viernes, 10 de agosto de 2007

Vértigo



No sé si me apetece ni si soy capaz. Pero lo cierto es que quizá no me vendría mal intentarlo. No sólo porque tu frase fuera cierta (ésa en la que ya somos dos), sino porque tanto encierro empieza a asfixiarme. No sólo en eso sino en general. Porque no me deja ser yo, o a lo mejor soy precisamente así. Y porque, efettivamente, yo no quiero que se me inunde la razón.


No sé si el proceso ya ha comenzado y no me quiero ni dar cuenta o si es todo lo contrario.


Y dos imágenes valen más que dos mil palabras...


1 comentario:

Anónimo dijo...

pa cuando quieras abrir la boca, por aki ando.