Típico, también, de Septiembre. En este caso, de finales de Septiembre...
Típico no tener claro si hay algo más, o si es sólo ésa la causa -en cuyo caso, "si te quedas inmóvil al borde del camino y te salvas, entonces... no te quedes conmigo", no hay nada más que añadir por mi parte, aunque duela.
Aunque dijiste que preferías no salvarte, pero eso fue hace mucho tiempo (en realidad no tanto, pero a mi piel le parece que hubiera pasado un siglo). Si no te estás salvando, si te estás moviendo, aunque sea por otro camino... Entonces quédate, que yo también me quedo contigo.
Típico no tener claro si hay algo más, si te estás salvando o todo lo contrario, si te estás quedando inmóvil o por el contrario inmóvil hubiera sido permanecer en mi regazo...
... Pero aunque sea típico no tener claro si es eso o no... Estoy harta de darle miedo a la gente. Porque no lo entiendo. No veo el peligro, y no voy a verlo por mucho que lo expliquéis...
... Y aunque no me guste la gente que se salva... Duele mucho. Sobre todo la reiteración. Y escuchar -con palabras o con silencios, con los labios o con el corazón- que doy miedo en tres sitios distintos -en los que me importan o en los que no, en los propios o en los ajenos, en los efímeros o en los que se suponían duraderos- en una misma semana... Es más desesperanza de lo que mi caparazón es capaz de soportar.
Y no se me da bien escribir con las letras del teclado mojadas. Porque no me gusta la gente que se salva. Y aunque moje el teclado... Yo no pienso salvarme. No pienso quedarme inmóvil al borde del camino. Me niego. Aunque ahora no sepa ni por dónde empezar, tengo que conseguirlo. Yo sí que voy a hacer futuro mi fuerte fragilidad...
***** "El caso es que no conseguimos aislarnos del resto de este mundo donde los humanos cambian sus sueños por aire".
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