Por hacer justicia, y aunque ya lo sepas, me queda dar las gracias porque vinieras, por permitirme compartir un cachito de esto, por la extraña sensación de que aquello haya estado presente en esto en el plano real, y no sólo en mi cabeza. Y, sobretodo, porque efectivamente... ¡Qué barbaridad! ¡Es que no puede llamarse de otra manera!
Ahora me concederé unas cuantas horas más para que mi cerebro, y luego estas líneas, se actualicen un poquito. Porque sigo embotada y mareada: el exceso de sensaciones y la falta de sueño, supongo. Y tú, niña, que siempre me haces sentir como en casa... Gracias a ti también por intentar planificar las vacaciones. Veremos.
Ahora me concederé unas cuantas horas más para que mi cerebro, y luego estas líneas, se actualicen un poquito. Porque sigo embotada y mareada: el exceso de sensaciones y la falta de sueño, supongo. Y tú, niña, que siempre me haces sentir como en casa... Gracias a ti también por intentar planificar las vacaciones. Veremos.
1 comentario:
¿¿Empanadilla de Móstoles??
Gracias a ti por estos días, a partir de ahora siempre voy a recordar Burdeos con mucho cariño.¡Abre la ventana, que la niña del "qu'il fait chaud" tiene que estar asfixiá!
Publicar un comentario