viernes, 11 de diciembre de 2009

Presque back y...

... Aún no me he ido y ya ando buscándote...

... Qué pena, porque si yo fuera realmente ave de paso, no me harías tanta falta... Dudo mucho que las aves migratorias se enamoren cuando menos lo anticipaban...


Te busco entre la gente y el ruido de las plazas, te busco en las calles de ciudades que yo ya no conozco y tú ya no recuerdas. Te busco en el aroma de mujeres que pasan a sus cosas, a la lucha que cogen (jejeje). Te guardo una tarde de sol por si la quieres, ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarte. Te guardo una mirada risueña que nada pretende (o que lo pretende todo, mejor dicho), te guardo en un bolsillo el calor de mi piel por si vinieses.

Yo me guardo en un bolsillo el color y el calor de tu piel, por si no vienes. Guardo tu mirada risueña.

Me guardo una tarde de sol por si hace falta (porque me hará falta). Ése es un tesoro que nadie podrá arrebatarme.



http://www.youtube.com/watch?v=UByu9PTK-bY

viernes, 18 de septiembre de 2009

¡¡Pero bueno!! ¡¡Qué despiste tan imperdonable!! Resulta que hace un mes que dejé de incluirme en ese segundo grupo, y se me había olvidado contarlo aquí. Pues sí: ahora sé lo que se siente, y por partida doble. Una, porque quien tiene una amiga nueva tiene un tesoro. Otra, porque quien recibe una visita que está a punto de horca, recibe también un desayuno con huevos fritos incluidos... Aunque para ello haya tenido previamente que dejar caer, por mail, ciertas peticiones (mi madre lo llamaría inteligencia emocional: si quieres algo, pídelo).

jueves, 10 de septiembre de 2009

A doble altura y con ventanales grandes

(Demasiados días sin comentar que Septiembre ya comenzó y que viene, como todos los años, a tope de momentos, sensaciones y emociones... A tope de "sin saber cómo ni cuándo"... Pero otro día trataré de explicarlo mejor...)


La ventaja de los lugares así, a doble altura y con ventanales grandes, es girarme para enseñar el cuadro del fondo y verte abajo, sonriéndome de reojo, justo cuando se supone que debías estar en la otra punta de la ciudad pero aun así viniste...

La ventaja de que sea Septiembre es que los ventanales grandes a doble altura y las apariciones inesperadas me provocan cierto brinquito en el estómago...



*****
"Pero sucede también que sin saber cómo ni cuándo..."

domingo, 16 de agosto de 2009

San Roque

Hoy huele a pólvora. Lo dice la memoria de mi piel, que no necesita relojes para saber qué día es.

Hoy huele a pólvora, y ya van cinco "hoys" que ese olor me hace llorar de pena, de nostalgia y de rabia, y pasarme toda la semana anterior a base de pesadillas. Y no es verdad que cada año me afecte menos, por mucho que mi caparazón se empeñe en no decirlo en voz alta...

Hoy huele a pólvora... Y es un olor tan especial que tengo el calendario grabado a fuego...

Quizá por eso parece imposible no acordarme de que hoy hace un año que te fuiste. Te fuiste justo la mañana en que más te necesitaba, porque olía a pólvora y yo necesitaba taparme la nariz con tu abrazo. Hace un año que te fuiste, y qué quieres que te diga... El mundo no se ha parado, tal como sabíamos. Es más, el mundo me sigue pareciendo un lugar demasiado injusto y demasiado bello para dejar de respirar... Y qué quieres que te diga... Cada vez te pareces menos a ese El Hombre del que yo solía hablar aquí, porque desde luego muy hombre no has sido. Y porque incluso en esa superficie horizontal donde ganaste las mayúsculas de la H por antonomasia están a punto de pisarte los talones, tanto a nivel peluchil como hormonal (están a punto de pisarte los talones = eufemismo que quiere decir que ya te los están pisando, pero que sigue costándome enterrar definitivamente tu leyenda).

Así que... Qué quieres que te diga... Yo me lo perderé, sí; pero más te estás perdiendo tú, que, ahora sí que te lo puedo asegurar, en tu vida te has visto en una feria con tantas luces... Ni te verás...

Y mientras, continúa este aroma metido en mi nariz, y llevo una semana acordándome de que hoy huele a pólvora...




*****
"¿Dónde estabas cuando te llamaba?"

viernes, 14 de agosto de 2009

Me busco

Empiezo a aprender cómo camina mi corazón... Y no sé si me gusta... Algún día aprenderé el porqué de algunas cosas. Me precipito, salto al vacío, luego me siento y me pongo a buscarme.

... Y es que ya se va notando que Septiembre está a la vuelta de la esquina...





***** "Busco, me busco y no me encuentro"

martes, 11 de agosto de 2009

Chamaquiteando

- Se te están poniendo los ojos chinitos chinitos.
- Eso es porque yo nunca me había encontrado con una mujer así como tú...


Pero qué peligro de bilirrubina... Si cada vez que te miro me estás mirando... Y en esta oficina hemos creado un monstruo, una espiral desatada...


... O de lo bonita que se ve la vida con orgasmos y achuchones... :-)



***** "Ay negra, mira, búscate un catete, heyyyyyy"

domingo, 19 de julio de 2009

Se hacen charcos, se hacen olas

Esta bebida nacional me da un sueño y una melancolía que no se sostienen. Va a haber que encontrarle una solución, aunque no sé cuál, antes de que sea demasiado tarde...


Y traigo el peine de mi alma (que está harto de la gente)
que ya está hasta los cojones de peinar tirabuzones,


... Dejadme que os cuente mi cuento de herida y caricias,
mi historia de nadie, mi nana de hambre, todas mis mentiras...

... Dejadme que invente que un tren es la libertad mía, que va donde quiero,
sin más traqueteo, sin más tontería... Más que agua es aguarrás...




***** "...Si buscas deslumbre y encuentras alambre será que descuidas..."

miércoles, 15 de julio de 2009

Y, en realidad, a estas alturas ya está claro que la he vuelto a cagar. Y que no debería haberme dejado llevar ni por Marruecos ni por Estambul: porque hay veces que la emoción del momento satura tu necesidad de inquietud por un tiempo; y veces que te la reactiva. Y así estoy yo ahora, que en vez de una mujer soy una hormona con patas. En vez de pensar hormono. En vez de concentrarme hormono. En vez de trabajar hormono... Y hormono sin desahogo porque Estambul no piensa volver a cruzar el Bósforo, aunque aún no sé si porque no le parece tan bonito o por pura paja mental.

Y hormono y hormono, y este calor no ayuda... Aaaaayyyyyyy omá si Estambul no estuviera tan rico.....

sábado, 11 de julio de 2009

Entre Marruecos y Estambul

Yo iba a escribir algo acerca del cuidado que hay que tener cuando te intenta enseñar a bailar alguien que... Alguien que despierta tus instintos más básicos.

Iba a escribir que bastante difícil me resulta mantener el ritmo, como para que encima me agarres y te me pegues tanto. Iba a escribir que gastaras cuidaito, porque si encima de apretarme así me seguías diciendo "Pégate más, méteme más el pie, tienes que bailar casi encima mía"... Pensaba escribir que si volvía a escuchar eso no respondía de mis actos.

Todo eso pretendía yo escribir anoche... Hasta que, entre Marruecos y Estambul, te intuí en la mirada que tu lengua estaba a un tris de no resistir la tentación. Y ahí sí, sé que la intuición no me falla. Y entre la Mezquita Azul y el Bósforo te devolví esa mirada (ésa que, por poco listo que seas, estuviste pillándome la noche entera)... Y habría sido la primera vez que la intuición me fallara.



***** "Siento más corazones que arenas en mi pecho; dan espuma mis venas..."

martes, 7 de julio de 2009

Ya va siendo hora

No me acordé de olvidar que hoy es San Fermín, patrón de los capicúos...







***** "Ojalá fuera más fácil olvidarte... Ojalá no duela tanto no verte y los días me hagan mucho más fuerte"

lunes, 6 de julio de 2009

Porque yo lo valgo

Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia...

... Hoy ha habido un rato, quizá un par de horas de intermitente intensidad, en la que me he sentido feliz por nada (que es probablemente la mejor de las felicidades) y reconciliada con el mundo.

Y ha sido la primera vez en muchos meses que me siento así (así de alegre y así de en paz). La primera vez que esos momentos no tienen que ver con paletudos, secuestradores o producciones de serotonina...

Me da miedo hasta decirlo... Pero es de justicia... Y qué pinta tan buena tiene esto...



***** "Ojalá que llueva café en el campo"

domingo, 5 de julio de 2009

Y 500 noches

sábado, 27 de junio de 2009

Buscando en la basura

Si no fuera porque cumplir años no es en balde, porque de alguna manera ya venimos de vuelta, y porque por todo esto ya pasé... Pensaría que ya nunca más podré volver a emborracharme, por miedo a que la lucidez etílica me lleve, invariable e inamoviblemente, a ti.

Porque yo, en realidad, debería concentrar toda mi fuerza y mi energía en no entregarme tanto: en no regalar mis lugares preferidos, mis bares favoritos y mis canciones especiales. Así no tendría que acordarme tantísimo y tan irremediablemente de ti cada vez que piso los mismos sitios que pisaba ya mucho antes de conocerte. Es como si me usurparas hasta la parte de mi vida que no surgió contigo, aquélla en la que no tenías exclusividad.


No tardarías, entonces, tanto en no doler. Yo, en realidad, debería concentrar toda mi fuerza y mi energía en no entregarme tanto... Pero entonces, ¿seguiría siendo yo?




***** "Absurdo como un domingo por la tarde, como las balas por el aire, como un puto despertador. Inútil, como los besos que no diste, como un cuerpo que se viste cuando me desnudo yo... Confuso como las frases que ya no te escribo pa que vuelvas otra vez. Ya ves, voy buscando en la basura unos labios que me digan "esta noche quédate".

lunes, 22 de junio de 2009

T'es où?

I thought I saw a man brought to life. He was warm, he came around like he was dignified. He showed me what it was to cry.

Well you couldn't be that man I adored. You don't seem to know or seem to care what your heart is for. I don't know him anymore!!

There's nothing where he used to lie, my inspiration has run dry. That's what's going on: nothing's fine, I'm torn. I'm all out of faith, this is how I feel, I'm cold and I'm ashamed lying naked on the floor.

I'm already torn...


viernes, 12 de junio de 2009

Reflexiones vitales I

Hay dos clases de mujeres en el mundo:

A las que les han llevado el desayuno a la cama, y las que no han tenido nunca en su vida esa suerte.

Lamentablemente, me incluyo en el segundo grupo (¿acabo de auto-etiquetarme como "mujer"? Oh-my-God!! Tan viejuna!): todo lo más, me he tenido que conformar con unas cuantas promesas incumplidas, un "Si lo llego a saber...", y un zumo de naranja en el sofá.

Lo confieso:
Nunca me han traído el desayuno a la cama. Y cada vez lo llevo peor.



***** "Cuando tenga valor para hablar diré que tengo miedo de vivir sin volver a escuchar cómo suena un te quiero".

viernes, 5 de junio de 2009

Oda a la mantequilla

A veces me paro a pensar (últimamente bastante: sí, te he hecho caso, y no me he ido a la playa con el Sandevid pero sí al parque con la libreta), y la única conclusión que saco es que me fascina el cerebro humano, o el alma, o el corazón, o lo que quiera que sea.

A veces me paro a pensar, y me parece tan surrealista como mágico que, pese a que nunca estuviste demasiado presente en mi día a día, haya momentos en los que invariablemente vuelves a mí. Me sigue resultando increíble recordar con tanta claridad cómo me sentabas en tus rodillas y me ibas untando pan (poco) con mantequilla (mucha), cómo a mí se me hacía la boca agua y a ti se te estiraba la sonrisa hasta cada una de tus enorme orejas. El ritual mágico que convertía los viernes por la noche en uno de los mejores momentos de la semana, y, desde luego, el único en el que comía con ganas y velocidad (por extraño que pueda parecer ahora). Me lo debiste escribir en la piel, porque no hay una sola vez que yo vea mantequilla y no me acuerde de ti. Ni una sola vez que no me siga sorprendiendo tener esa asociación mental tan metidita ahí dentro, desde hace aproximadamente unos 22 años.

Tan sencillo y tan especial como el pan con mantequilla... Hoy también es viernes por la noche, pero hace demasiado tiempo que todo cambió. Todo menos el pan con mantequilla, la única tentación a la que ni intento resistirme, pese a tener comprobadísimo que, al día siguiente, el botón de mis vaqueros me hará sufrir en una cantidad directamente proporcional a las dimensiones del atracón. Porque hace, hoy, exactamente 4 años que dejé de intentar resistirme, y ahora me la como en tu honor. En honor de lo mucho que te recuerdo cuando veo la mantequilla, y de que, en el fondo, me alegro de que te fueras en ese momento, porque quizá si hubieras tardado unos años más, habríamos tenido ocasión de chocar mucho, en ciertos aspectos inocuos y en otros no tan inocentes; o quizá habría terminado teniendo que darme por enterada de cosas que nunca quise saber...

Hoy es viernes por la noche. Y, además, hace exactamente 4 años que me propuse no resistirme ni una vez más a la mantequilla. Así que me voy a la cocina a buscarla antes de que ella me encuentre a mí. Y pienso darme un atracón, que es mi manera de decirte que los viernes por la noche te echo mucho de menos, abuelo.

domingo, 31 de mayo de 2009

Río...

... "Y si me acuerdo de ti es porque el frío me aconseja que lo haga"...

jueves, 21 de mayo de 2009

3ª conjugación

Ellos fingen

Vosotros fingís

Nosotros fingimos

Él finge


¿Tú finges?


¿¿Y yo?? ¡¡Yo finjo!!...



... Pero... ¿Engaño a alguien?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Don Mario dixit

Ya he hablado de ella, ésta es mi preferida... Con permiso de Táctica y estrategia, claro. Creo que son las dos letras con las que más me identifico ever. Pero quizá éste en concreto sea más especial: no más certero, el otro también lo clava, pero éste es más único, más DonMario y menos Lugarcomún; porque me dice mucho sobre muchas cosas, porque al final ésa es la esencia, por muy radical que parezca. Porque al final ésa es la línea que separa la gente que merece la pena de la que no la merece.


Táctica y estrategia me parece igual de definitoria, pero la dualidad entre ambas se balanza hacia uno u otro lado según el momento de mi vida que esté viviendo. Hace, curioso, casi exactamente un año, (casi) toda armonía yo, os puse Táctica. En épocas de mi vida llenas de rabia, contra las injusticias del mundo en general y contra algunas mías en particular, como esta etapa que se prolonga, No te salves, a la que ya había hecho alusión, es una de las pocas cosas que me reconcilian con mi camino.


NO TE SALVES
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

Pero si pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo





***** "Y no se quedará inmóvil al borde del camino, y hará futuro su fuerte fragilidad".

martes, 12 de mayo de 2009

Saudades

L de él: ¿Cuánto funge?
L de yo: Um bocadito.
L de él: ¿Cómo que um bocadito? ¿Só? Jooooo.
L de yo: Bueeeeno. Un poquito más de um bocadito.
L de él: Ah vale. ¿Só un poquito?
L de yo: En realidad, bastante más de um bocadito.
L de él: Mejor, mejor.
L de yo: ¿Y tú qué, tú cuánto funge?
L de él: Yo, un saco grande de fuba. Un saco muy muy grande de fuba.
L de yo: ¡Hala!
L de él: Claro. Y ésa es una de las razones por las que ahora estoy mal aquí y todo esto me parece más feo... Jo, qué mal se le da a mi voz ponerse dulce, mi cara es mucho más expresiva que mi garganta...



... Lo bueno es que anoche me hiciste sonreír mucho y, aunque no te veía, tu voz estuvo especialmente expresiva... Lo ¿malo? es que la cam te dejó al descubierto mis sonrisas... Y que, aunque E me recuerde que como humanas que somos es lógico necesitar mimos y amor de vez en cuando, incluso si es en abstracto... Me cuesta aceptarlo. Ssshhh, no se lo digas a nadie... Es el secreto de las tartarugas.



***** "Y si seguimos con el plan establecido nos cansaremos al ratito de empezar. Probablemente no encontremos el camino, pero nos sobrarán las ganas de volar".

sábado, 18 de abril de 2009

Atónita

El otro día, el del tradicional botellón del 14 de Abril, acabamos hablando, como de costumbre, de las dos cuestiones principales de la vida: de política y de sexo. Y me preguntaba el amigo carnavalero, ante mis vehementes afirmaciones, si es que yo nunca le había dicho a mi pareja eso de “Ay no, es que me duele la cabeza” o, más directamente, “Hoy no me apetece”.

Me quedé reflexionando para asegurarme de no mentir… Pues no, la verdad es que no. Yo nunca le he dicho que no a un polvete previsiblemente bueno (doy por hecho que con una pareja lo es: si no, no es pareja, por lo menos no mía). Ni siquiera a uno previsiblemente rutinario. El 95% de las veces he tenido las ganas incorporadas per se, y en el 5% restante no ha sido demasiado difícil contagiármelas… En eso El Hombre era único: en asegurarse, en el 1% de los casos en los que yo andaba demasiao pillá de tiempo como pa pensar en sexo y él tenía que convencerme de alguna manera, de que el 99% restante de las veces no tendría ni que insistir.

Hasta hoy. Hoy ha sido la primera vez que he rechazado una oferta potencialmente atractiva y satisfactoria porque, sencillamente, no me apetecía. Me ha podido la pereza a las ganas. Y eso que anoche, haciéndote caso as I use to, hice los deberes y me dejé las piernas suavitas suavitas. Incluso al saber que no sé cuándo se me va a volver a presentar ocasión alguna (sobre todo una vez revisado el calendario y comprobada la inoportunidad de los ciclos “aquéhuelenlasnubes”).

Y yo me pregunto… ¿Será esto normal? ¿A qué se deberá? ¿El recule de la primavera? ¿El desajuste de mis biorritmos? ¿La vejez? Y, lo más importante… ¿Debería preocuparme?

domingo, 12 de abril de 2009

Volviendo

Abro la libreta aún guardada en el equipaje de mano y me encuentro con esto escrito...


La vida son pequeñas cosas, eso ya lo sabíamos. Pequeños detalles. Por ejemplo, la salsa envasada de una ensalada envasada que te dan en un avión (envasado). Una salsa que te teletransporta, como por arte de magia, a aquella ciudad (y aquel comedor con palmeras). Un sitio que echas tanto de menos que cuando, en momentos como éste, algo te lleva allí, el dolor te desgarra por dentro. Y te encanta el dolor, te encanta su raíz. Y de repente te encanta la vida (o quizá sea el efecto combinado de jaqueca, antihistamínicos, fiebre y vino).


***** “Que se fundan balas para hacer campanas de libertad”

jueves, 2 de abril de 2009

Constatando evidencias...

Yo: "Desde luego... Si es que... Se nos escapan los mejores"

Ella: "¡Cómo lo sabes...!"




***** "Mi galeón sigue el suspiro del Poniente... Treinta cañones por el aire van silbando... Ya sale el sol hacia babor por Punta del Diablo... Por un bajel que se marchó cantando triste esta canción. Oh oh oh y una botella de ron"

jueves, 26 de marzo de 2009

(Tus) Pros y (tus) contras: me gusta(¿s?)... Recapitulándote

No me gustaron todas las veces que no tuviste valor o consideración, que te hiciste de rogar, que te faltó decisión, personalidad, espontaneidad y cojones. Que te olvidaste de que, camarão que dorme, a onda leva.

No me gusta que a veces las uses de escudo… Pero me encantan tus sonrisas sonoras.

No me gusta cuando te rayas… Pero me gusta cómo te tocas la barbilla cuando estás pensativo. Y cómo te sigue sorprendiendo que sepa cuándo le estás dando vueltas al coco.

No me gusta su infrecuencia... Pero me flipan nuestras noches juntos: me encanta nuestra metafísica trasnochadora; estar tumbados horas y horas sin que se nos agote la conversación; que siempre me cosquillees la espalda; tus habilidades (ejem). También me gustan nuestras noches separados: que me cuentes cuentos, que anuncies once veces el sueño que tienes, que me cantes nanas a la EstePaís-ana (Duérmete moça, duérmete ya, que viene el bandido y te robará. Si al bandido el móvil no das, con la botella te rajará). Que llames sólo para dar las buenas noches. Que hagas una lista de "Buenos días" a objetos.

No me gustó que tuvieras que presenciar aquella conversación tan agradable en aquel hospital… Pero me encantó que entraras conmigo en todas las consultas.

Me crispa que tu despiste te haga tener detalles tan feos… Pero me gusta lo consciente que eres de algunos de tus defectos. Me gusta que te dé la vena orgullosa con las críticas de los demás, y no con las mías.

No me gusta lo mojigato que eres a veces... Sin embargo, me hace gracia que te pongas colorado cuando alguien te dice una barbaridad, que consideres poco elegante dejarte “cosas” sin recoger… Y poder volver a cachondearme de tu falta de elegancia.

Me joroba que preguntes, como si no lo supieras, porqué te llamo bandido, porque un día yo voy a ser valiente como pa responderte y tú no vas a ser valiente como pa continuar la conversación… Pero me gusta cuando finges indignarte porque te lo llamo a la cara, o porque se lo digo a tu espalda. Me jode que no admitas que eres así... Pero me gusta que no lo seas. Me molesta que estés tan limitado por tus propias barreas pseudo-morales… Pero me gusta saber que, en el fondo, es sólo que estás perdido; y que, si no te encuentras, el único desgraciado serás tú.

Me fastidia que lo lleves al extremo… Pero me gusta que siempre te preocupes por los demás.

Me molesta la estúpida barrera mental por la que vendes tan caros los besos… Pero me encanta cuando se te escapa alguno. Y me encanta la generosidad de tus abrazos. Me gusta cuando, al girarte, tiras de mi brazo y lo enroscas a tu alrededor. Me gusta cuando lo haces para demostrar que you were not meaning to darme la espalda. Me gusta que, cuando en mitad de la noche te la doy yo a ti, te baste una mano para arrastrar todo el peso de mi cuerpo hacia tu pecho. Me gusta que ésa sea tu “adaptación postmoderna de la costumbre neanderthal de arrastrar a la hembra de los pelos pa meterla en la cueva cuando la llamada de la procreación se hace insoportable”.

Me jode que a veces seas tan tonto, o te lo hagas. Pero me gusta que seas más inteligente de lo que sueles parecer. Que seas capaz de hacerme pensar.

Me fastidia que no termines de mojarte (aunque así me permites a mí también pasar palabra)… Pero me gusta que te metas en jardines de los que sabes no podrás salir. Me encanta meterte caña, la cara de bobo que se te queda cuando recuerdas que soy más lista que tú y que, aunque a veces me haga la tonta, sé mucho más de lo que querrías.

Me jode que no cumplas lo que dices. Me jode ser tan consciente de tu informalidad… Pero me gusta que digas que nos vamos a ver pronto. Me jode que ni siquiera seas consciente de lo informal que puedes llegar a ser, pero me gusta cuando intentas defenderte.
“- No me creo nada, porque como has sido tan informal…
- ¿He sido muy informal?
- Has sido bastante informal, sí.
- Jo, tienes razón. Es que esta ciudad me vuelve un impresentable. De todas maneras, te quiero recordar que…
- ¿Te crees que no me acuerdo? ¿Te crees que si me acordara sólo de lo informal que has sido iba a estar aquí haciéndote la maleta?”

Me jode que te las merezcas, pero me gusta la voz con la que me dices "¿Me vas a echar la bronca?" y con la que a continuación te disculpas.

Me crispa mucho... Pero, en el fondo, parte de tu encanto radica en tu imprevisibilidad: alejándote o acercándote, siempre haciendo lo contrario de lo que parecía que harías. Me encanta cuando apareces con planes inesperados. Me jode que, ahora como antes, te hayas puesto las pilas cuando ya nos quedaba poco tiempo... Pero me encanta que, al menos, te las hayas puesto.

En definitiva, no me gusta que me desconciertes… Pero me gusta darme cuenta de que te desconciertas más a ti mismo.

Me gustó que aparecieras aquel día en el aeropuerto. Me gustó aquel “te voy a echar de menos” y aquella postal. Me gustó que me llamaras para inaugurar el año y averiguaras el municipio de Alicante de 5 vocales. Aquella sorpresa animal. Que en vez de irte al cine me trajeras comida de enfermo. Me gustó sufrir en una fiesta por lo mucho que me dolían las piernas. Tu respuesta entrecortada y después tu "¿Qué es lo que me habían preguntado?". Me gustó hacerte la maleta. Aquel "Me gusta cómo vienes hoy, porque vienes vestida de ti misma: ni con camisas mías que te llegan por las rodillas, ni con los ojos pintados". Me gustó cuando dijiste que te encantaría poder quedarte la mañana entera. O aquello de “No estaría mal que estuvieras. Estaría muy bien”. Profanar la camiseta. Me gustó que pensaras en traerte tu estuche de las lentillas y acabáramos compartiendo el mío.

Me gusta lo ganso que eres con tus chistes malos, ser yo tan gansa que hasta me hacen gracia, y lo mucho que nos reímos. Me gusta cuando te pones bizco. Me gusta la manera en la que alargas las vocales. Me gusta la manera en la que mezclas ya Esteidioma con el castellano, hasta el punto de cagarla por escrito... Me gusta que seas igual de friki que yo, y podamos tirarnos horas hablando en 4 idiomas. Me gusta que diminutes mi nombre en vez de acortarlo, y que me pongas apodos originales. Me hace gracia que me conviertas en gimnasio. Me gusta tener una anécdota de atraco que compartir contigo, y lo bien que lo imitas: ssssshhhhhhh.

Me gusta seguir debiéndote una cena, porque si no te la cobras, te arrepentirás. Me gusta que empieces a creerte que los Reyes existen, y que lo que les pedí en aquel vídeo está al caer. Me gusta que siempre digas “Oye, que gracias por llamar”. Me gusta darte clases de gastronomía y que luego nunca recuerdes lo que es un sofrito. Me encanta que, aun siendo un completo inútil en la cocina, me hagas los huevos fritos justo como a mí me gustan (y sólo te superen, ligeramente, los de mi mamá). Me gusta depilarte las cejas, y que me lo pidas. Me gusta que siempre nos riamos con ese juego tan tonto de agarrarme para no dejarme salir de la cama, que te decepciones cuando yo no te lo hago a ti y se te escape un “¿Pero es que no me vas a coger?”. Me gusta cuando dices: “¿Quieres que te lleve mañana al trabajo?”.

También me jode no haber sido yo, haber callado ciertas veces y no haberle echado muchos huevos. Pero me gusta haber mantenido esta prudente distancia. Me jode saber que no sólo tú frenabas… Pero me gusta darme cuenta de que, si alguien leyera sólo la mitad de este texto, esto parecería haber sido mucho más de lo que en realidad fue.

Me gusta poder considerarte un buen amigo, aunque me jode ser consciente de que quizá me equivoque. Me gusta la sensación de estar escribiendo porque así desahogo esta tristonería que me ha dejado la despedida (más de la esperada), y en el futuro volver sobre estas líneas me hará sonreír. No sé si me gustaría que leyeras que me gustan todas estas cosas… No sé si tendría valor… Te mereces que lo escriba porque, al fin y al cabo, has compartido casi todos mis días durante estos 5 meses, y me has dado grandes orgasmos momentos… Pero no creo que te merezcas leerlo, porque… Porque me gusta todo lo que he relatado, me gusta cuando eres así de guay… Pero me jode que lo hayas sido (proporcionalmente) tan pocas veces.

Me gusta releer esto con una enorme sonrisa. Me gustan todas esas cosas… Pero sigo sin saber si me gustas tú. Aunque a veces, como ahora escribiendo, sí lo tenga un poco más claro. Aunque me haya dado una punzada de alegría vergonzantemente egoísta cuando casi no puedes volar hoy. Aunque ya esté sintiendo haber perdido lo que teníamos... Aunque ya te esté echando de menos.




***** "Regálame la silla cansada de la esquina donde te esperé, donde siempre te esperaba, amor"

jueves, 12 de marzo de 2009

Y es que en Marzo me toca...

Al final esto no ha salido exactamente como yo pensaba que iba a salir. Pero es que el día ha sido demasiado especial como pa salir inmune. Y ha incluído malas noticias que, sin embargo, no me quitan la sonrisa mientras escribo esto. Además, como mi club de fans me lo estaba reclamando y ya tocaba más de la cuenta... Ahí queda eso.

Pues sí. A veces la vida te sorprende, en los momentos más desconcertantes y en los sitios más inesperados. Te sorprende y, después de llevar siete meses puteándote sin parar, te regala pequeños destellos que te hacen sonreír gratuitamente, y que te recuerdan que, reniegues cuanto reniegues, todos, pero absolutamente TODOS los sitios en los que vivas, por más difíciles que sean, tendrán cosas que merezcan la pena... Y que, puede, todo es posible, que hasta termines echándolos de menos.

O quizá sólo sea mi ciclo vital, que, como en otras ocasiones, está aprimaverándose (si bien mis biorritmos deberían estar ya adaptados a este verano perpetuo, pero puede que no, puede que a mí también me llegue la primavera). Y, como toca cada vez que queda más o menos un mes para cerrar una vuelta al círculo, mi cuerpo se pone tonto: tierno, receptivo, místico, melancólico... Se acercan las despedidas, momento crítico e intenso donde los haya... Y, ahora quizá más que nunca, la intensidad no me molesta. Es más, la voy a recibir con los brazos abiertos, porque ya iba tocando después de tanta apatía.

Me he sentido muy viva esta tarde cuando me habéis dicho, a dos bandas y media, que ya no os veré allí. Joder, qué pena me ha dado. Aun cuando en frío las cosas no siempre se notan, es en estos momentos cuando te das cuenta de cuánto te llegan las cosas, de cuánto quieres a la gente y cuán unida te sientes, mesmo a tu pesar, a determinadas cosas y sitios. Así que no me ha importado sentirme viva y triste esta tarde...

... No me ha importado porque ese mismo lazo me hizo sentirme viva, y contenta, estos últimos días... Cuando compré un periódico como regalo de cumpleaños y, a cambio, recibí un abrazo espontáneo y sincero. Cuando aprendí a tomarme como un chiste la gilipollez estrella de la gilipollas estrella. Cuando por fin conseguí mandar un mensaje que la pereza me dificultaba y leí la palabra "ilusión". Cuando tu "I miss you" y tu promesa de un Jueves Santo me llegaron más que nunca. Cuando luché contra los elementos y gané, y pude pasarme dos noches disfrutando como una enana sacándole fallos a ese documental tan propagandístico. Cuando me cedieron la mitad de un mini panel de burbujas de plástico...

... Cuando de repente, C, con esa bondad intrínseca y esa expresión dulce tan suya, se dio cuenta de que sólo podré conocer a su bebe por foto, porque dentro de mes y medio yo ya no estaré allí. Y no hizo falta que añadiera nada más, porque su cara de pena me lo dijo todo. E hizo que también mi corazoncito se encogiera... Y eso también no... Eso también no tiene precio.

Y qué leches. Por muy cuesta arriba que se pongan las cosas tan frecuentemente... Así da gusto vivir y sonreír. Así da gusto subir las pendientes.



***** "Pero sucede también que sin saber cómo ni cuándo algo te eriza la piel"

lunes, 2 de marzo de 2009

Ya, ya sé que tengo esto más muerto que vivo. Pero lo intento cada día (actualizar, me refiero). O, al menos, todos los días intento intentarlo. Aunque no me suele salir. De hecho, tengo casi preparado un post (las ideas puestas en un papel) mu chulo sobre algunas cosas de ésas que hacen sonreír súbitamente... En días en los que podría llorar de alegría y por eso dejo comentarios súper cursis en blogs que huelen a ciudades súper cosmopolitas :-)

Pero al final, un día por otro... Entre el agotamiento físico y el mental, el "pluriempleo", las tareas domésticas, el envío de CVs... Que no doy. Y pa escribirlo mal mejor no lo escribo.

Lo seguiré intentando fuerte, ¿vale?



***** "In any other world you could tell the difference. And let it all unfurl into broken ruminants. Smile like you mean it and let yourself let go. Cos it's all in the hands of a bitter, bitter man. Say goodbye to the world you thought you lived in"

miércoles, 11 de febrero de 2009

Nudo

Necesito ponerme a escribir de verdad y sacar toda la mierda. Pero es que no puedo. Porque ponerle palabras (escritas o pensadas; habladas no sé, porque no he tenido el gusto de tener ocasión) a este nudo que me atenaza la garganta pulsa de manera automática e inexorable el botón de mis lagrimales. E igual es lo que me viene haciendo falta, pero no en público... Y llevo días sin conexión privada con el mundo exterior. Y además, pegarme la llorera yo conmigo misma, lejos de suponerme el alivio habitual, ahora no hace sino aumentar esta desazón y esta soledad. Estoy muy cansada de no tener un abrazo en el que desahogarme.

Llevo unos días perpetuamente inundada por una tristeza infinita. Y lo peor es que no sé exactamente porqué. Y quizá por eso me cueste tanto darle salida. No sé si tengo motivos objetivos o no, pero me siento, simple y llanamente, completamente sola en el mundo. Por no tener, ni tengo esperanza, ni tengo objetivos, ni tengo ilusiones. Por no tener, no me tengo ni a mí misma.

Además, y tal vez por eso lo de anoche simplemente declenchó el punto álgido de una crisis interna de semanas, harta de que las depresiones ajenas se parapeteen en su propia mierda para olvidarse de que yo tengo las mías propias, y mis propias necesidades, y mis propios días malos, y mis propias necesidades de un abrazo, y, en definitiva, que ni siquiera yo soy de piedra, estoy harta de esperar. Mi vida aquí, y no sólo por estas circunstancias, mi vida en los últimos meses se ha reducido a esperar. A esperar a algo que nunca llega, y con cada nueva ausencia no hace sino aumentar la frustración. A esperar a encontrarle sentido a la vida. A esperar a que llegue un día en el que yo deje de ser incapaz de aprender si no es a hostias. A que deje de chocarme contra las mismas paredes una y otra vez.

Y esto, en realidad, lleva varios años aquí dentro, aunque yo de vez en cuando consiga medio esconderlo de mí misma durante días, semanas o incluso meses. Y cada vez que reflota, reflota con más fuerza, con más mierda acumulada, con más decepciones. Con más tristeza, más melancolía, echando de menos hasta las frases inteligentes del apuntador. En el fondo, quizá todo se resuma a que espero algo sin saber qué es, espero una respuesta, espero un sentido... Espero a saber cuál es mi lugar en el mundo... Y ocuparlo.

Espero a dejar algún día de escuchar (anoche fue la enésima) lo bien amueblada que tengo la cabeza. O espero, por lo menos, a dejar de tener que contestar que para qué coño me sirve, además de para llevarme más hostias y encima tener que seguir al pie del cañón. Espero a dejar algún día de tener que fingir, me bastaría con poder conservar cierta esperanza en dejar, algún día, de tener que cuidar del mundo a cambio de que el mundo me deje con el culo al aire cuando más cuidados necesito.

Espero, espero y nunca llega nada. Espero tener algo a lo que agarrarme para seguir caminando. Y nunca lo encuentro.




***** "This is a crazy world. These can be lonely days. It's hard to know who's on your side. Most of the time. Who can you really trust. Who do you really know. Is there anybody out there who can make you feel less alone. Some times you just can't make it on your own"

miércoles, 4 de febrero de 2009

Siento estar tan plagiosa, pero es que, entre unas cosas y otras, con lo flojita que estoy la inspiración la tengo más bien seca.


"Soy fácil y lo admito. Soy igual pero distinto, y hasta el final... Es lo que tengo, es lo que hay. Tengo una paja mental que ya no sé de qué va..."



***** "Pregunto qué parte se quedó por el camino"

miércoles, 14 de enero de 2009

O que pase un milagro o pase algo...

jueves, 8 de enero de 2009

El día D

El día que los nervios no me ataquen cuarenta y ocho horas antes... El día que no se me salten los lagrimones cuando en el telediario anuncien que Oriente sirve, además de para que los palestinos caigan como chinches entre terroristas de a pie y terroristas de Estado, para albergar a unos Reyes que vienen a visitarnos... Y no llore cuando salen niños diciendo que se han pedido una hermanita... El día que no se me pongan los pelos como escarpias al ver el ambiente cabalgatero, las miradas de los niños, las churrerías llenas, los roscones agotaos, el papel de regalos asomando por encima de una mochila... El día que no vuelva a emocionarme al ver gente cargando paquetes y bolsas de casa en casa en una mañana soleada y fría...

El día en que no invierta diez minutos de mi vida en ponerle agua a los camellos, roscón, champán y tres copitas; en avanzar definitivamente las figuras en el Belén... Que no coloque los zapatos más relucientes en mi sitio del sofá y no desmonte el salón para tal fin, y mi madre no ande quejándose... Que no te tengas que bajar del burro y mandar sms mañaneros retirando tus palabras defecales...

... Que no olvide las bondades de la República que tanto pregono 363 días al año, para poder así demostrar que el 5 y el 6 de Enero son las excepciones que confirman esta regla... Que no sea mi momento preferido del año, y la mayor de las cosas que hacen que la vida valga la pena...

... El día que todo esto deje de hacerme ilusión, que haga caso de los burdos rumores... El día que me crea la milonga ésa de que los Reyes son los padres...

Ese día, la vida perderá la mitad de su encanto, y ya no servirá demasiado intentar sonreír. Y me sigo negando a que eso ocurra.

***** "Campanitas verdes, hojas de limón"