viernes, 23 de marzo de 2007

Lo necesario

Un alto en el camino de la vulnerabilidad... Hoy, más bien, expresemos sentimientos y agradecimientos. Eso sí que no es sano reprimirlo.

Pero antes, algunas cuestiones trascendentales:
¿Por qué el nombre de todos los continentes empieza por una vocal?
¿Por qué cuando la gente se pone a dieta sólo puede rellenar el pan integral con unas lasquitas de queso fresco, con lo que engordan el resto de quesos?
¿Alguien se ha fijado en lo bonito que suena “echar de menos”? No me refiero al acto en sí, sino a un análisis pseudo-filológico de su forma. Si dividimos la expresión en dos partes: “echar”, que tiene muchos sentidos expansivos, neutralizado por el “de menos”. Súper lírico y metafórico. En esteidioma sería algo así como “faltar”, y en inglés también, ¿por qué el nuestro es más original? Algunos de los nativos extranjeros que me rodean comparten esta mi opinión.
Otra cosa: tengo muchas ganas de encontrarme con un caracol y quedarme un rato mirando cómo sale de su concha, se adhiere a la pared y empieza a menearse... “Caracol col col, saca los cuernos al sol”. Y no va con metáforas.

... Las cosas que se le ocurren a mi cerebro con tal de no terminar el trabajo. Y eso que la mitad de las preguntas se me olvidaron ya. ¡¡A la segunda ya le encontré respuesta!!


Ahora, al lío. Me han mandado un test de ésos de cadena, relativamente original. Consiste en evaluar el 2006 (con cierto retraso), eligiendo un momento o persona por mes, y diciendo porqué. Yo voy a adaptarlo a mi modo: pondré más bien personas, que son las que hacen que lo demás valga. Y tampoco lo haré mes a mes, porque casi todo se mezcla a lo largo del año. Hay de todo: los que siempre estuvieron y siguen ahí (mérito, va por ustedes), los que ya estaban y se quedaron (también por ustedes), los que llegaron para quedarse (bravo), los que llegaron y se esfumaron (probablemente no os merecéis aparecer, pero yo pretendía sacar la mierda pa fuera, ¿no? ¡Po yatá!). En fin, lo que viene siendo la vida. Sólo autocensuré una categoría: los que ya estaban pero se esfumaron (bastantes, por cierto), porque ésa aún escuece demasiado (yo y mi criterio de selección).
Vaya, en resumidas cuentas, no lo hago en plan test y no pienso pasarlo. Pero está bonito pensar en quién significa algo especial y porqué darías las gracias... Mola darte cuenta de que esto supone un esfuerzo ya que hay más gente digna de mención, pero ésta tiene que ser la del 2006 y no la de años anteriores. Aunque luego la mitad de la lista sólo sirva para algunos momentos, y para el resto sigan sobrando dedos... Pero bueno, es lo que tengo, es lo que hay :-)

Así que allá va...

Por sacarle brillo a mi mirada cuando se apaga: volví a aprender lo necesario.

A C., por prestarme sus ojos cuando los míos no ven las estrellas; por los empujones y el valor del silencio. Por guardar mi bellota. Porque oír reír a través de una webcam también puede darme escalofríos (verídico).

A A., por las vidas paralelas (quel besoin d’expliquer alors?), el capítulo por conocer, la paciencia infinita, el teléfono en Esteidioma.

A D., por radiografiar con precisión incluso los recovecos que me empeño en ocultar (los años es lo que tienen); por la aceptación incondicional, aun conociendo mis peores zonas como casi nadie. Por los posts y por cruzarnos en el tiempo.

A G., por creer en mi puesto en el pasillo (en el medio, siempre en el medio) y saber lo que voy a decir y sentir antes que yo misma; por no hacerme demostrar nada.

A E., por la telepatía, los achuchones (“estoy mirando billetes porque llevo demasiado tiempo sin verte el careto y no me gusta un pelo”), las mejores juergas (pero qué malas que somos) y por animarme hacia la salida rebelde e incorrecta.

A A., por preguntar siempre “Y, ¿cómo estás tú?”, por los atardeceres, por la improvisación y por el otro punto de vista.

A I., por la intensidad: que merecieran la pena horas de ausencia a cambio de minutos a tope. Por el poder de las miradas (centrando el discurso), la revolución y la electricidad (proxénica, simbiosis); por enseñarme a conocer mi mejor vertiente y a recordar que existen más caminos. Por Septiembre.

A L., por sus largas ausencias de despiste y sus valiosos retornos en el momento más necesario; por intuir el instante preciso del abrazo.

A T.: ¿Se puede creer más en mí? Por las piedras lunares y los cuentos sanos y diferentes.

A P., por la sonrisa, la energía (tellement hyperactive), el juicio. Por dar cada día más, dando siempre lo mismo. Por abrirse hueco poco a poco, en silencio (“Estás blanquita”. “Ya no” // “Creo que necesitas dormir”. “Creo que las dos estamos locas”).


Y, por supuesto, last but not least:

A mi Enana (con mayúscula porque tú lo vales), por mostrarme que ahí dentro hay mucho más que una versión corregida...

A mi abu, por ponerme velas, por creer en ellas, por cebarme y por sus legendarias frases de ánimo...

A mi mamá, por CUIDARME siempre siempre, sin condiciones ni modos. Y por todo lo demás, que ya es muchísimo.


***** “Por estar siempre a mi lado sin pedir explicación... When you say nothing at all”

2 comentarios:

DaNieLo dijo...

I'll be there for you
Like I've been there before
I'll be there for you
Cause you're there for me too

¿CAMBIÓ LA MAREA? dijo...

En silencio y sin cruzar una palabra. Solamente una mirada es suficiente para hablar...