miércoles, 2 de abril de 2008

Pan y ternura

Odio a esas sucias ratas del cielo. Odio que destrocen los monumentos y los adoquines. Odio que lo invadan y ensucien todo. Y odio que hagan siempre amago de echársete encima, de hecho si yo fuera fan de Hitchcock ellas serían mi bestia negra. Odio atravesar una plaza con miedo a que se desahoguen sobre mi cabeza. Las odio, incluso aunque a algunos les guste que les dejen los brazos arañados.

Odio a las palomas. Pero me encanta, sin embargo, que aún queden viejitos dispuestos a levantarse a las 8 de la mañana y ponerse en chaqueta y corbata, como el solemne ritual merece, para darles de comer con un puñado de migas de pan y una ternura infinita.

Así dan hasta ganas de hacerse mayor.

2 comentarios:

DaNieLo dijo...

E allora, ¿¡dónde ha quedao el Síndrome de Peter Pan??

¿CAMBIÓ LA MAREA? dijo...

¡Ah, no! El síndrome de Peter Pan sigue intacto, de hecho ya sabes que se acrecenta a medida que el futuro se aproxima cual boca de lobo... Pero el que no se intenta consolar es xq no quiere y, a las malas...

bacione y ánimo con los exámenes!!