miércoles, 14 de marzo de 2007

Una de cal y otra de arena

Postergaremos los deberes atrasados para otro día porque la actualidad manda... Esta mañana no pude evitar la tentación, y, pese a ir muy pillada de tiempo, me puse tranquilamente a desayunar pan con aceite (el pan de Estepaís y el aceite del mío: orgásmico, claramente. Pa qué te digo que no, si sí).

Céntrese, niña, céntrese, que no pretendemos hablar de gastronomía: mientras me relamía, me puse a leer el periódico. Por ejemplo, el 14-M. No voy a opinar demasiado al respecto: mejor remitirme a este señor (http://www.elpais.com/articulo/opinion/Reflexiones/coyuntura/politica/elpepuopi/20070314elpepiopi_6/Tes) cuyos comentarios me parecen, como de costumbre, lucidísimos y, en su mayoría, bastante acertados. Pensar en lo que ocurrió hace tres años, sinceramente, me arranca una sonrisa. Y no porque el Gobierno entrante me pareciera especialmente válido (a día de hoy sigue sin parecérmelo), sino porque cualquier alternativa era “bienvenible” (bonito palabro). Y, además, me bastó ver la cara de Urdaci anunciando los resultados para decidir que había merecido la pena regresar desde las chimbambas a presenciar semejante circo.

Pero en fin. Que ésa es otra historia, y vuelvo a irme por las ramas. De la portada de El País me llamaron la atención dos noticias: una de cal, y otra...

Cal: el arzobispo de Sevilla, afirmando, por una vez y sin que sirva de precedente, algo acorde a su cargo. A saber, que manifestarse en contra del diálogo no le parece cristiano. Ole ahí, Carlitos. Esta vez sí que le has echado un par de... En el programa del Quintero tenía que ser. Por fin algo de coherencia con el Evangelio que predicas. Me alegró especialmente leer esto porque es justamente la hipocresía y la desvirtuación de sus propios postulados lo que más me molesta de la Iglesia. Alors bien joué, Monsieur l’archevêque! ¡¡Por fin la Iglesia va a moderarse!!

...Ja, ja, ja. Ilusa de mí. Encontré la arena sin escarbar demasiado: el señor Ratzinger Z (me ahorro el adjetivo, que aún estamos en horario infantil), más conocido como Eucalipto XVI, “llama a los obispos a la lucha ideológica” y al “activismo para recuperar el protagonismo perdido en Europa”. Señor Eucalipto, mire usted (esta coletilla se la dedico como guiño pues seguro que le gusta): en Europa no sé, pero en España concretamente la Iglesia recuperaría cierto protagonismo si, por ejemplo, el Arzobispado de Granada –quiero recordarle que, gracias a su jerarquía vertical, usted es el responsable último- no se dedicara a pagar autobuses para ir a Madrid a manifestaciones contra los homosexuales, cuando nunca, hasta donde yo sé, pagó autobuses para manifestarse en contra de la pobreza, el hambre o el terrorismo. Ni siquiera contra la guerra: ahí ustedes estuvieron presentes, pero no le pagaron el transporte a nadie. O si una parte de sus misioneros no se dedicara a repartir falacias asesinas en África (los preservativos “contagian” SIDA), mientras la Cruz Roja repartiera, en cambio, condones (que son, precisamente, los que evitan el SIDA), para intentar contrarrestar los efectos de su sana evangelización.

Eso sólo por poner algunos ejemplos que se me vienen a la cabeza sin buscar demasiado (y sin querer enrollarme, que en vez de parecer un post va a parecer un ensayo), aunque seguro que otro día tenemos ocasión de volver a sacar este tema tan bonito. Mientras tanto, no sea tan hipócrita, haga usted el favor. Ponga un poco de orden en su propia casa antes de salir a dar lecciones morales a las ajenas. O, al menos, no predique una moralidad de la que usted está en contra (sigo sin encontrar un solo versículo en el que Jesucristo dijera que el amor al prójimo excluyera al prójimo del mismo sexo, por ejemplo).

Sea usted feliz, señor Eucalipto. Y, sobretodo, deje que los demás intentemos serlo.

4 comentarios:

DaNieLo dijo...

Sí, tres años ya. Tres años de pataleta de un grupo que obviamente no cree en la democracia, ya que no acepta que la mayoría de los españoles no decidiera poner el poder en sus manos.

Y en este tiempo también hemos asistido a una "revolución española": los rojos en el poder y los curas manifestandose en las calles. ¿No parece un cuadro en el que haya que buscar los errores?

¿CAMBIÓ LA MAREA? dijo...

Creo que lo parece sólo porque no estábamos acostumbrados; pero es la prueba de que nada es eterno. Y de que ciertos errores ni se olvidan fácilmente ni salen gratis. Pero a ver en qué queda...

¿Este sábado más pancartas, ahora por Navarra? Esto lo que está pareciendo ya es un cuadro de Dalí, por lo surrealista. Menos mal que me da por reírme, aunque gracia no tiene ni mijita.

Anónimo dijo...

tipa, ya estabas tardando! me encanta esto, no solo por leerte en estado puro, si no pork como viene dicen, esto sierve de "terapia", (hazme caso q ya voy camino del tercer mes de trabajo :)). Viendo como van los servicios aduaneros en este hermoso pais que kiere dividir (eso han dicho hoy en el bus...), tengo tu concha aqui esperandote, pa que la cuelgues pronto en la pared. te veo muy prontito ya!!!!muuuuaaaaa!!

¿CAMBIÓ LA MAREA? dijo...

Veo que mis dos únicos descubridores y fans se ponen de acuerdo en lo de que ya estaba tardando... Lo cual quiero decir que no soy tan imprevisible como podía parecer. O que ya me conocéis demasiado. Bueno en fin, me alegro que te guste a ti también!!

(hoy se ven incluso un par de estrellas desde esta ventana)