Sucede que a veces llevas muchos años conociendo a un cantante, escuchando tus temas preferidos de forma recurrente. Y de repente, una noche aparece un track que estaba como escondido en el mp3... Te duermes con una sensación extraña, sospechando que la canción te está queriendo decir algo, preguntándote cuánta razón lleva... Y al día siguiente, ¡catapúnchimpúm! Sucede. ¿No querías caldo? Pues hala, tres tazas para ir empezando. Y entonces comprendes cuánta razón llevaba, qué te estaba queriendo decir... Y te resulta curioso haberla descubierto justo en ese momento. ¿Serán ésas las (maravillosas) cosas misteriosas de la vida?
Desde entonces, esta canción ocupa un lugar privilegiado en mi lista de reproducción, porque siempre me hace sonreír. Según alguna gente, habla de amor y desamor. A mí no me lo parece: habla de sorpresas, de vueltas que da la vida, de esperanza al saber que, en cualquier momento, algo puede darte un vuelco; pero yo no lo interpreto como exclusivamente amoroso, creo que se refiere a muchas más cosas. No sé si soy la única en verlo así, pero por eso me encanta, porque me da optimismo e ilusión ante la incertidumbre, esperanza, un soplo de aire fresco...
Y hoy me acordé de ella porque, desde hace ya algunos días, tengo la extraña sensación de que algo importante va a suceder. No sé si a mí o si a alguien cercano. No sé si bueno o malo. Puede que sea una rayada, o puede que no. Sólo sé que la última vez que tuve uno de estos pensamientos... Además, por lo visto Mi-amigo-el-de-las-intuiciones (sobrenombre dado por E. después de haberle contado algunas anécdotas) también tuvo un flash parecido hace poco. Y de todos es sabido que: a) los suyos nunca fallan; b) él me enseñó a confiar en los míos. Veremos... Mientras tanto, dejo aquí la letra, a ver si al resto también le insufla tanto optimismo y esperanza.
Sucede que a veces la vida mata
y el amor te echa silicona en los cerrojos de tu casa,
o te abre un expediente de regulación
y te expulsa del Edén hacia tierras extrañas.
Sucede que a veces sales de un bar
y la luz quema la piel de este vampiro que te ama
te llena la frente de fino polvo marrón-sur,
bostezas y te queman agujetas en las alas...
... Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata
y te encuentras solo, y en este corazón no reciclable
se hunden petroleros desahuciados y sospechas
que provocan miopía en lanzadores de puñales.
Sucede que a veces la vida mata
y el invierno saca su revólver y te encañona en las costillas,
te aterran los álbumes de fotos y el espejo,
huele a pino el coche y el mar a gasolina...
...Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata... Y siempre es viernes, siesta de verano...
Desde entonces, esta canción ocupa un lugar privilegiado en mi lista de reproducción, porque siempre me hace sonreír. Según alguna gente, habla de amor y desamor. A mí no me lo parece: habla de sorpresas, de vueltas que da la vida, de esperanza al saber que, en cualquier momento, algo puede darte un vuelco; pero yo no lo interpreto como exclusivamente amoroso, creo que se refiere a muchas más cosas. No sé si soy la única en verlo así, pero por eso me encanta, porque me da optimismo e ilusión ante la incertidumbre, esperanza, un soplo de aire fresco...
Y hoy me acordé de ella porque, desde hace ya algunos días, tengo la extraña sensación de que algo importante va a suceder. No sé si a mí o si a alguien cercano. No sé si bueno o malo. Puede que sea una rayada, o puede que no. Sólo sé que la última vez que tuve uno de estos pensamientos... Además, por lo visto Mi-amigo-el-de-las-intuiciones (sobrenombre dado por E. después de haberle contado algunas anécdotas) también tuvo un flash parecido hace poco. Y de todos es sabido que: a) los suyos nunca fallan; b) él me enseñó a confiar en los míos. Veremos... Mientras tanto, dejo aquí la letra, a ver si al resto también le insufla tanto optimismo y esperanza.
Sucede que a veces la vida mata
y el amor te echa silicona en los cerrojos de tu casa,
o te abre un expediente de regulación
y te expulsa del Edén hacia tierras extrañas.
Sucede que a veces sales de un bar
y la luz quema la piel de este vampiro que te ama
te llena la frente de fino polvo marrón-sur,
bostezas y te queman agujetas en las alas...
... Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata
y te encuentras solo, y en este corazón no reciclable
se hunden petroleros desahuciados y sospechas
que provocan miopía en lanzadores de puñales.
Sucede que a veces la vida mata
y el invierno saca su revólver y te encañona en las costillas,
te aterran los álbumes de fotos y el espejo,
huele a pino el coche y el mar a gasolina...
...Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.
Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución.
Reyes que pierden sus coronas. Verte entre la multitud.
Abrazos que incendian la aurora en las playas del sur.
Sucede que a veces la vida mata... Y siempre es viernes, siesta de verano...
2 comentarios:
Éste es un universo ciertamente desconcertante.Y a veces (un poner, esta tarde) sucede que...
¿Desconcertante? Digamos que no es el tipo de sorpresa al que me refería pero vaya... Cuadritos de colores, ya te digo!!
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