miércoles, 14 de enero de 2009

O que pase un milagro o pase algo...

jueves, 8 de enero de 2009

El día D

El día que los nervios no me ataquen cuarenta y ocho horas antes... El día que no se me salten los lagrimones cuando en el telediario anuncien que Oriente sirve, además de para que los palestinos caigan como chinches entre terroristas de a pie y terroristas de Estado, para albergar a unos Reyes que vienen a visitarnos... Y no llore cuando salen niños diciendo que se han pedido una hermanita... El día que no se me pongan los pelos como escarpias al ver el ambiente cabalgatero, las miradas de los niños, las churrerías llenas, los roscones agotaos, el papel de regalos asomando por encima de una mochila... El día que no vuelva a emocionarme al ver gente cargando paquetes y bolsas de casa en casa en una mañana soleada y fría...

El día en que no invierta diez minutos de mi vida en ponerle agua a los camellos, roscón, champán y tres copitas; en avanzar definitivamente las figuras en el Belén... Que no coloque los zapatos más relucientes en mi sitio del sofá y no desmonte el salón para tal fin, y mi madre no ande quejándose... Que no te tengas que bajar del burro y mandar sms mañaneros retirando tus palabras defecales...

... Que no olvide las bondades de la República que tanto pregono 363 días al año, para poder así demostrar que el 5 y el 6 de Enero son las excepciones que confirman esta regla... Que no sea mi momento preferido del año, y la mayor de las cosas que hacen que la vida valga la pena...

... El día que todo esto deje de hacerme ilusión, que haga caso de los burdos rumores... El día que me crea la milonga ésa de que los Reyes son los padres...

Ese día, la vida perderá la mitad de su encanto, y ya no servirá demasiado intentar sonreír. Y me sigo negando a que eso ocurra.

***** "Campanitas verdes, hojas de limón"