Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia...
... Hoy ha habido un rato, quizá un par de horas de intermitente intensidad, en la que me he sentido feliz por nada (que es probablemente la mejor de las felicidades) y reconciliada con el mundo.
Y ha sido la primera vez en muchos meses que me siento así (así de alegre y así de en paz). La primera vez que esos momentos no tienen que ver con paletudos, secuestradores o producciones de serotonina...
Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia... Y qué pinta tan buena tiene esto...
***** "Ojalá que llueva café en el campo"
lunes, 6 de julio de 2009
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