lunes, 30 de abril de 2007

Grandes Misterios de la Naturaleza: buscadores y ciudades

Hoy va de misterios de la naturaleza la cosa. A ver si encontramos algún tipo de respuesta (plural mayestático, teniendo en cuenta el elevadísimo número de lectores que se pasean por aquí). A ser posible que no tenga nada que ver con Murphy, que está ya un poco revenío de tan presente.

Pues, como dirían por ahí, “en resulta” que voy, muy ufana yo, y, tras las conversaciones surrealistas del otro día, me meto en un portal de tercer sector (atención a lo súper experto que me ha quedado) para seguir en mi búsqueda exhaustiva de voluntariados / campos de trabajo / prácticas / trabajo-de-lo-mío-sigue-soñando-bonita / algo-interesante-que-hacer-pa-no-tener-mi-pandero-quieto-cuatro-meses-que-yo-no-sirvo-pa-eso-hombreyá. Y hombre, cuando no se tiene claro para donde tirar, nada mejor que optar por “Buscar TODAS las oportunidades”. Así que me chupo, una a una, 81 páginas, no vaya a ser que se haga la luz, aparezca la oportunidad de mi vida en una de ellas y yo me la pierda. Total, pienso yo, es relativamente fácil teniendo en cuenta que al lado aparece una columna donde pone la localización de la actividad en sí (ciudad concreta, ámbito internacional...), por lo que, gracias a un descarte geográfico, la selección será rápida.

Y aquí es donde, oh campos de soledad mustios collados, aparece el famoso Misterio. Intentaré expresar esta idea por escrito. Podemos pensar que, ante una pregunta medianamente facilita, cualquier persona medianamente razonable me dará una respuesta lógica y, consecuentemente, acertará, ¿a qué sí? ¡¡Pues no!! Si yo pregunto, un poner, cuáles son las ciudades que más aparecen en la susodicha lista del susodicho buscador, parecería lógico que siguieran un orden más o menos relativo a su tamaño. En cuyo caso, no debería tener ningún problema para encontrar nada teniendo en cuenta que Miciudad no es precisamente el sitio menos poblado de Este Nuestro País.

Pues no. El culmen de las ofertas aparece, como es lógico, en Madrid y Barcelona. ¿Y después? En la mía sale, básicamente, una c---. Y en las de alrededor, ídem. En otras ciudades grandes salen, cierto es, bastantes cosas. Pero la que se cuela en la lista, además de sobrada por la vida y en un, así a ojo, aplastante tercer puesto... Es TU ciudad. No podía ser una en la que me conviniera ofrecer mis servicios, ni una en la que me fuera indiferente, no. Tenía que ser la tuya. ¿Alguien me puede explicar qué lógica tiene esto? Porque yo lo desconozco. NO lo entiendo porque, según La Catedral del Saber (oh oh templo sacro, salvavidas estudiantil, te adoramos), ocupáis un modesto decimoctavo puesto. 18, pa' que nos entendamos. Así que no tendríais que estar tan presentes. Por eso digo que es uno de los Grandes Misterios de la Naturaleza. Creo que lo hacéis sólo por j---- (¿Por qué? ¿Por qué me persigues de esta manera, demasiado constante para ser ignorada pero demasiado sutil para ser agradecida? ¿Qué he hecho yo para merecer esto?). O a ver si es que sois la panacea del tercer sector y yo no me había enterado... No, va a ser que no. Va a ser que es mi amigo Murphy demostrándome, una vez más, lo mucho que me quiere.

En fin... Que menos mal que sigo prefiriendo reírme de todo este follón (vuelvo a remitirme al “No importa el problema, no importa la solución, me quedo con lo poco que queda entero en el corazón. Me gustan los problemas, no existe otra explicación”). Y menos mal que, aunque yo no consiga verlos ni en un jardín público, existen animales graciosos y pacientes en el mundo, y sms que lo atestiguan, recordándome que, con paciencia y un buen caparazón, todo en la vida es posible.



pd: y si, además de estas preguntas, alguien se aburre y quiere psicoanalizar mi narrativa (¡toma ya!) para estudiar con exhaustividad porqué sigo escribiendo en 2ª persona, escribiéndote, diciendo TU ciudad en vez de, por ejemplo, SU, como hace casi todo el mundo por estos lares... Pues se admiten apuestas.

sábado, 28 de abril de 2007

Renovando la mesilla de noche

"Te quitabas la faja de la cintura, te arrancabas las sandalias, tirabas a un rincón tu amplia falda, de algodón, me parece, y te soltabas el nudo que te retenía el pelo en una cola. Tenías la piel erizada y te reías. Estábamos tan próximos que no podíamos vernos, ambos absortos en ese rito urgente, envueltos en el calor y el olor que hacíamos juntos. Me abría paso por tus caminos, mis manos en tu cintura encabritada y las tuyas impacientes. Te deslizabas, me recorrías, me trepabas, me envolvías con tus piernas invencibles, me decías mil veces ven con los labios sobre los míos. En el instante final teníamos un atisbo de completa soledad, cada uno perdido en su quemante abismo, pero pronto resucitábamos desde el otro lado del fuego para descubrirnos abrazados en el desorden de los almohadones, bajo el mosquitero blanco. Yo te apartaba el cabello para mirarte a los ojos. A veces te sentabas a mi lado, con las piernas recogidas y tu chal de seda sobre un hombro, en el silencio de la
noche que apenas comenzaba. Así te recuerdo, en calma.

Tú piensas en palabras, para ti el lenguaje es un hilo inagotable que tejes como si la vida se hiciera al contarla. Yo pienso en imágenes congeladas en una fotografía. Sin embargo, ésta no está impresa en una placa, parece dibujada a plumilla, es un recuerdo minucioso y perfecto, de volúmenes suaves y colores cálidos, renacentista, como una intención captada sobre un papel granulado o una tela. Es un momento profético, es toda nuestra existencia, todo lo vivido y lo por vivir, todas las épocas simultáneas, sin principio ni fin. Desde cierta distancia yo miro ese dibujo, donde también estoy yo. Soy espectador y protagonista. Estoy en la penumbra, velado por la bruma de un cortinaje traslúcido. Sé que soy yo, pero yo soy también éste que observa desde afuera. Conozco lo que siente el hombre pintado sobre esa cama revuelta, en una habitación de vigas oscuras y techos de catedral, donde la escena aparece como el fragmento de una ceremonia antigua. Estoy allí contigo y también aquí, solo, en otro tiempo de la conciencia. En el cuadro la pareja descansa después de hacer el amor, la piel de ambos brilla húmeda. El hombre tiene los ojos cerrados, una mano sobre su pecho y la otra sobre el muslo de ella, en íntima complicidad. Para mí esa visión es recurrente e inmutable, nada cambia, siempre es la misma sonrisa plácida del hombre, la misma languidez de la mujer, los mismos pliegues de las sábanas y rincones sombríos del cuarto, siempre la luz de la lámpara roza los senos y los pómulos de ella en el mismo ángulo y siempre el chal de seda y los cabellos oscuros caen con igual delicadeza.

Cada vez que pienso en ti, así te veo, así nos veo, detenidos para siempre en ese lienzo, invulnerables al deterioro de la mala memoria. Puedo recrearme largamente en esa escena, hasta sentir que entro en el espacio del cuadro y ya no soy el que observa, sino el hombre que yace junto a esa mujer. Entonces se rompe la simétrica quietud de la pintura y escucho nuestras voces muy cercanas.
- Cuéntame un cuento –te digo.
- ¿Cómo lo quieres?
- Cuéntame un cuento que no le hayas contado a nadie.
ROLF CARRÉ. "
("Cuentos de Eva Luna", Isabel Allende)

jueves, 26 de abril de 2007

¡Al agua patos! (Conversación surrealista y conclusiones)

La conversación (breve extracto):- “La gente está dándose de hostias para eso”.- “Sí, pero eso es la gente. Tú no eres gente, tienes una estrella que te hace no necesitar darte de hostias”.¿Tú crees? Pues a mí me encantaría ser capaz de creérmelo de vez en cuando... Más de vez que de en cuando, a ser posible.

Las conclusiones (extracto breve):"La corriente es fuerte y asusta, de acuerdo. Pero tarde o temprano te vas a mojar enterita: porque al río, o te tiras, o te tiran”.

El problema viene cuando, para nadar, ni siquiera sabes mover los brazos. Ni cómo, ni cuánto, ni hacia dónde...

Mientras, y no es broma, se me están poniendo manos de señora: ¡¡con lo suaves que siempre las tuve, y ahora se me llenan los dedos de arrugas!! Quiero recuperar mis falanges lisas, por favor, por favor... ¡¡No quiero hacerme vieja!!


***** "Cuando el mundo te abruma hasta no dejarte respirar"

Pronósticos que no fallan

Hay un refrán castellano (sabio, como toda la cultura popular) que dice aquello de "A cada guarro le llega su San Martín"... O algo así. Salvando las distancias -que las hay, sin duda-, hoy la frase del día bien podría ser ésa. Ahora sí quieres ser amigo mío, ¿no? ¿Ves como al final vendrías? ¿Ves como tenías que medir tus estrategias y reajustar tus cálculos, porque te llevaban por mal camino? Ahora penas y dolores... Ay, alma de cántaro.

Y yo la verdad es que casi tengo complejo de malvada, revanchista y vengativa por estar sintiendo que he ganado una vez más y que, comme d'habitude, yo llevaba razón y tú acabarías volviendo con el rabo entre las piernas... Casi.

El tiempo pone a cada uno en su sitio. A cada uno, así que también me incluyo por la parte que me pueda tocar. Pero eso de "Ahora que pasas de mí me doy cuenta de que no quería desplazarte de mi vida"... Son misterios de la naturaleza que algún científico, joven o viejo pero sobradamente preparado, debería ponerse a estudiar ya.

Por otra parte... Frecuentemente se me mete una canción en la cabeza y no la suelto. Pero esto ya es más exagerado, porque llevo 5 días sin parar de cantar mentalmente, no sé si me estará queriendo decir algo o será sólo tendencia a la reiteración musical:

"No importa el problema, no importa la solución.
Me quedo con lo poco que queda entero en el corazón.
Me gustan los problemas, no existe otra explicación..."

Y, bueno, además de alguna manera hoy viene al pego, o al menos a mí, en mi fuero interno, me lo parece...





pd: la calidad del vídeo y del sonido no es genial, pero es lo mejor que encontré

martes, 24 de abril de 2007

Frivolizando

Después de transcentalidades (bonito palabro) y pastel, frivolicemos un poco...

Yo no sé si es la primavera, las flores o el buen tiempo. El caso es que yo nunca fui especialmente aficionada al chocolate... ¡Pero hace dos días que salen bombones de hasta debajo de las piedras! Pues nada, estupendo: ya sólo falta comprobar que están tan buenos como parecen. Aunque eso, dice E., "es un problema de actitud". Apañás vamos entonces... Tampoco hay que preocuparse: llega el verano y hay que ponerse el bikini. Un poco de dieta no tiene porqué venir mal.

lunes, 23 de abril de 2007

Más vale tarde que nunca

La verdad verdad es que, poniéndome cursi (lo cual ciertamente no se me da nada mal), sólo por oírte llorar y conseguir que te durmieras en mis brazos ya merecieron la pena 2.400 kilómetros y mil millones de horas de trayecto... Que, al fin y al cabo, fuiste la causa de tanta carretera. Pero en fin, también hubo más cosas, no nos vamos a engañar. Por ejemplo:

La comida (¡cómo no!): las torrijas, los flanes, las fresas. Comer sardinas en la playa, así sea con el abrigo puesto... No tiene precio. Traer nuevas fotos y dibujos (acuarela including, verás como al final nos sacas de pobres, niña). Tomar nueva conciencia de mis zonas irracionales: aunque me empeñe en que no es pa’ tanto, ¡¡mira que me gusta el olor a incienso y su correspondiente etc!! Tener demasiadas cosas que hacer. La luz que sale en las fotos: al final va a resultar cierto que le da otro color. Las conversaciones, como siempre. Mi cama. Mi casa. Mi teléfono. Que me reconozcan por ser la “hermana de” (trauma trauma trauma).

Ser la psicóloga de la familia –me gustaría que no fuera necesario, pero el que no se consuela es porque no quiere- y que él, el pilar más fuerte y estable de la tribu, se desahogue y me confiese que va a reventar. Escuchar ese “Nos vas a hacer mucha falta” (ya que no siempre me encuentro utilidad a mí misma, mejor que me la encuentren los demás).

Comprobar que, entre tema y tema, mis hormonas llegaron apáticas y se van un poco revueltas –así sea para llevar la contraria-. Llegar a las 4, leer hasta las 6. Levantarme de la cama, coger el libro que olvidaste en mi mochila, abrirlo al azar y ponerme enferma.

Los momentos de surrealismo (contigo, como no podía ser menos). El café de siempre en el lugar y la hora de siempre. Las mezclas de personas que parece que salen bien. Llevaros a la playa a esas horas de la noche para que os subáis la autoestima pensando que quiero hacer un trío con vosotros :-). Los mexicanos locos. Definir a las personas (moreno, ojos marrones, así guapillo). Definir a los bares (estilo puticlub veneciano).

Llegar a casa a las 2 de la mañana y volver a la calle a las 2,30, para que me vuelvan a confundir contigo.

Madrugar para recogerte, enseñarte mis rincones: me invitas al tren, yo te invito a comer. Ponernos al día en muy muy poquito (“Es un problema de actitud”. ¡¡Pepino!!). Merendar burradas en el sofá. Llevarte de vuelta a la estación y salir corriendo, sin mirar atrás, antes de que vuelvas a ponerme esa cara y yo vuelva a cogerme otra rabieta diciendo adiós.

Ceder ante tu “chantaje emocional” (palabras textuales) por ver la sonrisa que te salió cuando me viste aparecer. Tus mensajes sobre las precauciones y los chiquitos (que a mi neurona aturdida le costó pillar). Verte a diario la primera parte de la semana. Echarte de menos a diario la segunda parte. Correr contra el granizo, los estudiantes que colapsan los buses de la costa, los regalos que me quedaban por comprar y las autoescuelas que te quedaban por pagar. Por cierto... ¡¡Feliz Cumpleaños!!

domingo, 22 de abril de 2007

Resumen de una noche intensa

He intentado hacer una mayonesa con una batidora que se había roto... Con lo cual el intento ha sido bastante fracasado. Me he vuelto a joder la mano (y van tres en cuatro meses), creo que cocinando. Jajaja, qué divertido. Hemos comido tortilla, pizza, ganchitos, canapés de múltiples quesos y tarta de chocolate y galletas. Hemos bebido litros de tinto de verano. Hemos tardado mil años en encender 22 velas con un mechero de cocina que funcionaba sólo a ratos. Hemos cantado el cumpleaños feliz en español, francés, inglés, serbo y polaco. Hemos escuchado Los Rodríguez, Extremoduro, Edith Piaf, Sinsemilia, Goran Bregovic... Y los hemos cantado a voz en grito. Como siempre que suena esta canción, me he acordado de vosotros, gorditos, gritando "Quiero ser el único que te muerda la boca" noche tras noche, entre kraal y kraal. Nos hemos hecho fotos y nos hemos hecho masajes cefáleos. He descubierto un nuevo peinado que me queda divino: las trenzas. Nos hemos animado con algo de salsa e incluso un reggaeton (patético, ciertamente). Nos hemos reído a carcajadas. Mientras, aun así, me he acordado de ti, cada vez más conforme avanzaba la noche (como siempre). Mientras, aun así, me lo he pasado estupendamente.

Y todo esto ha sido antes de abrir el Smirnoff. Después ya... Dentro de un rato, las elecciones. Crucemos los dedos y agarrémonos fuerte, que vienen curvas.


***** "Déjame atravesar el tiempo sin documentos"


Actualización tras la prensa diaria: se buscan respuestas precisas para preguntas imposibles (sucede que a veces...) ¿Por qué es tan injusta la vida?

sábado, 21 de abril de 2007

Sucede que a veces

Sucede que a veces llevas muchos años conociendo a un cantante, escuchando tus temas preferidos de forma recurrente. Y de repente, una noche aparece un track que estaba como escondido en el mp3... Te duermes con una sensación extraña, sospechando que la canción te está queriendo decir algo, preguntándote cuánta razón lleva... Y al día siguiente, ¡catapúnchimpúm! Sucede. ¿No querías caldo? Pues hala, tres tazas para ir empezando. Y entonces comprendes cuánta razón llevaba, qué te estaba queriendo decir... Y te resulta curioso haberla descubierto justo en ese momento. ¿Serán ésas las (maravillosas) cosas misteriosas de la vida?

Desde entonces, esta canción ocupa un lugar privilegiado en mi lista de reproducción, porque siempre me hace sonreír. Según alguna gente, habla de amor y desamor. A mí no me lo parece: habla de sorpresas, de vueltas que da la vida, de esperanza al saber que, en cualquier momento, algo puede darte un vuelco; pero yo no lo interpreto como exclusivamente amoroso, creo que se refiere a muchas más cosas. No sé si soy la única en verlo así, pero por eso me encanta, porque me da optimismo e ilusión ante la incertidumbre, esperanza, un soplo de aire fresco...

Y hoy me acordé de ella porque, desde hace ya algunos días, tengo la extraña sensación de que algo importante va a suceder. No sé si a mí o si a alguien cercano. No sé si bueno o malo. Puede que sea una rayada, o puede que no. Sólo sé que la última vez que tuve uno de estos pensamientos... Además, por lo visto Mi-amigo-el-de-las-intuiciones (sobrenombre dado por E. después de haberle contado algunas anécdotas) también tuvo un flash parecido hace poco. Y de todos es sabido que: a) los suyos nunca fallan; b) él me enseñó a confiar en los míos. Veremos... Mientras tanto, dejo aquí la letra, a ver si al resto también le insufla tanto optimismo y esperanza.

Sucede que a veces la vida mata
y el amor te echa silicona en los cerrojos de tu casa,
o te abre un expediente de regulación
y te expulsa del Edén hacia tierras extrañas.

Sucede que a veces sales de un bar
y la luz quema la piel de este vampiro que te ama
te llena la frente de fino polvo marrón-sur,
bostezas y te queman agujetas en las alas...

... Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.

Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.

Sucede que a veces la vida mata
y te encuentras solo, y en este corazón no reciclable
se hunden petroleros desahuciados y sospechas
que provocan miopía en lanzadores de puñales.

Sucede que a veces la vida mata
y el invierno saca su revólver y te encañona en las costillas,
te aterran los álbumes de fotos y el espejo,
huele a pino el coche y el mar a gasolina...

...Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.

Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.

Sucede que a veces la vida mata... Y siempre es viernes, siesta de verano...

viernes, 20 de abril de 2007

Cambio climático

Ella estuvo toda la semana repitiendo: "Qu'il fait chaud!". Y lo hacía enfatizando mucho la primera sílaba.

Lo malo fue que, esta semana sí, ella llevaba razón.

sábado, 14 de abril de 2007

De orgasmos, Repúblicas y... Mi SúperPlan para la Paz Mundial y la Concordia

[[Yo quería gritarle al viento un puñado de razones por las que 2.400 kms y mil millones de horas de autobús merecen la pena. Pero como mi estabilidad emocional en esta época (de aparente calma, volcanes en erupción enterrados y cambios climáticos y hormonales) es, más o menos, la de una montaña rusa... Lo pospondré hasta reunir el valor suficiente. Porque ya comenté que a mí las despedidas no me sientan bien y me dejan unos días fuera de juego. Pero sonriendo. Pronto o tarde, llegará.]]

Hablemos de cosas divertidas. Recojo el testigo de mi amigo el del blog y de las conversaciones (bi o tribandas y casi monopolísticas) de las dos últimas semanas (¡toma ya!). El sexo. Y, en concreto, las masturbaciones. Un tema divertido pero transcendente, y tomarlo livianamente sería un error, hombreyá.

Parafraseando al susodicho bloguero, es preocupante la facilidad con la que la gente relaciona la masturbación con la falta de alivio sexual. Efettivamente. Este pensamiento esconde otro mucho más grave y conocido: el sexo es sucio y sólo con una persona a la que ames puede ser “limpiado” y admitido. Incorrecto. Puede ser más bonito (suele) y más eficaz (suele, aunque no tiene porqué), pero oigan, pa' gustos los colores. Y el que no se conoce a sí mismo no puede darse a conocer. Esas ideas populares (ojo al doble sentido del adjetivo, con el dominio del lenguaje y la pulcritud de la expresión que me caracterizan :-) sobre la masturbación no sólo me parecen extrañas -pese a lo extendido- sino insanas.

Por todo ello, y como yo pretendo ser una ciudadana activa y con ideas para dejar el mundo mejor que lo encontró (ejem) expondré mi propuesta, pese a que opinéis que se me ha ido definitivamente la pinza –lo cual tampoco va desencaminado- y alguna de las comentaristas habituales pueda reírse y soltar su habitual frase de “Estás rebentá”. Pues bien, tachán tachán...

He aquí Mi Súperplan por la Paz Mundial y la Concordia: yo creo que habría que reformar los Estatutos de las Realidades Nacionales de Este Nuestro País para que contemplen el orgasmo diario como un derecho fundamental del individuo/a. Así, tal cual. Por la salud física y mental de los españoles. Esto sería también un derecho colectivo, es decir, de la sociedad toíta entera: porque si la gente se levantara por las mañanas más desahogadita, seguro que disfrutaba más de la vida y perdía menos tiempo conspirando para incordiar al prójimo. España iría no sólo bien, sino bien contenta. Y, en el caso de algunos especímenes (Mr. Acebesosing, un poner) el orgasmo no debería ser contemplado como derecho sino como obligación. Por su salud mental y, sobretodo, por la nuestra.

Siguiendo con este Súperplan (que voy a patentar antes de que algún desalmado oportunista me lo robe) después colonizaríamos el resto de las sociedades del mundo –como ya hemos hecho tantas veces en el pasado- e impondríamos el orgasmo como un derecho de todos los ciudadanos del mundo. Seguro que nadie se quejaría de semejante injerencia. Y por fin las realidades nacionales del Estado español pasarían a la historia por hacer algo importante para la humanidad.

El mundo necesita una reforma seria, profunda y urgente. Y ésta es la manera más fácil que se me ocurre para conseguirla. Todo son ventajas, todo el mundo gana. Es estupendo y maravilloso. He dicho (Modesto, baja, que ya voy subiendo yo).

Y, ¿a qué viene todo esto hoy? Hay varios motivos. Como ya he dicho, es un tema de actualidad (ver, además, la última de los Beckham). Aunque mi apatía es tan grande que últimamente ni siquiera es un tema frecuente en mis pensamientos: si bien la primavera no había conseguido alterarme la sangre, el asunto del OhMiBod que tanto revuelo ha levantado podría, entre risa y risa, conseguirlo poco a poco (si lo comercializaran en este continente, que con el marketing que le hemos hecho creo que ya nos lo merecemos). Nunca tuve nada parecido, pero hay que probarlo todo en esta vida, ¿no?

Además, llevo todo el día encerrada intentando trabajar sin ver la luz del sol y cualquier otro tema de abstracción es más agradable; y, sobretodo, porque hoy, señores y señoras, es el aniversario de la II República Española. Que fue avanzada para su tiempo, pero no tanto. ¿Qué mejor manera de celebrarlo que progresando en los derechos ciudadanos con orgasmos libres y gratuitos para todos? Ninguna, claramente. Ya saben, más orgasmos y menos asesinatos (o lo que es lo mismo, haz el amor y no la guerra, que aunque quede démodé y parezca filosofía hippy-barata, es una verdad como la copa de un pino). Y no, el hecho de llevar desde anoche encerrada y aislada del mundo exterior no me hace escribir estas afirmaciones. Las suelto yo en pleno uso de mis facultades mentales.
(Nota al pie: para recordar el Día de la República, un cine de Estaciudad emitía hoy “La lengua de las mariposas”. Mi compañera la africana propuso ir a verla. Ni de coña: yo esa película no la veo en público porque no me gusta dar el espectáculo ni acabar con la sequía del planeta inundando este país y el de al lado).

También lanzo hoy mi propuesta al mundo porque es tiempo de campaña electoral (aquí por unas cosas, en España dentro de poco por otras). Como los políticos nos toman con frecuencia por tontos (¿lo somos?) y pretenden comprar nuestros votos muy muy baratos, ¿qué tal si esta vez se lo curran un poquito más? En las pasadas municipales, un partido mayoritario (y que hoy gobierna, para más señas) intentó comprarme por un condón, y, además, de los malos. No puedo contar con más detalle cómo fue la artimaña porque ya esto parece el Quijote de por sí, pero no me soltaron ni un sermón, ni un programa electoral: sólo un condón. ¡¡Oigan, que yo no soy tan barata!!

Pues bien, se me ocurría hoy que, si quieren comprarnos a base de despertar nuestros instintos más básicos, podrían echarse el moco y regalarnos, que seguro que a ellos les sale a precio, un OhMiBod. Total, ya que la financiación de los partidos sale básicamente del bolsillo de los españoles, ¿qué mejor inversión? Como si lo cargan directamente a los Presupuestos Generales. Seguro que todo el mundo estaría de acuerdo, se aprobaría la moción por unanimiedad. Aunque sólo sea para comprobar si de verdad es tan magnífico como parece. Mi voto no sé si lo ganarían (lo cortés no quita lo caliente, y yo las elecciones me las tomo muy en serio, aunque hoy no lo parezca), pero sería un intento muy bueno. Y lo que sí ganarían sería mi agradecimiento eterno...

Otra opción es que, en vez de enviarnos esos cacharros tan simpáticos por correo, presenten directamente mi Súperplan como propuesta de ley. “Vaaale, aceptamos barco como animal acuático”. Y esto son, chispa más o menos, los pensamientos que mi cabecita loca ha estado engendrando esta tarde. Buenas tardes y ya saben, amigos, a tener momentos de ésos en los que todo gira.


***** “Fraaaanco, Fraaaanco, que tiene el culo blanco...”

viernes, 13 de abril de 2007

Sinsemilia dixit...


On vous souhaite tout le bonheur du monde
et que quelqu'un vous tende la main.
Que votre chemin évite les bombes,
qu'il mène vers des calmes jardins.

On vous souhaite tout le bonheur du monde
pour aujourd'hui comme pour demain.
Que votre soleil éclaircisse l'ombre
qu'il brille d'amour au quotidien.

Puisque l'avenir vous appartient,
puisqu'on n'contrôle pas votre destin,
que votre envol est pour demain,
comme tout ce qu'on à vous offrir.
Ne saurait toujours vous suffire
dans cette liberté à venir.
Puisqu'on sera pas toujours là.
Comme on le fut aux premiers pas.

On vous souhaite tout le bonheur du monde
et quelqu'un vous tende la main.
Que votre chemin évite les bombes,
qu'il mène vers des calmes jardins.
On vous souhaite tout le bonheur du monde
pour aujourd'hui comme pour demain.
Que votre soleil éclaircisse l'ombre
qu'il brille d'amour au quotidien.

Toute une vie s'offre devant vous.
Tant de rêves à vivre jusqu'au bout.
Sûrement plein de joie au rendez-vous.
Libre de faire votre propre choix.
De choisir quelle sera votre voie
et où celle-ci vous emmènera.
J'espère juste que vous prendrez le temps
de profiter de chaque instant.

On vous souhaite...

J'sais pas quel monde on vous laissera
On fait de notre mieux, seulement parfois.
J'ose espérer que c'la suffira,
pas à sauver votre insouciance
mais à apaiser notre conscience.
Aurais-je le droit de vous faire confiance.

On vous souhaite...

jueves, 12 de abril de 2007

Días

Hay varios tipos de días: días en los que sólo hay sol, días de nubes y claros, días en los que el cielo está sencillamente atiborrado de nubarrones amenazantes. Bonitos o feos, éstos son los días fáciles.

Después hay días de matices, más complicados: días engañosos en los que piensas que, como sobre tu barrio las nubes son negras, el resto del horizonte está igual y no hay salida, sin darte cuenta de que el sol sigue detrás, latiendo fuerte; y hay otros días en los que te preguntas si no es Lorenzo el que te engaña, y te hace coger la sombrilla y el flotador pa irte a la playa ignorando la tormenta inevitable que avanza por el horizonte. En los que te da incluso miedo pensar que sí que hay sol detrás, porque empiezas a dudarlo y puede que no sea cierto.

De Levante o de Poniente. Uno las mueve, y otro las llueve (o eso dice el boqueronismo). Pero ninguno las elimina. Ni siquiera las hace más llevaderas. Hay varios tipos de días, y yo no sé cuál es más peligroso ni más feo.


***** “I thought I was doing well but I just want to cry now”....... “La historia de este viaje se repite: nos vemos en la próxima parada”

miércoles, 11 de abril de 2007

Retornando poco a poco...

Por hacer justicia, y aunque ya lo sepas, me queda dar las gracias porque vinieras, por permitirme compartir un cachito de esto, por la extraña sensación de que aquello haya estado presente en esto en el plano real, y no sólo en mi cabeza. Y, sobretodo, porque efectivamente... ¡Qué barbaridad! ¡Es que no puede llamarse de otra manera!

Ahora me concederé unas cuantas horas más para que mi cerebro, y luego estas líneas, se actualicen un poquito. Porque sigo embotada y mareada: el exceso de sensaciones y la falta de sueño, supongo. Y tú, niña, que siempre me haces sentir como en casa... Gracias a ti también por intentar planificar las vacaciones. Veremos.