Esta noche me he acordado de ti, persona que amadrinaba proyectos (ex-proyectos) y que opina que "es un problema de actitud". Le he echado morro a la vida, contigo como maestra ejemplar, cambiando esa actitud. He disfrutado, he sonreído, he regresado sobre mis pasos y he conseguido una invitación sin más instrumento que mi mirada... Me ha faltado un minuto de reflejos, parecerme a ti echándole de verdad morro a la vida y conseguir el algo más que me hubiera apetecido... Asegurarme la invitación.
De todas maneras, la dieta del chocolate ante el bikini continúa siendo una buena opción porque el exceso de equipaje sigue siendo remarcable... Poco a poco, llegaremos a donde nos apetezca llegar. Aunque sea repitiendo pasaportes, sólo hay que creérselo y no dejar que los trenes pasen de largo.
“Miraba aquella luna de la noche siempre esclava.
Yo no quería perderme ni una sola madrugada.
Al menos contigo lo diré bajito.
Y al final nos quedaremos, ya verás, con el vaivén.
Y aunque, por ejemplo, a ti te siga dando igual perder...
A mí es que no, a mí no me da igual, yo quiero corazón,
no quiero echar de menos los mares de ilusión,
no quiero amarrarme a un puerto
donde ya no estallan huracanes de pasión.
Mírame, mírame, mírame: yo me hago el bajito.
Si yo no lo merezco, no me hagas destino.
Pero si no me acompañas yo me hago el camino”.
De todas maneras, la dieta del chocolate ante el bikini continúa siendo una buena opción porque el exceso de equipaje sigue siendo remarcable... Poco a poco, llegaremos a donde nos apetezca llegar. Aunque sea repitiendo pasaportes, sólo hay que creérselo y no dejar que los trenes pasen de largo.
“Miraba aquella luna de la noche siempre esclava.
Yo no quería perderme ni una sola madrugada.
Al menos contigo lo diré bajito.
Y al final nos quedaremos, ya verás, con el vaivén.
Y aunque, por ejemplo, a ti te siga dando igual perder...
A mí es que no, a mí no me da igual, yo quiero corazón,
no quiero echar de menos los mares de ilusión,
no quiero amarrarme a un puerto
donde ya no estallan huracanes de pasión.
Mírame, mírame, mírame: yo me hago el bajito.
Si yo no lo merezco, no me hagas destino.
Pero si no me acompañas yo me hago el camino”.
1 comentario:
A mí me pasa un poco al contrario: morro le echo, pero después a la hora de concretar...como que se me pasan las ganas.
¡Habrá que espabilarse!
Publicar un comentario