Hoy huele a pólvora. Lo dice la memoria de mi piel, que no necesita relojes para saber qué día es.
Hoy huele a pólvora, y ya van cinco "hoys" que ese olor me hace llorar de pena, de nostalgia y de rabia, y pasarme toda la semana anterior a base de pesadillas. Y no es verdad que cada año me afecte menos, por mucho que mi caparazón se empeñe en no decirlo en voz alta...
Hoy huele a pólvora... Y es un olor tan especial que tengo el calendario grabado a fuego...
Quizá por eso parece imposible no acordarme de que hoy hace un año que te fuiste. Te fuiste justo la mañana en que más te necesitaba, porque olía a pólvora y yo necesitaba taparme la nariz con tu abrazo. Hace un año que te fuiste, y qué quieres que te diga... El mundo no se ha parado, tal como sabíamos. Es más, el mundo me sigue pareciendo un lugar demasiado injusto y demasiado bello para dejar de respirar... Y qué quieres que te diga... Cada vez te pareces menos a ese El Hombre del que yo solía hablar aquí, porque desde luego muy hombre no has sido. Y porque incluso en esa superficie horizontal donde ganaste las mayúsculas de la H por antonomasia están a punto de pisarte los talones, tanto a nivel peluchil como hormonal (están a punto de pisarte los talones = eufemismo que quiere decir que ya te los están pisando, pero que sigue costándome enterrar definitivamente tu leyenda).
Así que... Qué quieres que te diga... Yo me lo perderé, sí; pero más te estás perdiendo tú, que, ahora sí que te lo puedo asegurar, en tu vida te has visto en una feria con tantas luces... Ni te verás...
Y mientras, continúa este aroma metido en mi nariz, y llevo una semana acordándome de que hoy huele a pólvora...
***** "¿Dónde estabas cuando te llamaba?"
Hoy huele a pólvora, y ya van cinco "hoys" que ese olor me hace llorar de pena, de nostalgia y de rabia, y pasarme toda la semana anterior a base de pesadillas. Y no es verdad que cada año me afecte menos, por mucho que mi caparazón se empeñe en no decirlo en voz alta...
Hoy huele a pólvora... Y es un olor tan especial que tengo el calendario grabado a fuego...
Quizá por eso parece imposible no acordarme de que hoy hace un año que te fuiste. Te fuiste justo la mañana en que más te necesitaba, porque olía a pólvora y yo necesitaba taparme la nariz con tu abrazo. Hace un año que te fuiste, y qué quieres que te diga... El mundo no se ha parado, tal como sabíamos. Es más, el mundo me sigue pareciendo un lugar demasiado injusto y demasiado bello para dejar de respirar... Y qué quieres que te diga... Cada vez te pareces menos a ese El Hombre del que yo solía hablar aquí, porque desde luego muy hombre no has sido. Y porque incluso en esa superficie horizontal donde ganaste las mayúsculas de la H por antonomasia están a punto de pisarte los talones, tanto a nivel peluchil como hormonal (están a punto de pisarte los talones = eufemismo que quiere decir que ya te los están pisando, pero que sigue costándome enterrar definitivamente tu leyenda).
Así que... Qué quieres que te diga... Yo me lo perderé, sí; pero más te estás perdiendo tú, que, ahora sí que te lo puedo asegurar, en tu vida te has visto en una feria con tantas luces... Ni te verás...
Y mientras, continúa este aroma metido en mi nariz, y llevo una semana acordándome de que hoy huele a pólvora...
***** "¿Dónde estabas cuando te llamaba?"