lunes, 27 de agosto de 2007

Empanadilla de Móstoles

En la vida a veces la impotencia no es sólo una sensación subjetiva, sino un hecho. Y ante eso, con frecuencia, sólo queda una salida: risoterapia. Lo digo por ti, porque supongo que no te viene mal entre pasillo y pasillo...


En estos casos hay que ir a lo seguro. Y, aunque esté más visto que el tebeo, el sketch de la empanadilla me sigue dejando agujetas en la panza y los lagrimales a flor de piel... Aunque ahora no tenga a ningún visitante experto en virus echándole fotos a mis carcajadas desde el sofá roído pero acogedor.




¡¡Encanna!! ¡¡Encanna!!

No hay comentarios: