domingo, 23 de septiembre de 2007

Piratas

Con diez cañones por banda...


Viento en popa a toda vela...




No corta el mar, sino vuela...



Que es mi barco mi tesoro;
que es mi dios mi libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria la mar...




Y yasta y punto... (el punto vale, las pelotas habrá que medirlas, como dicen en esa peli). Y no puede ser de otro modo.



A veces resulta increíble lo fácil que puede llegar a ser la oclumancia...



Y no, lo de arriba no es Muy Muy Lejano. Aunque lo parezca.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Objetivo conseguido: habemus frago (obsérvese que conjugo la forma impersonal del latín, no la primera persona del plural de nada).

Y no os cuento la ruta de vuelta para evitaros el ataque de apoplejía que la envidia podría provocaros. A cambio, prometo fotos. Y puede que incluso alguna postal.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Escarabajos, orugas y otras idas de olla

Creo que tengo algo dentro que está a punto de salir, pero no sé más datos. Miedo me doy, conociéndome... O no tanto (ni miedo ni conocimiento). Un día de éstos, cuando menos me lo espere, voy a decidir ser yo. Cuando decido ser yo... Sucede que a veces.

Mientras tanto, la vida me regala nuevos amigos que se esconden en los recovecos de mi cuarto y de vez en cuando salen a saludarme: escarabajos, orugas e insectos varios que añadir a mi lista de animales curiosos y admirados, ésa en la que el caracol ocupa el segundo puesto. Observarlos es una forma muy entretenida de pasar el tiempo, hasta el punto que me sorprendo a mí misma esperando a que aparezcan, y me hacen sonreír. Tres semanas conviviendo con ellos... Pues ya son como de la familia.

Algunos de estos amigos son guerreros, soldados que emprenden dudosas batallas sin que la d de la derrota figure en su diccionario. Como la oruga, que trata de escalar todos los obstáculos (zapatos, baterías del ordenador, etc) que encuentra a su paso. El escarabajo, sin embargo, tiene una especie de radar (llámese ojos) que detecta estas dificultades antes de darse de bruces con ellas... Y, o da media vuelta, o las rodea.

El escarabajo mola mucho, y es muy bonito. Pero quizá debería aprender de la oruga alguna lección: por ejemplo, a echarle huevos a los obstáculos. O puede que sea al revés, y la oruga tenga que ser más realista y mantener las patitas bien aferradas al suelo.

Me pongo a cavilar y me acuerdo de lagartijas y almendros que florecían allá por el mes de febrero, en aquellos "descansos dominicales" (¿te enlazo o no te enlazo?). Y por elucubrar que no quede... ¿Será el Lenguaje del Mundo, que me regala escarabajos y orugas porque me está queriendo decir algo?

Mientras tanto, aprendo a sonreír. Y los colores cambian, poco a poco, como corresponde a cualquier cambio de estación (a pesar de que aquí ya hace un frío que pela). A lo mejor va a ser verdad -al fin y al cabo todos somos animalitos- que si tú fueras oruga y yo escarabajo... Seríamos soldados de ésos... (repito, ¿te enlazo o no te enlazo?).

Puede parecer que me estoy liando... Pero en el fondo de mi cabeza todo está más claro. Y estoy muy contenta, casi diría feliz (que ya iba tocando). Y cuando decida ser yo...


***** "This could be nothing but I'm willing to give it a try"