Relato de un chichón:
“Caía la madrugada madrileña. Los nervios me hacían dar vueltas en la cama, a pesar de tener más sueño que un gusiluz sin pilas. Me quedo empanao perdío con to la cara embolillao mirando la ventana abierta. Por la puta cara y como si de un espasmo se tratara, Autoradelblog mete un bote y le arrea un descomunal cabezazo a una de las hojas de la ventana. La habitación queda en silencio. Intentando no partirme el ano la llamo por su nombre. A su respuesta de "sí", veo que la lesión no es irreparable y, entonces sí, me descojono sin pudor.
Ahora en el avión ella sa quedao mimía cual cuerpo decapitado, la cacho perra. ¡Yo quiero comé, coño!”
Lo bueno de hacer limpieza general es que a veces encuentras cosas que creías perdidas, como una libreta roja, o cosas que incluso habías olvidado, como historias sobre estrellas viajeras y ligeras de cascos. Forman parte de esas pequeñas grandes sorpresas estupendas que nos trae la vida y de las que, como ya comenté con respecto a las galletas de chocolate, vengo queriendo hablar desde hace algún tiempo.
Efettivamente, cuando menos te lo esperas... Cuando menos te lo esperas te asaltan recuerdos geniales, y tu propia sonrisa parece entonces capaz de iluminarte el día.
Andaba yo cavila que te cavila, tratando de pensar en cómo actualizar (esto de andar desconectada de la tecnología y la civilización me mata) y sobre qué (esto de tener aún las neuronas fuera de juego, y lo que queda, es fatídico), cuando me he encontrado un pequeño tesoro que, aparte de arrancarme carcajadas hasta las lágrimas (pero esta vez no hay fotos que lo atestigüen), me ha solucionado el post. Ahora sólo me falta encontrar una conexión y publicar.
pd: seguro que el autor del texto sabe perdonar que le plagie (sólo me permití algunas ligerísimas licencias literarias) sin pedir permiso a su copyright :- Se ofrecen desayunos castizos a cambio.
***** “Pero sucede también que, sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel...”
2 comentarios:
¡Qué barbaridad! Gracias por los recuerdos que compartimos.
Ayer me pasé media mañana intentando responder este comentario... Pero el wi-fi (es lo que tiene) me mandó a la mierda.
Decía, creo recordar, que gracias también por la parte que tocaba o algo así. Otra vez será...
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