viernes, 29 de agosto de 2008

1 de 400

Ayer fue el primer día, después de más o menos 400 (a ojo de buen cubero) de silencio absoluto, por parte y parte. Hoy ya no. Hoy ya no pude ser. Uno de cuatrocientos. Qué raro es todo esto.

Y yo sigo peleando entre lo que soy y lo que no soy, lo que quiero ser y lo que no sé si quiero ser. Intentando encontrar el equilibrio entre el demasiado y el demasiado poco. Intentando encontrarme a mí misma de nuevo, o a lo que quede de mí después de las debacles.

La historia se repite, eso está claro. Pero además es tan hijaputa que hasta los detalles sin aparente importancia escuecen. Y Septiembre siempre será Septiembre. Desde finales de Agosto, Septiembre siempre es el mes de las emociones con mayúsculas, de las sorpresas y las consecuencias. Sólo que este año pinta al contrario de los dos anteriores. Sólo que este Septiembre ya no parece el mes del riesgo y la valentía, como ocurrió todos los anteriores.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Porque las heridas cada vez llegan más profundo, cada vez dejan más marca. Y cuando una herida nueva se abre, todas las cicatrices anteriores sangran al mismo tiempo. Y lucho por seguir distinguiendo entre el quién y el qué, pero algo de ese qué debe permanecer ahí cuando de repente todos los quién anteriores duelen tanto, porque no fueron ni qué ni quién. Y porque, en honor a la verdad, yo tengo claro el quién por encima del qué... Pero ya no sé quién, y el qué y el cómo duelen demasiado.

Y aunque yo no sea muy de fechas, tengo muy buena memoria para las fechas. Y esto me recuerda a todo lo demás. Me recuerda a otros Septiembres. A escarabajos, orugas y focas remolonas. A visitas a otros mares, a vehículos adquiridos y a El Viaje. A Muy Muy Lejano. A áreas de descanso, a desayunos en un lago, a súperhéroes, a Alatriste y sesiones de cine hasta el amanecer. A bañeras con demasiada espuma. A muertes lentas y a muertes rápidas. A mundiales de baloncesto. A tonadilleras y alcaldes corruptos. A emes de Móstoles ("el punto vale, las pelotas habrá que medirlas"), a botellas de vino, a arreglar el mundo, a boquerones enlatados, a camisetas de Pipi Calzaslargas. a varios orgasmos diarios. A Benedetti, a muchos Benedettis. A aeropuertos, a muchos aeropuertos. A trenes y a carreteras, a muchas carreteras. Al sandwich que fue mucho más que un principio. A puntos verdes y un punto rojo, enorme y lloroso. A concursos de nudos y concursos de orgasm... A piratas y escalofríos.


A todo eso me recuerda Septiembre. Y todo eso duele. Y duele mucho tener tan buena memoria.




Pero es muy difícil recordar que las frases sobre ferias y luces siguen ahí, llevándose la palma de la razón. Y es muy muy difícil dejar de esperar algo más...



***** "No matter what I sacrifice, it's still never enough"

miércoles, 20 de agosto de 2008

Definitivamente

Pues sí... Va a ser verdad que voy a tener que apagar la radio, en este punto asqueroso en el que todas las canciones me recuerdan a ti -a ti y tus encantos o a ti y tus dudas, que no sé cuál de las dos cosas escuece más-.

No siempre sé de dónde sacar la fuerza para tanto problema junto... Y eso que no quiero parecer concursante de Gran Hermano, pero vamos, que el que sea se está luciendo :-)

Con lo agusto que estaría yo ahora escribiendo melancólicamente sobre lo mucho que echo de menos que me llamen apeztoza, que os desnudéis con cualquier excusa, que intentéis mentirme acerca del cepillo de dientes, que todos los días os dé el momento lapa a la misma hora... E incluso que haya que pintaros una sonrisa mágica.

Escribir sobre oíros pedir a las estrellas que, por favor, salgan. Sobre cómo llorar escuchando vuestras palabras y vuestra lógica aplastante pre-pelos en las piernas, intuyendo sonrisas y pidiendo esos deseos, tumbada en el césped, en silencio, derrotada por la nostalgia anticipada. Sobre que, definitivamente, ése no me parece en absoluto un método anticonceptivo eficaz.


Sobre el poco sentido que tiene escribir sobre la nostalgia anticipada cuando la que en realidad se te avecina es la añoranza presente y no quieres abrirle la puerta, ni los ojos para verla.

viernes, 8 de agosto de 2008

De patrias e infancias

Pues estaba yo esta noche, entre bulto y bulto, intentando ver un documental en Telecabezón acerca de emigración, sentimiento, etc. Muy partidista todo. En su línea.



Y claro... Me dio que pensar. Recordé aquella frase que descubrí en una parada de metro de Madrid (y cuyo autor desconozco porque las fuentes no son unánimes). Decía que
"La única patria del hombre es su infancia"

Y no puede parecerme más certera, al final todo se resume a eso. Axiomático. Quizá sea por ahí, digo yo, que me sigue escociendo sobremanera no estar invitada a asomarme a un cachito de esa patria tuya, tan rural e inapetente de puro plana. Como si la pesadez de tus lastres pudiera frenar mi no-nacionalismo. Como si mi única patria no fuera mi infancia.




Y en cuanto a ti... Tranquilo. Antes de que llegue el momento C (c de casa-de-putas-explotadora), saldaremos la deuda contraída el famoso día K (k de El Kiki, observen las mayúsculas:-), que pude disfrutar gracias a tu comprensión de amigo hormonáutico. Prometido, hombreyá.

miércoles, 6 de agosto de 2008

3-0

Buenooo... Vaaaale... Como yo soy una mujer de honor, reconoceré públicamente tu aplastante 3-0. ¿Te vale así, guapita de cara? Qué más da quién gane si al final terminé ganando yo :-)

Es bonito comprobar que, pese a la mierda flotante de las últimas semanas, aún quedan vídeos y canciones por encontrar en el momento más oportuno... Y gente dispuesta a buscarlas y ganar apuestas implícitas.

Y para intentar el empeño de salir a hombros de esa-organización-que-debería-salvar-el-mundo-pero-es-básicamente-una-casa-de-putas-y-destruye-entre-otras-cosas-mi-economía-familiar (y que no enlazaré aquí no sea que me pillen).

Al menos, hoy el día amaneció con una buena noticia: mi jefa la salope, considera que el hecho de trabajar de gorra me da el privilegio de tomar una semana más de vacaciones de la que me correspondería, lo que, entre unas cosas y otras, adelanta mi regreso casi un mes...






***** "No estarás sola. Siempre habrá quien se parta en dos en cada despedida, quien te dé aliento cuando te des por vencida".