viernes, 19 de septiembre de 2008

Retales de un Septiembre

..... Diferente o no, Septiembre siempre es Septiembre, siempre deja pequeños detalles en el camino...


Retal nº1 # Viajo en tren (Septiembre y los trenes...), en uno de esos asientos de a cuatro (cual viaje de caracoles), con una pareja de ancianitos: él a mi lado, ella enfrente. De vez en cuando no puedo evitar mirarla; debió ser guapísima años ha, porque conserva los vestigios de una belleza digna y altiva. De repente, la descubro mirándole a él, que le devuelve el piropo silencioso. Y hay en sus ojos tanta ternura y complicidad, tanto amor, que me siento incómoda e intrusa en ese vagón, e, invadida por el pudor, me obligo a girar la cabeza para dejarles la intimidad que merecen.

*****************************************************


Retal nº 2# Sigo en el tren, aún conmovida por la escena anterior -que me recuerda, además y sin remedio, a pinículas preferidas-, cuando de pronto... Suena el móvil, y un menzahe multimedia me muestra la foto de una Enana (perdiste el privilegio de la abreviatura, chata), acariciando a un animal preferido. La salope. La envidia me mata. Qué capacidad de hacerme llorar tienes, hija de mi misma madre. Ahí, inflaíta como las magdalenas, enmedio del vagón. Demasiada ternura para un solo trayecto... Y eso que aún no había llegado a la cajaroja.

*****************************************************

Retal nº 3# El metro me recibe, comme d'habitude, con trampas en las esquinas. Esta vez, en lugar de frases sobre infancias, me encuentro con uno de los mejores amigos de esa patria mía: Teo. Y más escalofríos me erizan la piel. Lavin, vaya tarde llevo. Y me encantaría quedarme aquí para coleccionárselos a mi rubio (o a mi moreno) y enseñarle a leer con ellos. Y de paso darme el gusto yo... Pero mi sitio sigue siendo otro, o, mejor dicho, no siendo ninguno, así que una vez más me tocará perderme sus momentos y limitarme a los "Hola, pescaíllo" por teléfono...

*****************************************************

Retal nº4# Tanto tiempo queriendo visitar ese sitio, y ahora a la primera visión del Guernica y su contexto, a la primera canción de los documentales proyectados al lado, me entra un agua de levante y una angustia vital que me corta el cuerpo... Revueltita entera, así de tonta soy yo. Como si de verdad cobrara sentido la frase ésa de "más se perdió en...". Ya ves tú, la chuminá, como si a estas alturas del partido no tuviera yo más motivos... Huyendo tengo que salir de aquí, pensé. Afortunadamente, la huida fue hacia delante y, de camino, me topé a Dalí y su infinita habilidad para reconciliarme con el mundo.

Y lo siento por la contemporaneidad, pero mi museo preferido sigue siendo otro...

*****************************************************

Retal nº5# En Madrid ya es otoño, y yo, cateta cabezona de provincias sureñas, tengo los pies a punto de sabañón. Menos mal que, esta vez, la cama que me aloja incluye una estufa que parece, a simple vista, de carne y hueso (este último punto, sin embargo, no podría afirmarlo, gracias a la abismal distancia que mi alma de caracol mantiene en todo momento), y que incorpora, a su vez, estupendos regalos envueltos en cajasrojas, que, si bien no parecen a la altura de endulzarme el otoño, al menos consiguen distraerlo de manera efímera.


******************************************************

Retal nº6# Su cama asoma directamente a una ventana desde la que no se ven más que las azoteas de Madrid y sus tejados... Yo que creía conocer tan bien esta ciudad y, mire usted por donde, al final resulta que para encontrarle un nuevo ángulo tuve que renunciar a Roma...

... Me quedo una buena media hora extasiada en el silencio que me rodea, maravillada por la soledad de las azoteas... Por fin consigo salir de la cama y tirar pa' la ducha. Un post-it en el espejo me recuerda que seré culpable de algún despido procedente, de que hoy el metro no corra lo suficiente. Disfruto bajo el grifo largo largo, hasta que el vapor borra todas las letras de la mampara. Con el pelo aún chorreando, abro el bolso, enciendo el móvil y, menzahes inesperados, me encuentro con un nuevo retal que, sin embargo, mi espíritu vergonzosamente supersticioso me impide describir... Porque no sé si de verdad será real la frase ésa de reír dos veces...

******************************************************

Retal nº7# Cuatro ciudades en una semana. Un viaje relámpago donde los haya. Y cuatro o cinco despedidas prematuras... Y la madre de mi churu apeztozo haciéndome llorar (tampoco es difícil, ché) con la vaina de que me van a echar de menos, que escriba de vez en cuando... Qué comienzo más largo y agotador del agotamiento.

2 comentarios:

DaNieLo dijo...

Lo de hacer fin de año en Diciembre es una gilipollez, porque es verdad que Septiembre suele ser un mes de transición... Y es que, casualmente (o no), para mí también lo es.

¿CAMBIÓ LA MAREA? dijo...

Será por eso que no creemos en las casualidades...