiva impaciencia… Y no estamos ninguno de los dos como pa' bloquearnos aún más.



***** "Porque soy como el árbol talado que retoño, aún tengo la vida"

domingo, 30 de noviembre de 2008

Algo personal

Probablemente en su pueblo se les recordará como cachorros de buenas personas que hurtaban flores para regalar a su mamá y daban de comer a las palomas. Probablemente que todo eso debe ser verdad, aunque es más turbio cómo y de qué manera llegaron esos individuos a ser lo que son, ni a quién sirven cuando alzan las banderas. Hombres de paja que usan la colonia y el olor para ocultar oscuras intenciones. Tienen doble vida, son sicarios del mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad, viajan de incógnito en autos blindados a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, a colgar en las escuelas su retrato. Se gastan más de lo que tienen en coleccionar espías, listas negras y arsenales. Resulta bochornoso verles fanfarronear a ver quién es el que la tiene más grande. Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz, juegan con cosas que no tiene repuesto y la culpa es del otro si algo les sale mal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Y como quien en la cosa nada tiene que perder, pulsan la alarma y rompen las promesas, y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer nos ponen la pistola en la cabeza. Se agarran de los pelos pero para no ensuciar van a cagar a casa de otra gente. Y experimentan nuevos métodos de masacrar sofisticados y convincentes. No conocen ni a su padre cuando pierden el control, ni recuerdan que en el mundo hay niños. Nos niegan a todos el pan y la sal. Entre esos tipos y yo hay algo personal.
Pero eso sí, los sicarios no pierden ocasión de declarar públicamente su empeño en propiciar un diálogo de franca distensión que les permita hallar un marco previo que garantice unas premisas mínimas que faciliten crear los resortes que impulsen un punto de partida sólido y capaz, de Este a Oeste y de Sur a Norte, donde establecer las bases de un tratado de amistad que contribuya a poner los cimientos de una plataforma donde edificar un hermoso futuro de amor y paz.


Últimamente esto es lo único que tengo claro. Y es una lástima tremenda que eso me recuerde invariablemente a ti, porque ya estaba en mí mucho tiempo antes, pero no puedo disociarte de ello. Y no me ayuda precisamente que estés tan presente en mi única certeza, pero en fin. Y casi todos los escasos momentos en los que me siento llena de vida y vibro tiene, directa o indirectamente, que ver con ello. Y cuando no consigo evitar pensar en mañana, y me siento tan perdida, y no sé por dónde cogerlo, y no sé cuál es mi sitio en el mundo... Lo único que tengo claro es que, cada vez más, me parece algo personal; así que, al menos, sé algunas cosas que no quiero. Y me parece una complicación tremenda que mi sitio tenga que ver con eso, porque menudo pollo se me vendría encima... Pero a lo mejor también es cada vez más inevitable. A lo mejor, pero sólo a lo mejor, eso es lo que quiero ser de mayor.


O no. Yo qué sé. ¿Y esto era crecer?


***** "Por las nubes te sentirás libre de tribulación y en el mundo de Nunca Jamás todos tus sueños volarán, sentirás renacer la ilusión. Volarás, volarás, volarás, volarás"

jueves, 27 de noviembre de 2008

No lo estropees

Haz el favor, no lo estropees. No hagas que deje de ser gracioso. Que estábamos de acuerdo en que como te dormas muito, a onda va levarte... Pero ni calvo ni tres pelucas. Recuerda que me divierte el tira y afloja, e incluso que dejes sistemáticamente las frases a medias (si bien no me divierte tanto que dejes otras cosas a medias, pero en eso no vamos a entrar). Recuerda que me diviertes porque dices cosas atípicas, porque me haces pensar y porque, entre cañonazo y cañonazo, nos ponemos metafísicos, y también ahí nos parecemos, porque hasta eso se nos da mejor con la luz apagada.

Así que no lo estropees. Por mucho que sea una frase a medias, no me sueltas cosas tan típicas que ya sé cómo siguen. No hagas ni siquiera amago, no me intentes decir algo tan cursi porque no cuela, porque lo estropearías. Porque ya no tenemos quince años pa salir con semejantes gilipolleces, porque no es mi estilo, y porque de todas maneras no me lo iba a creer. Porque ambos sabemos cuál es el contexto, sabemos dónde estamos y cómo funcionan las cosas en estas situaciones, y cómo no funcionarían en una situación menos atípica. Ambos sabemos que yo soy básicamente una de las varias bandas con las que juegas abiertamente, una ficha más en el tablero, y que tú eres básicamente una de las tres o cuatro bandas que yo mantengo abiertas aunque en realidad, si pudiera, elegiría cerrarme a una en concreto (aunque a lo mejor cada vez un poco menos, cierto es), pero no puedo.

Y está bien así. Como yo no necesito más, no hace falta que simules querer dármelo. No pretendo que te pongas en modo uni-banda (o que tus frases parezcan ponerte en esa onda), básicamente porque, por mucho que mi cara cambie cuando suena el teléfono, ambos sabemos que no das pa tanto, sabemos de lo que va el rollo y sabemos a lo que estamos jugando; y porque yo me estoy divirtiendo con cada una de esas tres o cuatro bandas, así que no tengo ni la más mínima intención de renunciar a ninguna de ellas, que luego llega el invierno y hace frío. Recuerda que aunque éste sea el contexto, tú mismo lo dijiste: yo no soy de aquí, y además no soy así, no necesito que me amagues frases pomposas, si lo que quieres es echar un polvo pasar un buen rato, o dos o tres, sólo tienes que decirlo… O quizá estaría bien que lo demostraras cuando tengas ocasión, en vez de quedarte en el umbral de la puerta como un pasmarote. Lo que, desde luego, no tienes es que convencerme, porque convencida ya estoy y lo sabes. Y, si aun así pretendes camelarme, ten un poquito de estilo, chato, por favor. No seas tan previsible.

No lo estropees. No empieces a intentar soltar azúcar, que no te lo crees ni tú, y, si te lo creyeras, me obligarías a salir por patas y a estas alturas me daría pena. Que eres la única persona aquí a la que creo puedo considerar más o menos amigo. Que te he cogío cariño, joé. No lo estropees. Simplemente vence tus bloqueos, aparta tu timidez y déjate llevar… Pero no tanto.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Camarão que dorme... a onda leva

El que avisa no es traidor: éste es un post de bandazos emocionales-hormonales del quince, propio de mi situación, mi país de acogida y mi síndrome pre-menstrual arrastrado desde hace diez días y que sigue siendo sólo pre. Así que ya lo sabéis.


Sí, definitivamente creo que lo que más me gusta de Skype es que deja guardadas las conversaciones por los siglos de los siglos. Y hay conversaciones de ésas que te dan vidilla por el tira y afloja, que te hacen sonreír, que tienen mucho más jugo del que parece, de ésas que gusta releer y volver a disfrutar... "Sí que sabes apretar cuando quieres, sí. Y además inteligentemente"... Pues claro chaval, ¿o qué te creías? Que tú no sabes con quién te estás jugando los cuartos. Que tengo mucho más peligro del que calculas... Y es que en el fondo me encantan los retos...





Por otra parte, hace poco recibí un mensaje electrónico de una de esas personas de las que van y vienen, pero siempre están ahí. De ésas que, en el fondo, sabes que son de verdad, que te quieren tal cual y que puedes contar con ellas. Una de esas personas chiquitas con las que hay que tomar precauciones, pa' más señas. Y ese mensaje fue de los que me hizo sonreír: bonito, sin segundas, sólo para saber qué tal. Y ese mensaje confiaba en que yo siguiera en mi línea, que definía como "protestando de las injusticias, sacándole punta a todo, flipándolo y disfrutando de las pequeñas cosas". Y me recordaba lo bonito que eso es, lo importante que era mantenerlo y seguir siendo así...



... Y me hizo sonreír, con lo de las injusticias y la punta... Y me dio que pensar, porque llevo ya demasiados días con una limitada capacidad de disfrutar de las pequeñas cosas...



Y ya lo dice el refrán, y el Skype se lo recuerda a sí mismo. Y yo soy muy consciente de ello, cada día más. Sé que como me duerma me lleva la corriente. Y, aunque comience a ver la luz al final del túnel, e intente hacer como si nada, y me lo tome todo a risa, soy muy consciente de que aún me quedan muchas recaídas y muchos días de eterna oscuridad. Soy muy consciente de que, además, las fechas venideras son incluso, si cabe, más traidoras que tú. Que será más difícil cuando esté allí, porque si suena el teléfono y oigo tu voz, no matter how smiley I try to seem, me haré caquita encima. Porque será caquita si llamas, pero si no llamas será aún peor... No quiero ni imaginármelo.

Pero hoy no quiero hablar de eso. No quiero pensarlo ya, ni mucho menos sentirlo. No quiero y ni siquiera estaba haciéndolo, pero es que anoche el mp3 me jugó una mala pasada. A mí Sabina deberían prohibírmelo en algunas épocas de mi vida. Porque entonces empezarás a dolerme de nuevo. Porque llevo un par de semanas asombrosamente mucho mejor, pero eso no significa que a mí se me olviden las cosas... Que se me olvide que a nosotros no nos sobraban los motivos. Porque por las arrugas de mi voz se filtra la desolación de saber que, probablemente, éstos no son los últimos versos que te escribo; que ni siquiera tengo un adiós en el que esconder un hasta luego; que, no nos engañemos, cualquier nunca escondería un ojalá. Porque a mí sí me sobran los motivos: me sobra el no poder jugar con fuego porque ni siquiera tengo cenizas para ello; la sala de espera sin esperanza, la empresa de mudanzas, la campana muda; me sobran las ganas de nada menos de ti, el huracán sin ojo que lo gobierne, el jueves, el viernes y el miércoles que vendrá; me sobra esta cura de humildad, este trono de princesa destronada, el poco rato que duró la vida eterna por el túnel de tus piernas; y me sobran los pañuelos de estación, y los dedos que te desnudan.


Me sobra todo eso, y me falta un helado de fresa de la venganza. Puestos a faltarme, me falta hasta un nunca que esconda un ojalá. Menos mal que, al menos, no me sobra también una caracola viuda sin la pianola del mar. Porque al menos en una cosa estuve lista, y fue en recordar que el mar no está en el escaparate de los regalos, y que ése me lo quedo para mí.


Por eso, porque te lo llevaste todo menos el mar... Por eso hoy me quedo sólo con el refrán... Camarão que dorme, a onda leva. Porque yo también tengo que aplicármelo, y en ello estoy pero la distancia entre el camino y el desierto es muy estrecha. Así que habrá que seguir luchando contra la corriente. Y pienso reírme mucho con el juego que da el Skype. Y pienso ponerme desde ya a esforzarme en volver a disfrutar las pequeñas cosas. Dicho queda.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Jejeje

Qué pena que no sea hoy cuando me has preguntado "¿Cómo estás?". Si me hubieras preguntado hoy, no habría intentado hacerme la sueca hasta que tu tenacidad me venciera. Si me hubieras preguntado hoy, te habría contestado inmediatamente, sin dudarlo, y con una sonrisa en los labios...

... Hoy estoy mucho más contenta que de costumbre... Aunque sea por poquito, que es lo más importante...

... Estoy más contenta que de costumbre porque, al menos, dentro de lo malo, con este Nuevo Jefe Del Mundo, el futuro parece un poco menos negro (qué doble sentido taaaan ingenioso, mae mía). O quizá sea tan sólo que el que no se consula es porque no quiere...

... Y porque parece que igual hasta meneo el culo... Que así haciendo recuento, ¡¡llevo casi 6 semanas sin viajar ni un poquito!! Voy a batir mis propios records :-)

domingo, 2 de noviembre de 2008

So am I?

Que conste que estoy harta de volver a usar esta página pa tirar la mierda que debería llevarse el viento, pero no me queda otra opción porque empiezo a estar demasiado bloqueada como pa desahogarme con gente de carne y hueso... Y que conste, también y sobre todo, que escribo esto sólo porque sé que no lo leerás, que prefieres la ignorancia...

Pero es que, ¿sabes qué?
Te echo mucho de menos. Todos los días: todas las mañanas, todas las noches, incluso todas las tardes; ni un puto día me libro de añorarte. Y estoy cansadísima de tu recuerdo, no imaginas cuánto. Quizá porque la paciencia nunca fue lo mío, y se me hace interminable esta larga espera hacia algo que pueda realmente parecerse a lo que debería ser mi vida después de ti. Quizá porque, no nos engañemos, lo peor de todo es que, a veces, como dicen por ahí, no me acuerdo de olvidarte. O porque yo quise que tú fueras mi camino, y tal vez sea por eso que ahora no me basta con un despues-de-ti, necesitaría más bien una vida nueva, porque no éramos igualables a nada que se nos pareciera.

Y aunque los días vayan pasando más o menos bien, y yo consiga lidiar con las horas más o menos un poco mejor de lo que pensaba, y consiga mantenerte más o menos a distancia más o menos todo el día... Aunque parezca que nunca llevo el corazón encima por si me lo quitan... Siempre hay algún momento en el que me vences y vuelves sin volver. Algún momento para recordar, lamentar y preguntarse.

Sigo sabiendo, no obstante, que lo que no mata hace más fuerte (Life is hard, and so am I... o eso se supone) y de esto no se muere nadie, así que el horizonte está claro... El problema es que sé muchas otras cosas que me hacen más pesado el camino de vuelta a la tranquilidad. El problema es que nunca imaginé que un después-de fuera tan complicado, que lidiar con tu recuerdo se me hiciera tan cuesta arriba.

El mayor problema es que creo que he hecho cosas muy difíciles en mi vida, a veces por circunstancias incontrolables y a veces por mi maldita manía de retarme constantemente... Pero nada ha sido tan difícil como esto de ahora (Nunca antes tanto... y nunca después tan difícil). Ni siquiera el 2005 con todo lo que su famosa rima conllevó... Esto es lo más difícil que he hecho en mi vida... Y aún me queda muchísimo para conseguirlo.





***** "El camino se hace andando, sí; pero un desierto es un desierto".

sábado, 25 de octubre de 2008

Otros por menos...

No sé si estoy en lo cierto,
lo cierto es que estoy aquí.
Otros por menos se han muerto...
Maneras de vivir.


"Todos los años, cuando llega la Navidad, echo de menos aquella confortable sensación de integridad, de coherencia, esa complicidad con el mundo que se expresaba en una simple fila india, una línea recta contenida en todos sus puntos, un orden irresistiblemente deseable que me garantizaba que, si yo estaba en mi sitio, todas las cosas pasadas y presentes ocuparían también el lugar correcto, y el futuro, ese horizonte inmenso, inabarcable, se doblegaría sin esfuerzo en la dirección de mi voluntad. Porque eso es lo que ocurre cuando uno pertenece de verdad a algo, a alguien, a alguna parte".
Estaciones de paso. Almudena Grandes



sábado, 18 de octubre de 2008

Esta noche...

Yo iba a escribir algo así como que "Es temprano, para el sol. Pero tarde para hablar de amor (Tan tarde que el aliento de la noche parece terminar en palabras")...

Iba a decir que quizá lo que más me duela sea la conciencia de que es tarde para hablar de amor, porque tú sólo (o tus circunstancias) te lo cargaste.. Pero jode, cuanto más, porque aún es demasiado temprano para el sol... Y esta oscuridad vacía... En fin. He hecho cosas muy difíciles en mi vida, pero creo que ésta las supera a todas.

Iba a escribir sobre eso, mejor dicho, sólo mencionarlo. Pero ahora sólo me queda, de nuevo, la perplejidad y admiración de que tú, amigo hormonáutico, seas tan capaz de abrirme las compuertas. Yo aquí dos semanas intentando mantener el tipo y me basta una leve conversación contigo en la que ambos fingimos hablar en portugués como si nada... Pa que se me abran las compuertas totalmente, y ya entre broma y portugués, rompa a llorar antes siquiera de tocar temas espinosos, y toda lágrima sea excesiva y todo abrazo escaso...

... Y supongo que si tanta gente intenta arrancármelas sin éxito y tú, sin querer, lo consigues, será por algo. Y sé que no te gustan las palabras, que eres más de demostraciones, de besos y abrazos. Pero es que, ¿sabes? Esta noche necesito decirte que te quiero mucho, amigo hormonáutico... Y que tengo muy pocas certezas en la vida, cada vez menos, quizá tres o cuatro... Pero desde luego tú eres una de ellas... Así de cursi, hijo mío. Qué le vamos a hacer...


jueves, 16 de octubre de 2008

Ejem

Ejemmm... Estooooo... Que digo que...

... Se me está acabando la libreta... La de la portada diplomática... Ya mismo voy a necesitar otra...



((Queridos Reyes Magos))

viernes, 3 de octubre de 2008

Como dicen Los Piratas...

Prometo que a partir de ahora lucharé por cambiar...


Invento más de mil palabras y busco una verdad. Intento que suenen de forma genial... Intento que no digan nada... Y hago que suenen de forma genial, prometo que no dicen nada. Nada siempre es toda la verdad, nada significa nada. Palabras que no dicen nada en estas cuatro paredes (como lágrimas en la lluvia se irán, se perderán). Promesas que no valen nada, nada, nada.


Y el aire que me sobre alrededor, y el tiempo que se quede en nada... ((Energía nunca liberada)).





***** "Préstame esta noche tu maleta de los sueños"

jueves, 25 de septiembre de 2008

Sin salvarme

Típico, también, de Septiembre. En este caso, de finales de Septiembre...

Típico no tener claro si hay algo más, o si es sólo ésa la causa -en cuyo caso, "si te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas, entonces... no te quedes conmigo", no hay nada más que añadir por mi parte, aunque duela.

Aunque dijiste que preferías no salvarte, pero eso fue hace mucho tiempo (en realidad no tanto, pero a mi piel le parece que hubiera pasado un siglo). Si no te estás salvando, si te estás moviendo, aunque sea por otro camino... Entonces quédate, que yo también me quedo contigo.


Típico no tener claro si hay algo más, si te estás salvando o todo lo contrario, si te estás quedando inmóvil o por el contrario inmóvil hubiera sido permanecer en mi regazo...


... Pero aunque sea típico no tener claro si es eso o no... Estoy harta de darle miedo a la gente. Porque no lo entiendo. No veo el peligro, y no voy a verlo por mucho que lo expliquéis...


... Y aunque no me guste la gente que se salva... Duele mucho. Sobre todo la reiteración. Y escuchar -con palabras o con silencios, con los labios o con el corazón- que doy miedo en tres sitios distintos -en los que me importan o en los que no, en los propios o en los ajenos, en los efímeros o en los que se suponían duraderos- en una misma semana... Es más desesperanza de lo que mi caparazón es capaz de soportar.


Y no se me da bien escribir con las letras del teclado mojadas. Porque no me gusta la gente que se salva. Y aunque moje el teclado... Yo no pienso salvarme. No pienso quedarme inmóvil al borde del camino. Me niego. Aunque ahora no sepa ni por dónde empezar, tengo que conseguirlo. Yo sí que voy a hacer futuro mi fuerte fragilidad...





***** "El caso es que no conseguimos aislarnos del resto de este mundo donde los humanos cambian sus sueños por aire".

Quedan dos días...

... y no hace falta que os diga cómo me siento porque ya lo sabéis...

viernes, 19 de septiembre de 2008

Retales de un Septiembre

..... Diferente o no, Septiembre siempre es Septiembre, siempre deja pequeños detalles en el camino...


Retal nº1 # Viajo en tren (Septiembre y los trenes...), en uno de esos asientos de a cuatro (cual viaje de caracoles), con una pareja de ancianitos: él a mi lado, ella enfrente. De vez en cuando no puedo evitar mirarla; debió ser guapísima años ha, porque conserva los vestigios de una belleza digna y altiva. De repente, la descubro mirándole a él, que le devuelve el piropo silencioso. Y hay en sus ojos tanta ternura y complicidad, tanto amor, que me siento incómoda e intrusa en ese vagón, e, invadida por el pudor, me obligo a girar la cabeza para dejarles la intimidad que merecen.

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Retal nº 2# Sigo en el tren, aún conmovida por la escena anterior -que me recuerda, además y sin remedio, a pinículas preferidas-, cuando de pronto... Suena el móvil, y un menzahe multimedia me muestra la foto de una Enana (perdiste el privilegio de la abreviatura, chata), acariciando a un animal preferido. La salope. La envidia me mata. Qué capacidad de hacerme llorar tienes, hija de mi misma madre. Ahí, inflaíta como las magdalenas, enmedio del vagón. Demasiada ternura para un solo trayecto... Y eso que aún no había llegado a la cajaroja.

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Retal nº 3# El metro me recibe, comme d'habitude, con trampas en las esquinas. Esta vez, en lugar de frases sobre infancias, me encuentro con uno de los mejores amigos de esa patria mía: Teo. Y más escalofríos me erizan la piel. Lavin, vaya tarde llevo. Y me encantaría quedarme aquí para coleccionárselos a mi rubio (o a mi moreno) y enseñarle a leer con ellos. Y de paso darme el gusto yo... Pero mi sitio sigue siendo otro, o, mejor dicho, no siendo ninguno, así que una vez más me tocará perderme sus momentos y limitarme a los "Hola, pescaíllo" por teléfono...

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Retal nº4# Tanto tiempo queriendo visitar ese sitio, y ahora a la primera visión del Guernica y su contexto, a la primera canción de los documentales proyectados al lado, me entra un agua de levante y una angustia vital que me corta el cuerpo... Revueltita entera, así de tonta soy yo. Como si de verdad cobrara sentido la frase ésa de "más se perdió en...". Ya ves tú, la chuminá, como si a estas alturas del partido no tuviera yo más motivos... Huyendo tengo que salir de aquí, pensé. Afortunadamente, la huida fue hacia delante y, de camino, me topé a Dalí y su infinita habilidad para reconciliarme con el mundo.

Y lo siento por la contemporaneidad, pero mi museo preferido sigue siendo otro...

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Retal nº5# En Madrid ya es otoño, y yo, cateta cabezona de provincias sureñas, tengo los pies a punto de sabañón. Menos mal que, esta vez, la cama que me aloja incluye una estufa que parece, a simple vista, de carne y hueso (este último punto, sin embargo, no podría afirmarlo, gracias a la abismal distancia que mi alma de caracol mantiene en todo momento), y que incorpora, a su vez, estupendos regalos envueltos en cajasrojas, que, si bien no parecen a la altura de endulzarme el otoño, al menos consiguen distraerlo de manera efímera.


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Retal nº6# Su cama asoma directamente a una ventana desde la que no se ven más que las azoteas de Madrid y sus tejados... Yo que creía conocer tan bien esta ciudad y, mire usted por donde, al final resulta que para encontrarle un nuevo ángulo tuve que renunciar a Roma...

... Me quedo una buena media hora extasiada en el silencio que me rodea, maravillada por la soledad de las azoteas... Por fin consigo salir de la cama y tirar pa' la ducha. Un post-it en el espejo me recuerda que seré culpable de algún despido procedente, de que hoy el metro no corra lo suficiente. Disfruto bajo el grifo largo largo, hasta que el vapor borra todas las letras de la mampara. Con el pelo aún chorreando, abro el bolso, enciendo el móvil y, menzahes inesperados, me encuentro con un nuevo retal que, sin embargo, mi espíritu vergonzosamente supersticioso me impide describir... Porque no sé si de verdad será real la frase ésa de reír dos veces...

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Retal nº7# Cuatro ciudades en una semana. Un viaje relámpago donde los haya. Y cuatro o cinco despedidas prematuras... Y la madre de mi churu apeztozo haciéndome llorar (tampoco es difícil, ché) con la vaina de que me van a echar de menos, que escriba de vez en cuando... Qué comienzo más largo y agotador del agotamiento.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Ay, mi Roma

Gggrrrrrrr... Mi alma willyfoggera es taaaan cabrona -la salope- que hasta tiene conciencia. Y a su conciencia le pesa muy mucho declinar ciertas invitaciones. Y cambiar Roma por la Warner... ¡¡Niña, pero, ¿tú qué crees? ¿Se te va la pinza?!! Mira que ya va a ser la duodécima vez que pases por Madrid en lo que va de año... Mira que a la Warner ya fuiste así la hayan ampliado...


... ¡¡Mira que a Roma no se le puede nunca decir que no!! ...


... Intuyo que cualquier miembro de la mitología romana va a castigarme por este desprecio a sus orígenes...


... Pero no es mi culpa. Ahora resulta que a todo el mundo le da miedo volar, pero nadie me regala a mí los billetes de avión... Ni aunque sea para volar un día 11 de un mes septiembre...


Se ve que esto era hacerse mayor. Tener que decirle que no a Roma por dinero... Qué vida más perra...


Aaaayyyy alma de cántarooooo...




***** "Es mejor caminar que parar y ponerse a temblar"

martes, 2 de septiembre de 2008

Me siento...

... Como una escollera sin marea...

... Como un horizonte sin gaviotas suspendías...

Porque tu silencio me mata. Lento y de a poco, pero mata el castillo de ilusiones que tanto trabajo nos costó construir. Como si de repente yo ya no formara parte de tu vida, en uno u otro sentido. Como si ya te hubieras olvidado de mi fuerte fragilidad. Como si el silencio no sólo fuera externo -me temo que no lo es, no demuestras que lo sea-, y el peor fuera el de dentro. Y ya ni siquiera me puedo fiar del willing but unable (to give me anymore).

Yo nunca serví para el silencio. Ya desde chica apuntaba maneras. Y ahora, mi silencio no es sino efímero. Es sólo apariencia y concha, una protección -bastante ineficaz, por cierto- contra tu propio silencio, contra lo que él significa o lo que yo imagino (a ver qué remedio). El mío es sólo apariencia y concha... Y el tuyo no es más que olvido.

Y siempre me parecieron vacíos, los horizontes sin gaviotas.

Y no puedo evitarlo, seguir pidiéndole a la Luna que alumbre tu vida. La mía hace ya tiempo que... Aunque siga chocándome con tu silencio, con tu roca que, en el fondo, siempre fue más dura que la mía... Y, sin embargo (ya mi único consuelo son los sin embargos), más blanda también.




***** "Mientras rebusco en tu basura van creciendo los enanos de este circo que un día montamos"

viernes, 29 de agosto de 2008

1 de 400

Ayer fue el primer día, después de más o menos 400 (a ojo de buen cubero) de silencio absoluto, por parte y parte. Hoy ya no. Hoy ya no pude ser. Uno de cuatrocientos. Qué raro es todo esto.

Y yo sigo peleando entre lo que soy y lo que no soy, lo que quiero ser y lo que no sé si quiero ser. Intentando encontrar el equilibrio entre el demasiado y el demasiado poco. Intentando encontrarme a mí misma de nuevo, o a lo que quede de mí después de las debacles.

La historia se repite, eso está claro. Pero además es tan hijaputa que hasta los detalles sin aparente importancia escuecen. Y Septiembre siempre será Septiembre. Desde finales de Agosto, Septiembre siempre es el mes de las emociones con mayúsculas, de las sorpresas y las consecuencias. Sólo que este año pinta al contrario de los dos anteriores. Sólo que este Septiembre ya no parece el mes del riesgo y la valentía, como ocurrió todos los anteriores.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Porque las heridas cada vez llegan más profundo, cada vez dejan más marca. Y cuando una herida nueva se abre, todas las cicatrices anteriores sangran al mismo tiempo. Y lucho por seguir distinguiendo entre el quién y el qué, pero algo de ese qué debe permanecer ahí cuando de repente todos los quién anteriores duelen tanto, porque no fueron ni qué ni quién. Y porque, en honor a la verdad, yo tengo claro el quién por encima del qué... Pero ya no sé quién, y el qué y el cómo duelen demasiado.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Me recuerda a otros Septiembres. A escarabajos, orugas y focas remolonas. A visitas a otros mares, a vehículos adquiridos y a El Viaje. A Muy Muy Lejano. A áreas de descanso, a desayunos en un lago, a súperhéroes, a Alatriste y sesiones de cine hasta el amanecer. A bañeras con demasiada espuma. A muertes lentas y a muertes rápidas. A mundiales de baloncesto. A tonadilleras y alcaldes corruptos. A emes de Móstoles ("el punto vale, las pelotas habrá que medirlas"), a botellas de vino, a arreglar el mundo, a boquerones enlatados, a camisetas de Pipi Calzaslargas. a varios orgasmos diarios. A Benedetti, a muchos Benedettis. A aeropuertos, a muchos aeropuertos. A trenes y a carreteras, a muchas carreteras. Al sandwich que fue mucho más que un principio. A puntos verdes y un punto rojo, enorme y lloroso. A concursos de nudos y concursos de orgasm... A piratas y escalofríos.


A todo eso me recuerda Septiembre. Y todo eso duele. Y duele mucho tener tan buena memoria.




Pero es muy difícil recordar que las frases sobre ferias y luces siguen ahí, llevándose la palma de la razón. Y es muy muy difícil dejar de esperar algo más...



***** "No matter what I sacrifice, it's still never enough"

miércoles, 20 de agosto de 2008

Definitivamente

Pues sí... Va a ser verdad que voy a tener que apagar la radio, en este punto asqueroso en el que todas las canciones me recuerdan a ti -a ti y tus encantos o a ti y tus dudas, que no sé cuál de las dos cosas escuece más-.

No siempre sé de dónde sacar la fuerza para tanto problema junto... Y eso que no quiero parecer concursante de Gran Hermano, pero vamos, que el que sea se está luciendo :-)

Con lo agusto que estaría yo ahora escribiendo melancólicamente sobre lo mucho que echo de menos que me llamen apeztoza, que os desnudéis con cualquier excusa, que intentéis mentirme acerca del cepillo de dientes, que todos los días os dé el momento lapa a la misma hora... E incluso que haya que pintaros una sonrisa mágica.

Escribir sobre oíros pedir a las estrellas que, por favor, salgan. Sobre cómo llorar escuchando vuestras palabras y vuestra lógica aplastante pre-pelos en las piernas, intuyendo sonrisas y pidiendo esos deseos, tumbada en el césped, en silencio, derrotada por la nostalgia anticipada. Sobre que, definitivamente, ése no me parece en absoluto un método anticonceptivo eficaz.


Sobre el poco sentido que tiene escribir sobre la nostalgia anticipada cuando la que en realidad se te avecina es la añoranza presente y no quieres abrirle la puerta, ni los ojos para verla.

viernes, 8 de agosto de 2008

De patrias e infancias

Pues estaba yo esta noche, entre bulto y bulto, intentando ver un documental en Telecabezón acerca de emigración, sentimiento, etc. Muy partidista todo. En su línea.



Y claro... Me dio que pensar. Recordé aquella frase que descubrí en una parada de metro de Madrid (y cuyo autor desconozco porque las fuentes no son unánimes). Decía que
"La única patria del hombre es su infancia"

Y no puede parecerme más certera, al final todo se resume a eso. Axiomático. Quizá sea por ahí, digo yo, que me sigue escociendo sobremanera no estar invitada a asomarme a un cachito de esa patria tuya, tan rural e inapetente de puro plana. Como si la pesadez de tus lastres pudiera frenar mi no-nacionalismo. Como si mi única patria no fuera mi infancia.




Y en cuanto a ti... Tranquilo. Antes de que llegue el momento C (c de casa-de-putas-explotadora), saldaremos la deuda contraída el famoso día K (k de El Kiki, observen las mayúsculas:-), que pude disfrutar gracias a tu comprensión de amigo hormonáutico. Prometido, hombreyá.

miércoles, 6 de agosto de 2008

3-0

Buenooo... Vaaaale... Como yo soy una mujer de honor, reconoceré públicamente tu aplastante 3-0. ¿Te vale así, guapita de cara? Qué más da quién gane si al final terminé ganando yo :-)

Es bonito comprobar que, pese a la mierda flotante de las últimas semanas, aún quedan vídeos y canciones por encontrar en el momento más oportuno... Y gente dispuesta a buscarlas y ganar apuestas implícitas.

Y para intentar el empeño de salir a hombros de esa-organización-que-debería-salvar-el-mundo-pero-es-básicamente-una-casa-de-putas-y-destruye-entre-otras-cosas-mi-economía-familiar (y que no enlazaré aquí no sea que me pillen).

Al menos, hoy el día amaneció con una buena noticia: mi jefa la salope, considera que el hecho de trabajar de gorra me da el privilegio de tomar una semana más de vacaciones de la que me correspondería, lo que, entre unas cosas y otras, adelanta mi regreso casi un mes...






***** "No estarás sola. Siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida, quien te dé aliento cuando te des por vencida".

miércoles, 23 de julio de 2008

Verano verano, alegría alegría

A ver por dónde empiezo... Mi estómago lleva días escribiéndome este post en la piel, pero por lo visto es tocar el teclado y echa a correr el muy traidor.


Como ya he anticipado alguna vez, debo ser más rara de lo que ya de por sí parece. Debe ser por eso que, pese a que esto me suceda cada año (y ya van cinco veranos, con sus correspondientes Navidades y fiestas de guardar), no sólo no termino de acostumbrarme sino que cada vez me desacostumbro más. De hecho, quizá el problema no sólo sea que cada año la situación empeora, sino que de un año a otro se me olvida que esto siempre me pasa... Y encima esta vez al vacío externo que no me queda más remedio que sentir tras ocho días mirando al techo, se le suma el vacío interno propio del momento Peter Pan.


No me acostumbro a que, pese a la supuesta expectación que levantan mis regresos, expresada por las buenas (con muestras de efusividad) o por las malas (con reproches más o menos velados, que encima, como además de rara soy gilipollas, así con todas las letras, me hacen sentir culpable), después, cuando anuncio mi llegada, nadie se dé por aludido. No me acostumbro a ver pasar los días teniendo que hacer vida social yo conmigo misma. Ni a sentirme sola casi siempre. No me acostumbro a tragarme el orgullo intentando y reintentando, y que después ya no me queden tragaderas suficientes pa las lágrimas por la inutilidad de mi lucha, y me ganen ellas a mí. No me acostumbro a ser consciente de que gran parte de la situación es mi propia responsabilidad y forma parte de mi elección, pero que nadie me entienda, que nadie entienda que para mí tampoco es fácil. Que ni siquiera se planteen que hay algo que entender. Que ni siquiera se les ocurra que yo también necesito de eso, que no estoy en modo salvaculos 24 horas al día.


Después, eso sí, algunos se extrañarán de que cada vez opte más por el caparazón y/o la vía de escape. En el supuesto de que perciban que me acaparazono, lo cual ya sería un avance. Después, eso también, cuando pase el ciclo de "no me doy por aludido", vendrá el de "ahora todos te queremos a la vez, y volvemos a reprocharte que no tengas ocho manos ni treinta horas al día para acudir a nosotros en cuanto abramos el pico".


Y lo peor es que nadie parece darse cuenta, ni yo soy capaz de expresarlo, de que son estos momentos los que acentúan mi sensación de des-pertenencia, y mis preguntas de ¿qué coño hago yo aquí? ¿para esto vengo? ¿cuál es mi sitio?. Y son estos momentos los que me quitan las ganas -que aunque no lo parezca, de vez en cuando apuntan maneras- de sentar el culo, los que me hacen creerme incapaz de hacerlo. No sólo no me paro porque mis ansias de conocer me coman el estómago -motivo, eso sí, principal-. Sino también porque cuando necesito ayuda para sentirme ubicada, el mundo echa el culo patrás y yo me sigo quedando fuera.


Y lo que más me jode es que, cuando vuelvan los reproches y las necesidades, yo no seré capaz de vengarme, sino que volveré a agachar la cabeza y a intentar correr de un lado para otro con la esperanza de encontrar un hueco que ni siquiera sé si existe. Incapaz de aprender y de encontrar soluciones. Sintiéndome encajonada en un callejón sin salida. Agotándome de mí misma y de mis circunstancias.

miércoles, 16 de julio de 2008

Por fin en casa

Que ya me iba haciendo más falta de la cuenta... Aunque eso sí, odio que los viajes de vuelta sean tan infinitamente más desagradables que los de ida...

lunes, 7 de julio de 2008

Y parecía mentira...

¡¡¡Licenciada!!!

Capicuando

Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo... San Fermín. Y parecía tan lejano...

Jamás pensé que una fecha capicúa pudiera ser tan revoltosa y meterme en semejante jardín. Claro que la mitología siempre señaló el 7 como número maléfico por excelencia... Y a los piratas les encantan los Maléficos Planes... De donde se entiende todo lo demás.

A por ellos pues (que dirían en este secarral), que son pocos y cobardes.



pd: Y que viva sanfermín, pero sin toros por favor.

jueves, 3 de julio de 2008

Envejeciendo

Ea, ya está, ya lo hice otra vez. En contraposición al año pasado, cuando la agonía fue larga y profunda (un mes lleno de "ésta es mi última botella de vino aquí, mi último mercado los domingos, mi última napolitana)... Esta vez no, esta vez me ha pillado de sopetón y, contra todo pronóstico, mi cuerpo no llegó a reaccionar hasta el último momento. Y la sacudida fue brutal. Y me ha dejao hecha peazos...

Me empecé a poner blandita cuando me regalaste el secreto que yo ya sabía. Y cuando, comme d'habitude, fallaron los que no tenían que fallar.

Y luego llegaste tú, carnavalero, y me mataste con tu "Illa, te quiero un montonazo, tú lo sabes??". La misma frase con la que me matas al principio de cada verano, pero esta vez multiplicada por definitivo. Cacho cabrón.

Y todo lo demás, a partir de ahí, sobró, porque fue más que suficiente para dejarme fuera de juego lo que quedaba de noche. Para llegar a la cama y ser incapaz de pegar ojo. Para levantarme y llevarme el último mal rato. Y que viva la deshidratación.

Así que mi cerebro ahora sólo es capaz de pensar: "Qué puta es la vida". O mejor dicho... "Quién me mandaría a mí meterme en esto"...

domingo, 22 de junio de 2008

Estos calores...

La llegada del verano me tiene en un sinvivir. Digamos que ando sofocada por estos calores, y no me refiero sólo a los 38ºC que marca el termómetro fuera... Sí, lo habéis adivinado. Mis ya de por sí activas hormonas se han revolucionado más de la cuenta, y tienen calor todas ellas... Y toda yo.


Con lo cual, las muy cabronas, en vez de darme tregua, me hacen desvariar, onírica o imaginariamente, de una manera que me hace estar empezando a preocuparme por mi salud mental.


Y así, señoras y señores, no hay quien estudie. Necesito hielo ya (joder, ya estoy otra vez pensando en...)!!!


pd: Y queda menos de una semana para ¿la gloria? Que las velas de mi abu me oigan!!



***** "Hace calor, hace calor y yo estaba esperando que cantes mi canción..."

domingo, 15 de junio de 2008

Si la tierra es redonda y se llama Planeta...

Entonces, ¿si fuera plana se llamaría Redondeta?

((... O de cómo hacerme reír cuando el cuerpo me pide llorar...))

domingo, 1 de junio de 2008

Junio contraataca

Uoooooooooo... ¡¡Hoy mi Enanita peluquera es ya un poco menos enana!!




Y yo sigo prefiriendo mi mundo de fantasía. Y me siguen traicionando tus noches de metal e insomnio, mi subconsciente nocturno, los desvaríos oníricos (en días como hoy necesitaría hablar con alguien como tú, pero ya ni siquiera existes). Qué fatigaza.


Y a mí a este paso me va a llevar la corriente, pero no seré el único camarón al que se le despiste nadar...



Odio tener tantos lados tan irracionales. Buscar siempre la arista más amarga. A veces me pregunto si tenemos remedio. Así, en general... O en particular.


Y, como siempre... Quien me entienda, que me compre (yo, ni por todo el poder adquisitivo del mundo).





***** "Créeme cuando te diga que el amor me espanta, que me derrumbo ante un tequiero dulce, que soy feliz abriendo una trinchera... Créeme cuando me vaya y te nombre en la tarde, viajando en una nube de tus horas, cuando te incluya entre mis monumentos. Créeme cuando te diga que me voy al viento de una razón que no permite espera. Cuando te diga: no soy primavera, sino una tabla sobre un mar violento... Créeme, créeme, porque así soy y así no soy de nadie".

lunes, 26 de mayo de 2008

¿Táctica o estrategia?

... Construir con palabras un puente indestructible...


Hay otras maneras de construir puentes indestructibles, además de hablar y escuchar. Tan indestructible como para sobrevivir a 15 años de lucha, y seguir acuoseando los ojos al ver esa mirada en un niño, mientras necesita que le chiven la fórmula mágica que no consiguió memorizar.


¿Táctica o estrategia? Abrazarles y besarles (apología del abrazo, que decía alguien-de-cuyo-nombre-no-quiero-acordarme-pero-me-acuerdo). Comprenderles. Hacerte tú también una careta. Subir y bajar kilómetros. Colorearles los dientes. Permanecer sensible a sus pequeños dramas...


... Soportar la dureza de sus grandes dramas. Qué contradictoria es la vida, que te escalofría por permitir que haya gente capaz de semejantes atrocidades, pero intenta recompensarte con otra gente capaz de tanta generosidad y tanto cariño. Te enseña que la desgracia y la suerte a veces son, en su máximo exponente, dos caras de la misma moneda. Dan ganas de compartir :-), de hacer algo grande... (mira que te veo, no te pongas a mencionar a mis hormonas. Piensa mal y...)


... Cuánta filosofía para un final de curso tan final...


***** "Estrellas fugaces, mi más breve instante, respiran el humo, escuchan el mudo rumor que nace en sus vientres. Fueron arrojados al acantilado de la cruel favela, huyen de las hienas, de escuadrones de la muerte".

domingo, 11 de mayo de 2008

Correpasillos

Sonrisas generales al remirar fotos viejas y averiguar porqué me gustaba tanto ese correpasillos...

Observen, con la destreza que me caracteriza dibujando flechas virtuales el día antes de un examen, el parato de marras.


Era muy guay... A la altura de los pies tenía huecos donde se guardaban los susodichos muñecotes, que eran como peonzas divertidísimas, y algunos instrumentos de trabajo...


Mira por donde, la memoria me trajo un guiño que tenía totalmente olvidado... Y una infinita nostalgia (es rara, ¿no?, la nostalgia), de cuando en la guardería celebrábamos el cumple con tarta para todos y desfile andando por encima de las mesas. Qué chulo era que todos te miraran (con el pánico que me da ahora), y poder subirte a la mesa sin que te regañaran.



............ Esto parece el regreso de Peter Pan...........



***** "Por favor, que no dé la luz. No vaya a descubrir que suelo mentir cuando juro ser aún ese niño. Quién le va a contar que la gran ciudad no dejó ni a uno, ni uno vivo".

viernes, 2 de mayo de 2008

¿Habéis visto la nueva mancha roja del mapita de abajo?

Jijijijijijijijijiji...


(y mientras, sigo inmersa en los mundos de Don Mario)



***** "Y no se quedará inmóvil al borde del camino. Y hará futuro su fuerte fragilidad"

sábado, 26 de abril de 2008

Pequeño ejercicio de autoplacer

Coge un tomate, preferentemente muy maduro. Míralo un ratito. Si los insecticidas han dejado algo, disfruta de su olor. ((Lávalo, so pena de dejarte el estómago))

Ahora muérdelo como morderías una manzana. Siente cómo tus dientes rasgan su piel. Mastica despacio, dejando que tus papilas gustativas se recreen en saborearlo. Cuando hayas tragado ese primer bocado, elige la parte carnosa y acuosa del centro, pon tus labios sobre la parte externa y, con los dientes y la lengua sobre la carne, absorbe el jugo. Chupetealo.

Luego sigue repitiendo la operación muy despacio: mordisco por la parte externa, absorción, chuperreteo y disfrute de la parte interna. Y, siempre siempre, disfrutando del olor, del sonido de tus movimientos y, sobre todo sobre todo, de su sabor.

Sólo hay otro ejercicio en el que el uso de los labios y la lengua se me antoje más placentero (y aun así depende del caso, jeje)... Pero ése no creo que haga falta explicarlo aquí.

¿Alguien se atreve a llevarme la contraria?

sábado, 12 de abril de 2008

La hora más oscura

El Alquimista le dijo:
"Siempre, antes de realizar un sueño, el Alma del Mundo decide comprobar todo aquello que se aprendió durante el camino. Hace esto no porque sea mala, sino para que podamos, junto con nuestro sueño, conquistar también las lecciones que aprendimos mientras íbamos hacia él. Es el momento en el que la mayor parte de las personas desiste. Es lo que llamamos, en el lenguaje del desierto, morir de sed cuando las palmeras ya aparecieron en el horizonte.

Una búsqueda comienza siempre con la Suerte del Principiante. Y termina siempre con la Prueba del Conquistador".

El muchacho se acordó de un viejo proverbio de su tierra. Decía que la hora más oscura era la que venía antes del nacimiento del sol".

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Pues eso... A ver si soy o no capaz de Conquistar. A ver si resisto los embites de esta hora oscura. Y a ver si va naciendo ya el sol, que el reloj se para y tengo frío...

miércoles, 2 de abril de 2008

Pan y ternura

Odio a esas sucias ratas del cielo. Odio que destrocen los monumentos y los adoquines. Odio que lo invadan y ensucien todo. Y odio que hagan siempre amago de echársete encima, de hecho si yo fuera fan de Hitchcock ellas serían mi bestia negra. Odio atravesar una plaza con miedo a que se desahoguen sobre mi cabeza. Las odio, incluso aunque a algunos les guste que les dejen los brazos arañados.

Odio a las palomas. Pero me encanta, sin embargo, que aún queden viejitos dispuestos a levantarse a las 8 de la mañana y ponerse en chaqueta y corbata, como el solemne ritual merece, para darles de comer con un puñado de migas de pan y una ternura infinita.

Así dan hasta ganas de hacerse mayor.

sábado, 29 de marzo de 2008

Wonderwall

And all the roads we have to walk along are winding
And all the lights that lead us there are blinding
There are many things that I would like to say to you
I don't know how

Because maybe
You're gonna be the one who saves me ?
And after all
You're my wonderwall

viernes, 28 de marzo de 2008

Astenia primaveral

Sigo viva... Aunque perdida entre el presente, el futuro, y algún punto del pasado que no logro vislumbrar.

Y, mientras tanto, ayer por fin Compipiso eligió bien la pinícula de la videoteca. Y estaba yo pensando que, aunque sea utópico, aunque sea una yankeeada, sobre todo la escena final de velas y cánticos... Sería bonito que fuera real, que fuera posible. Y como además, otra de mis rarezas, los años en vez de pragmatizarme me están volviendo más idealista, y tengo ahora más pájaros en la cabeza que cuando estaba en plena efervescencia adolescente... ¿Pues por qué no? Ya andaba medio revuelta al respecto tras la súper conferencia que escuchamos el otro día, de ese-hombre-que-le-presentaron-a-mi-amigo-el-pianista-y-que-podría-estirarse-y-darme-trabajo-hombreyá, hablando de solidaridad, de interculturalidad y de que entre todos podríamos construir algo mejor si empezamos por las pequeñas cosas...


"Think of an idea to change our world and put it into ACTION!"


Así que, en resumen, llevo dos o tres días divagando bucólicamente, más sobre lo divino que sobre lo humano, mientras envío curriculums cual zombi, porque no sé por donde cogerlo (y la preciada-isla-de-los-mojitos cada vez se aleja más de mí, la salope), e intento cuadrar tu-agenda-de-conciertos-y-visitas con la mía de exámenes, exposiciones y seminarios, pa que no se diga que lo prometido no es deuda... ¡¡Pero no me lo pones nada fácil!! Y maneho una astenia primaveral de mil pares de c******


Me queda, eso sí, volviendo al día de las conferencias, un cartel firmado por un tipo genial. Y unas cuantas frases, de las cuales retengo sin duda una...

"La única palabra que borraría del diccionario es la palabra indiscutible"





***** "Pequeña como una estrella fugaz, como el universo antes de estallar"

martes, 11 de marzo de 2008

Más cosas que hacen que la vida valga la pena

Por aclamación popular, añado algunas:

Encontrarse en un campamento. Recordar las fechas importantes. No necesitar de fechas importantes. Que comenten en tu blog. Recibir mails personalizados. Rebañar el plato y chupar la tapa del yogur. Mear cuando la vejiga no daba más de sí. Constatar que la niña no se llama Victoria Esperanza sino Consuelo Angustias. Obtener cuatro años de alivio y respiración, y que esto atenúe la pena y la diarrea que me produce el tsunami bipartidista. Haber cuasi-conseguido algo en contra de ese maremoto, gracias a mi cabezonería contra el miedo. Recibir sms con besitos de colores (coloraos) en noches especiales.


Días como el de hoy, en el que por fin parece que de verdad es primavera.

domingo, 9 de marzo de 2008

Ea, ya está hecho. Pero qué tranquila que se quedó mi conciencia... Me acabo de quitar tres o cuatro kilos de encima.

Sólo esperamos, ella y yo, no arrepentirnos esta noche de haber sido tan poco pragmáticas.

Y yasta y punto.

jueves, 6 de marzo de 2008

Nervios

Sí, ya sé que no hay que tomárselo tan a pecho, sobre todo cuando impera en mí la semana "pleased to be a woman", que me tiene especialmente desestabilizá. Sí, ya sé que al final da igual porque cualquiera de ellos van a terminar haciendo lo contrario de lo que dijeron, y porque con esta porquería de sistema electoral, si viviera en Soria mi voto valdría 4 veces más...

Pero no, no puedo evitarlo. Me crispo, me encrespo y me enzarpo cuando oigo según qué cosas de según qué bocas en según qué debates. Cuando oigo mentira tras mentira, barbaridad tras barbaridad, y gente que se pasa por el arco del triunfo las bases de la democracia (participación ciudadana versus "que la izquierda no vaya a votar", separación de poderes versus "el Gobierno tiene la obligación de ilegalizar partidos", igualdad de derechos versus "los inmigrantes nos quitan nuestros derechos").

¿Nadie le ha explicado al señor Rajoy y sus peperos correligionarios lo que significan estos conceptos tan facilitos? ¿Que existió una persona llamada Montesquieu que, hace casi tres siglos, teorizó largo y tendido sobre todo esto? ¿Que los inmigrantes son personas tan personas como nosotros? ¿Que debería aprender a utilizar correctamente los términos "emigrante" e "inmigrante", porque no significan lo mismo?

¿Nadie les ha dicho a ninguno de ellos que, puede que no tengamos cabeza ni corazón, pero tenemos cerebro y, en algunos casos, más capaz de lo que creen? ¿Que si quieren hacer campañas electorales a la americana, donde además de primar la imagen sobre las ideas, algo que ya pasaba aquí desde hace tiempo, ahora encima ni siquiera se empeñan en disimularlo, pues lo digan claramente y no mareen más? ¿Que si quieren un sistema presidencial donde se vote al candidato en vez de al partido, tipo Sarko-Ségo, lo pongan de una vez y dejen de intentar engañarnos?

En fin... Que no quiero enrollarme más con estos temas tan insanos, que para ponernos a razonarlos habría que estar aquí toda la tarde... Pero no, no puede darme igual. Al final es una cuestión de valores.

Y para el que no le importen los valores y sólo las cuestiones materiales... Tampoco a nivel material es una cuestión baladí. ¿Cómo va a darme igual, si uno me da beca y otro no? ¿Si uno triplica el presupuesto y las acciones públicas que supuestamente tendrán que darme trabajo de aquí a poco, y otro las reduce en un 70%? ¿Si uno me toma por medio tonta y otro por tonta y media?

Que no, que no me da igual, hombreyá. Sólo espero llegar al domingo, o mejor aún, al lunes, viva. Sin que me coman estos nervios. Por favor, que alguien me obligue a no leer periódico alguno de aquí a entonces.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Cosas que hacen que la vida valga la pena

El sol de invierno. Las sonrisas. Reír hasta las lágrimas. Un bocata de chorizo. La tormenta desde la cama. Ver un caracol col col. Sentir tu aliento dormido en mi nuca. El mar. Un abrazo desnudo. Los almuerzos largos y las sobremesas. El vuelco en el estómago. La brisa de verano. Las preguntas. Las respuestas. Los viajes. Las miradas potentes. Las Repúblicas. Olerte. Leer un artículo chuli. Leer un libro que haga vibrar. Leer. Vibrar. La curiosidad. Los acentos. Los bares castizos. Los días de Reyes. Morderte. Los vandalillos. Una ducha calentita. La cama después de un campamento. Los paisajes ricos en colores. Tu voz al otro lado del teléfono. Una buena pinícula. Las sorpresas. Los debates. Los amigos. El olor de un bosque mediterráneo. Las bienvenidas. La mirada de un niño. Lamerte. La tortilla de patatas. El incienso y las cornetas. Sonreír delante del espejo. La nieve. La playa. Los cumples. Las nubes. El olor a café recien hecho. Recordar canciones de cuando éramos críos. Las lentejas. Ver fotos. El sexo. El suelo lleno de hojas secas. Las conversaciones sin ruido. Los bolsos nuevos. Hacer fotos. Las palabras dulces. Una llamada inesperada. Los bebés. El gazpachuelo. La Feria. Saber quién está ahí. Los profesores que aman su trabajo. El olor a lluvia. Encontrar libretas rojas. Querer. Ver delfines saltar. El pan con aceite. Desear. Tus besos. El sonido de las olas. Los lenguajes secretos. Aprender. Las cabras que tocan el violín. Compartir los recuerdos. Las botas de agua. Conversar. La luna llena. Ganarte al ajedrez. Los cuentos. Los abrazos. Tocarte. "Tiene que ser mascarpone". La casa en silencio. El contacto de la sal en el cuerpo desnudo. Las siestas en los parques. Las bellotas. Las pompas de jabón. Creer. El calor del edredón. Escribir. Los achuchones de mi abu. Apagar el despertador. Los tomates maduros. El olor a sexo. Volver a casa. Hablar claro. Los castillos de arena. Las muestras de cariño de la gente hermética. Hacerte un regalo. Los piropos. El atardecer en la bahía. Pasar la tarde en el sofá. Permitirte perseverar. Galletas de chocolate que se rompen en la leche fría. Sacar fallos a las películas. El otoño. La piel de mi madre. Machado. Benedetti. Allende. Roald Dahl. Recibir postaleeeees. Las noches de farra. Los susurros. El invierno. Descubrir tus montañas. Cocinar a fuego lento. Caminar observando. Las personas valientes. Rozarte la espalda y ganar. La primavera. Las chirimoyas. Soltar el caparazón. Las mesas llenas de gente. Que me enseñes a ponerme las lentillas entre Larra y Unamuno. La ilusión. El olor de las panaderías. Un sms chuli. Los planes maléficos. Lo tarde que anochece en verano. La sensación de ser útil. Leerte. Los escarabajos. Las ratonas. Las tribus de los Brady. El olor de un coche nuevo. Las caricias. Pedir el aguinaldo. "Vamos parriba tol mundo ya". Los abuelos que cuentan batallitas. Los columpios. Las manzanas de chocolate. Las tonterías. Los deseos cumplidos. Soñar. Soñar contigo. La superación. La duna. El tacto de la arena enterrando los pies. El olor a sal. Vosotros. Tú.

sábado, 9 de febrero de 2008

Por fin

Allí: el sol en la cara, el vino en la sangre y las tapas en el estómago. Los debates y sus conclusiones: Llamazares 3 - ¿voto útil 0?


Aquí: conducir por el paseo marítimo viendo el brillante color de la rebeldía que tiene hoy la espuma, y abrir las ventanillas para disfrutar el olor al máximo. "Se destruye el bosque porque los millonarios quieren construirse casas y lo queman" (desde chiquitillos metiendo caña, ahí ahí). Despertarme con besitos maternos, porque es que estoy de un tonto.....


En definitiva... ¡¡qué bien sienta estar de vacaciones!! Así que hala, ahí se quedan, que yo me las piro a ver si consigo convencer a los gabachos, uno a uno, de que hagan Mayo del 2008 y echen al hortera-que-regala-anillos-que-se-llaman-Cupido-y-que-encima-se-sube-el-sueldo-de-presidente.

lunes, 4 de febrero de 2008

La vida secreta de mis palabras

Cuando yo era pequeña tenía un lenguaje secreto.

(Paréntesis. Esto demuestra que algunas no nos hacemos raras, sino que nacemos, aunque cada vez aprendamos más a disimularlo; y que la afición por los idiomas ya era muy temprana; y que la afición Willyfoggera no viene sólo de aquel famoso libro sino, como descubrimos el otro día Enanita y yo, de aquel estupendo aeropuerto pseudo-Playmobil que había en casa de mi tío y a mí me encantaba montar y desmontar cada vez que iba. Fin del paréntesis)

A lo que íbamos... Cuando era pequeña tenía un lenguaje secreto (no era, ni mucho menos, la única de mis rarezas. Pero en fin). No era uno de esos métodos que cambian sílabas o añaden prefijos. Era un código con cierto nivel de abstracción cuasi-matemática, que transformaba las palabras del castellano como por arte de magia. Vamos, lo que viene siendo que era rara pero de cohone.

Lo cierto es que yo era un poco (tirando a bastante) autista. Sí, sí, gondolero-joputa-que-me-tienes-los-dientes-por-el-suelo, no me pongas esa cara de póker delante de una tapa porque tú no te acuerdas pero yo sí. De más chica era bastante autista. Luego sólo un poco, y lo disimulaba bastante bien. Pero tenía un mundo interior mucho más amplio, elaborado y satisfactorio que el universo real (autismo y mundo interior que se retroalimentaban uno a otro, a la vez causa y consecuencia: el caparazón proviene de aquellos tiempos inmemoriales que mis neuronas prefieren, sin éxito, borrar por su salud mental y la de mis lagrimales).

No sé si lo del lenguaje tendría algo que ver con este autismo: no se trata de que dejara de hablar con los demás para redactar una gramática propia. Pero me dedicaba a traducir todo lo que me rodeaba (otra manía que tengo desde que recuerdo): los carteles, los libros, los monólogos de los profesores, los diálogos. Llegué a tener tanta práctica que hacía traducción simultánea mientras veía la tele o mantenía una conversación con otra persona, y por las noches, antes de dormir, inventaba en ese idioma historias que recreaba en mi imaginación.

Puede que fuera por lo del mundo interior. O puede que fuera simplemente porque me aburría infinitamente mientras los profesores contaban ochocientas veces las mismas anécdotas idiotas o mandaban cuarenta ejercicios iguales para aprender análisis sintáctico básico. Entonces yo, que nunca me he podido estar quieta, me dedicaba a esas frikadas como traducir, o darle la vuelta a los libros y los folios y leer y escribir bocaabajo, para entretenerme.

[Ya he dicho desde el principio que siempre fui (¿pretérito?) una niña muy rara. ]

La cuestión es que (casi) nunca he hablado con (casi) nadie de que tenía un lenguaje secreto que sigue siendo tal. Y no sé porqué de repente me acordé...

Quizá por aquello de que "con los pies fríos no se piensa bien". ...Y puede que vaya siendo hora de tapárselos...

... Ohapo vod lé y nu rpugemlod di lu umduñopú ni tumgeoju ducpula...


(pd: no consigo que me guste cómo está escrito esto, pero es que estoy de exámenes y a mi pobre neurona no le queda fuelle).


***** "Te quedan balas para disparar pero preguntas primero".

jueves, 31 de enero de 2008

Por tonta. Me pasa por tonta... y por querer escribir gilipolleces.

Anda niña, que si un día aprendes revientas.

Ya estoy agotada, me vuelvo al edredón con mi conchita, que allí hace menos frío.

"Prefiero seguir en mi mundo de fantasía: es mucho más bonito que el vuestro"

jueves, 24 de enero de 2008

Conversación de hace un par de semanas

A continuación transcribo una conversación que presencié anónimamente hace un par de semanas. Y, por cierto, ahora mismo me está recordando a aquel-mensaje-en-tu-contestador-relativo-a-los-míster-españa.




La abuela: ¿Y después, qué?

La nieta: Pues nada, a mandar curriculums suplicando que me exploten...

El tito: Pero las prácticas ésas, ¿dónde tienes que hacerlas?

La nieta (también sobrina), mira de soslayo a la abuela como diciendo "nosaqueseltemadelantedeellaquelaliamos"

La tita: Bueno, mejor dejamos el tema y no preguntamos mucho, ¿no?

La nieta (también sobrina), callá como una puta.

La abuela: Tú lo que tienes q hacer es ir a pedirle trabajo a Zapatero, que ya me he enterao yo que uno de sus ayudantes era del pueblo de tu abuelo.

La nieta: Aaaah, eso lo arregla todo. ¡¡Pero si Zapatero tiene muchos ayudantes y yo ni siquiera sé quién es ese tío ni cómo se llama!!

La abuela: Pero yo sí. Se llama Nombredepiladelomáscomún.

La nieta: Ah, bueno, con tantos datos...

La abuela: Qué sí chiquilla, y además estudió lo mismo que tú y es profesor en la universidad en Madrid.

La nieta: Bueno, pues nada, investigaré entre los sopotocientosmil profesores que chupan del bote en las sopotocientasmil universidades que hay en Madrid y en las sopotocientasmil facultades en las que hay una asignatura relativa a eso.

La abuela: Pues claro, si te lo estoy diciendo...

La nieta: Pero vamos a ver abu, ¿tú te crees que Zapatero me va a dar a mí trabajo por mi cara bonita?

La abuela: Sí, por tu cara bonita porque eres bien reguapa, y porque tú vales mucho.

(A partir de aquí sí, agárrense las meninges)

La abuela: ¡¡Ya ves si vales, como pa llegar a embajadora!!

El primo: Ya verás, ya verás, ésta con el culo inquieto que tiene capaz de irse a trabajar a las chimbambas...

La nieta / sobrina / prima, a estas alturas de la conversación carraspea y vuelve a callarse como una puta.

La abuela: Ah no, ¡de eso nada! Por ahí no vuelvas a irte, que Zapatero te dé el trabajo pero aquí a mi vera.

La nieta: Sí abuela, a embajadora voy a llegar, voy a representar a nuestro barrio por todos los demás distritos que nos rodean: voy a ser embajadora del barrio en eseotrobarrioenelquepasétodaslasmañanasdemividadurantedosaños.

La abuela: Eso eso, tú embajadora pero sin irte por ahí.



Pero qué gran señora. Y aún dirán que es mi debilidad, ¡pues como no! ... Los momentazos que se ha perdío El Club de la Comedia. Qué grande que es.

lunes, 21 de enero de 2008

Y eso...

Dice esta canción más vieha que un nuo...

"I can understand how you'd be so confused,
I don't envy you,
I'm a little bit of everything
all rolled into one.

I'm a bitch, I'm a lover,
I'm a child, I'm a mother,
I'm a sinner, I'm a saint,
I do not feel ashamed.
I'm your hell, I'm your dream,
I'm nothing in between.
You know you wouldn't want it any other way".


...............




¿Jodona yo? Tu parles! N'importe quoi!!!

viernes, 18 de enero de 2008

Los Reyes Republicanos

Poooozi... Finalmente vinieron los Reyes republicanos (que, como todo el mundo sabe, son los mejores, por pura coherencia personal), cargaditos de juguetes pa a la niña entretener... Una mochila nueva chulísima para sobrevivir a las vandaladas de los vandalillos, San Quechua mediante; y un súper puzzle (en este caso sí que no sé cómo los Reyes pudieron averiguar que yo quería uno, juro que jamás lo expresé en voz alta pero era cierto) de animales preferidos.

A esto se le añadieron dos complementos del tipo porque-yo-lo-valgo (o sea, por la cara) aportados por el emisario especial de Sus Majestades: un animal paletudo parecido a los chapoteadores; y una colorida bufanda de lana de Un-animal-mu-gracioso-que-se-parece-a-la-llama-y-otros-animales-de-América-del-Sur. Más varias bolsas de caramelos de los que no dan caries...

Así que ahora sólo les pido... ¡¡Mucha mierda!!

domingo, 13 de enero de 2008

Efettivamente

Pues eso... que yo no lo habría dicho mejor. Así que... ahí lo dejo

viernes, 11 de enero de 2008

Con la digestión sin hacer

Con la digestión sin hacer, será por eso que por más vueltas que le doy este post me sigue pareciendo soso e inconexo. Pero en fin, al menos aprovecho y doy noticias.

No, hoy no hay nubes. El cielo está, directamente, de un color feo feo y bastante insípido, neutro y mezclado, un poco de todo tirando a un bastante gris. Un tono muy apropiado para resumir la Navidad y el comienzo del 2008... Breves esbozos pa poner esto al día:

Lo peor: gris-negro como color general.
Lo más agridulce: ver pan con mantequilla y echarme a llorar por el recuerdo.
Lo mejor: el plato de zanahorias vacío; el caldo, claro; la sonrisa de mi-abuelo-que-siempre-chilla-porque-no-le-gusta-la-gente cuando nos pusimos a saltar y armar jaleo pidiendo el Aguinaldo; el cielo azul y el sol radiante del día de Reyes, como casi siempre que es día de Reyes.


Hoy, también raaaaro raaaaro. Hay días que lloras sin motivo, y otros en que te descubres una sonrisa en cualquier esquina, aunque el despertador sonara con un regusto amargo en la boca (ay niña, si te mordieras la lengua de vez en cuando te envenenabas...).

La cal, dos detalles matinales: reencontrarme con mi amiwito, enfurruñado again; la visión genial de un viejito rodando en bicicleta a dos revoluciones por minuto, con una mochila de colegio colgada en el manillar derecho y, detrás, un nieto tamaño-demonio-pinchapapa correteando pa alcanzarle.

La ¿arena? Casi diría cal porque al fin cambiaremos de página, y pa la audiencia que esperaba el veredicto... Zanjar el asunto de devuélveme-mis-cosas con un elegante "Mejor hazte a la idea de que eran tuyas y ya no me las des", evitando, aunque parezca imposible, palabras malsonantes del tipo "Y, de paso, metételas por el culo". Cada día me sorprendo más a mí misma.


Y vaya chorrada gorda de himno... Carnecita de gallina, sí... Figúrate que estaba pensando en ti cuando sonó el móvil... A ver si nos quedamos dormidos y nos levantamos sin más Reyes que los de Oriente, ni himnos ni banderas, y cambiamos nuestras prioridades...


¡¡Que tengan ustedes buen fin de semana!!


***** "¿Dónde está nuestro error sin solución?"